El orégano es una de las plantas aromáticas más conocidas porque ha sido condimento popularizado por la cocina italiana, pero también es una planta típica en el bosque mediterráneo. En España la encontramos en todas las zonas montañosas por lo que es un recurso más de las zonas más despobladas que es lo que realmente me interesa. El orégano (Origanum vulgare) es uno de los clásicos de la dieta mediterránea, condimento estrella de muchos platos que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales para dar sabor a los alimentos. lo cierto es que combina muy bien en aderezos para ensaladas, o con quesos, carnes y huevos.
Su nombre significa “la alegría de la montaña” y se utiliza en remedios naturales desde hace miles de años. Se puede utilizar fresco, pero el aroma de sus hojas se intensifica con el secado y, al igual que otras hierbas, pierde su sabor con la cocción, por lo que es mejor añadirlo al final de la preparación.
Sus propiedades han sido ampliamente estudiadas, siendo las más importantes su actividad antioxidante, antimicrobiana y, en estudios bastante primarios, antitumoral, antiséptica, y también se le considera tónica y digestiva. En la medicina popular, la infusión de orégano ha sido utilizada como un auxiliar en el tratamiento de la tos.
Otra de las aplicacaciones interesantes de Origanum vulgare es la preservación natural de alimentos. Esta planta contiene altas cantidades de fenoles monoterpenoides (alrededor del 90 % de timol y carvacrol) que reducen la formación de biopelículas y el crecimiento de algunos patógenos transmitidos por los alimentos y microorganismos causantes de deterioro. El aceite esencial de orégano se usa ampliamente en tecnología de los alimentos debido a sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes (conservantes) y saborizantes.
Es una planta típica de a en toda Europa, menos abundante en la península ibérica donde está relegada a Portugal, Cordillera cantábrica, Sistema Central, Prineos, Sierra Morena, etc. En Extremadura la encontramos en las zonas más montañosas.
No es la foto de un naturalista, la hice
ayer con mi móvil para poder hablar de la nueva enfermedad que asola ya
gran parte de España, La enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE),
detectada por primera vez en España a finales del año pasado. Sigo
trabajando este verano por Sierra Morena y eso me ha permitido hacer
algunas observaciones y preguntar a los habitantes del campo que está
pasando, cuento al respecto algunas ideas.
En
conclusión, pienso que el aprovechamiento de ciervos y jabalíes creando
industrias locales es la forma más efectiva de controlar estas
enfermedades y a la vez generar actividad económica en la España
vaciada. Y el aprovechamiento de estos animales supone además otro valor
añadido pues es un producto plenamente exportable a Europa.
Están disponibles online las ponencias del
primer Congreso Ibérico sobre Energías Renovables y Red Natura. Mi
ponencia explica resumidamente las líneas de investigación que desde
hace veinte años junto con mi equipo venimos realizando dentro de la Red
Natura 2.000, buscando compatibilizar la protección de la naturaleza
con el desarrollo socieconómico de las zonas rurales.
Manifiesto
también mi total rechazo al actual modelo de implantar energías
renovables por los lobbies energéticos en el corazón de los espacios
naturales como se está haciendo. Ese modelo no beneficiará en nada a las
zonas despobladas, y contribuirá a despoblarlas aún más. Enormes
inversiones cuyos ingresos computan en el PIB de las grandes zonas
industriales de España.
Mi ponencia puede verse a partir del minuto 44.
Cuando en Europa se habla de inmigración desde
África los medios olvidan siempre justo lo más importante, el origen del
fenómeno.
Cuando leo los medios occidentales parece que esto de
la inmigración es una cosa de unas supuestas mafias que traen
inmigrantes a Europa, nunca mencionan el origen del problema y es el
creciente número de personas que en África se ven obligadas a
desplazarse internamente por diferentes motivos. Esa es la causa
primaria de la migración y no se está combatiendo, son los millones de
jóvenes africanos que tienen que dejar sus aldeas por falta de futuro, o
por algún conflicto local
Como vemos en la gráfica la situación
no ha dejado de empeorar de año en año para las personas que se ven
obligadas a desplazarse por conflictos internos, ya son más de 35
millones al año los que lo hacen.
Según
los resultados del último informe de World Resources Institute, los
bosques tropicales, la mejor forma de combatir el cambio climático,
continúan menguando. Las causas se deben a un efecto combinado de
deforestación, actividades madereras e incendios forestales. Las
pérdidas de bosque tropical detectadas mediante satélite en 2.022
alcanzaron una superficie de 4,1 millones de hectáreas. Las mayores
pérdidas tuvieron lugar en Brasil (43 %), República Democrática del
Congo (13 %) y Bolivia (9 %).
En la Cuenca del Río Congo, donde
se encuentra la mayor biodiversidad del planeta, viven más de 130
millones de personas abandonadas a su suerte. Estas personas no tienen
más remedio que usar carbón y madera para sus quehaceres cotidianos
porque no tienen otra alternativa.
Para mi los datos de la
deforestación son una muestra más de la mala orientación de la lucha
contra el cambio climático, que aquí en Europa capitanean justo las
corporaciones más contaminantes y agresivas contra el medio ambiente.
Iberdrola, Naturgy, Endesa, Repsol,... son ahora los que nos guían en el
camino hacia la descarbonización, pero lo hacen a su manera. Las
corporaciones han visto un nuevo y colosal negocio, y para acapararlo
convencen a los políticos y a la población de que el camino correcto es
el que nos marcan. Son los renglones torcidos de la Agenda 2030 los que
están emborronando la lucha contra el cambio climático.
Evidentemente
sembrar árboles en el Congo poco beneficio va a dar, así que mejor
producir hidrógeno verde al coste que sea necesario. Europa financiará
todos los proyectos a estas corporaciones, el negocio no es la
descarbonización, sino la construcción de las infraestructuras es donde
realmente está el negocio.
No deja de ser de nota que una inversión
en el mundo rural de tal magnitud haya conseguido poner a muchos
habitantes rurales en contra de este cambio de paradigma. Es una muestra
más de cómo los lobbies interesados manipulan la información una y otra
vez con su retórica antiecologista habitual.
La Unión Europea
ha estimado invertir nada menos que 8.200 millones anuales en el campo y
encima nos quejamos. Estas inversiones contemplan para el caso de
España unos costes anuales de 1.450,9 millones de con un beneficio anual
estimado para el campo de 7.939 millones de euros. Aquí se contempla la
cofinanciación privada y los beneficios ecosistémicos creados, es
decir, la economía que moverán las inversiones públicas en el sector
rural. La recuperación de 7 tipos de ecosistemas amenazados estima unos
beneficios anuales en esas zonas de 64.000 millones de euros anuales.
Los tipos de acciones que podrán ser financiadas son sobre todo la
restauración de agroecosistemas y ecosistemas agro/forestales. Es decir,
de lo que se trata es de compatibilizar con la conservación de la
naturaleza el aprovechamiento ganadero y agrícola tradicional.
Los
retóricos del antiecologismo no parecen estar muy contentos con estas
inversiones y han movilizado toda su artillería populista y demagógica
para tratar de parar la ley, y para ganarse a los agricultores les han
dicho nada menos que lo que se pretende es quitar este dinero de la PAC.
Como siempre eso se argumenta sobre todo en grupos cerrados de las
redes sociales y sin mostrar ninguna evidencia al respecto, abogando
incluso por defender la seguridad alimentaria en la UE. Ya estamos otra
vez con lo de la demolición de embalses que nunca existió.
Otro
de los argumentos de los teóricos de la retórica antiecologista es que
la UE no nos va a dejar usar “pesticidas”. Aquí se mezclan las churras
con las merinas como suelen hacer habitualmente puesto que la reducción
de pesticidas no está enfocada a los ecosistemas a recuperar porque
realmente allí pocos se usan, sino a todo el sector agro de la UE. O
sea, nada tiene que ver una cosa con la otra. En el marco del Pacto
Verde Europeo y, en particular, de sus Estrategias «De la Granja a la
Mesa» y sobre Biodiversidad, la Comisión adoptará medidas para reducir
un 50 % para 2030 el uso y el riesgo de los plaguicidas químicos, en
particular el uso de los plaguicidas más peligrosos.
Otra
cuestión importante de la ley de restauración de la naturaleza es
abordar el declive de los polinizadores, que si que está poniendo en
juego la seguridad alimentaria, pero ya hablaré de eso en otros posts.