02 mayo 2011

La competitividad de las centrales térmicas de carbón frente a la electricidad eólica (1ª PARTE)


Central Térmica de Carbón en el suroeste de Düsseldorf y Neuss
Ilustramos con una foto de la gran central térmica de carbon en la ciudad alemana de Düsseldorf para iniciar una serie de artículos revisando la competitividad de las centrales de carbón frente a las centrales eólicas. Es buen momento para hacerlo por el actual incremento de precios en los combustibles fósiles y porque la reconstrucción del Japón va a requerir mucho carbón. Como vimos hace días, la hipótesis de que el carbón y el gas nuclear aumente de precio como como consecuencia de la crisis del Japón es algo más que una idea vaga (ver aquí).

Como vimos hace algún tiempo la situación presente de las centrales térmicas de carbón era que se encuentran en una tesitura por sus efectos contaminantes e influencia principal en el cambio climático. Muchas iniciativas se estaban llevando a cabo para tratar de reconducir esta tecnología (ver por ejemplo Adecuando las viejas centrales térmicas de carbón para usar biomasa). Igual que le ha ocurrido a la energía nuclear (ver los Costes Asociados a una Central Nuclear) las centrales térmicas se han visto obligadas a cerrar en muchos casos (especialmente en Europa del Este) y en todos los casos a incorporar costosos sistemas con los que se trata de paliar la contaminación al exterior (Las nuevas tecnologías reducen el impacto de las centrales de carbón).
A las centrales de carbón les viene pasando algo parecido a lo que estos días venimos analizando con la energía nuclear. Cuando se montaban centrales térmicas sin incorporar criterios de salud pública y ambientales la energía eléctrica obtenida era barata. Pero cuando se intenta producir la energía utilizando códigos de diseño actuales las cosas cambian bastante. Hace aproximadamente un mes publicábamos un artículo en el que nos hacíamos eco de la capacidad competitiva que la energía solar fotovoltaica había conseguido frente a las centrales de carbón (ver La energía solar puede ser competitiva con las centrales de carbón), en esta ocasión nos vamos a centrar en la energía eólica.

La generación distribuida en instalaciones híbridas trabajando en conjunto con soluciones de eficiencia energética es a nuestro parecer la clave para resolver el problema energético actual. Si analizamos las facturas que se están pagando por la energía dividiendo el número de kwh consumidos entre el coste total nos damos cuenta que en la mayoría de los países (por ejemplo España) el usuario está pagando costes muy próximos a los 0,30 dólares americanos por cada kWh que consume. Ese es el coste de referencia con el que trabajamos en nuestros estudios de competitividad de proyectos energéticos y esos costes son muy peligrosos para la industria de generación actual.
 
El mayor problema de la generación distribuida es que se elimina la factura mensual del usuario y eso socava el pilar fundamental sobre el que la energía se ha asentado desde hace más de un siglo. La generación de energía para consumo propio es un virus letal al que temen las grandes empresas energéticas. Una cosa es cambiar bombillitas y otra es plantearse siquiera la eliminación de la factura eléctrica, algo que según nuestros cálculos es ya bien viable si se trabaja en conjunto con soluciones de eficiencia energética.
 
Otro de los problemas que deriva de los costes de la energía es que es muy fácil confundir al usuario pues no hay una información clara sobre los costes reales que el usuario soporta. Seguiremos mientras podamos hablando de esos estudios técnicos que se van publicando en todo el mundo pero que nunca llegan a los grandes medios de comunicación.
 
Energía eólica vs carbón y gas natural

La energía producida a partir del carbón es la más barata de las energías convencionales, es la más extendida en todo el mundo y también la más contaminante. Es por ello que de lo que vamos a escribir hoy no suele hablarse mucho. Hace ya algunos meses que venimos hablando en TODOPRODUCTIVIDAD de algo que rompe todos los tópicos actuales: energías renovables compitiendo con las convencionales en igualdad de condiciones.

Respecto al gas natural citamos un importante artículo que escribimos hace menos de un mes: Efectos del incremento en los costes de los hidrocarburos en las plantas de ciclo combinado. Este artículo, cuyos datos proceden del propio sector de los hidrocarburos demostraba que lo que hace poco tiempos nos vendía como la panacea de la generación no era ahora competitivo más que en periodos muy breves a lo largo del día y trabajando las centrales en unas condiciones para las que no estaban diseñadas.

Indicamos por último que también vienen saltando las alarmas en el poderoso sector nuclear, pues el hecho de que siquiera trascienda que existen dudas sobre la competividad de esta energía puede acarrear problemas. Los artículos que hemos llamado sobre el declive de la energía nuclear están recibiendo muchas visitas. De hecho si en google ponemos declive centrales nucleares ahí está nuestro modesto blog en primera posición. Google nos trata con cariño en su buscador gracias a las más de 1.500 webs y blogs que nos enlazan y recomiendan. Es un gran honor estar arriba en google en algo relacionado con la energía nuclear porque hay que competir con cifras multimillonarias de promoción de la energía nuclear. También agradecemos los comentarios expertos que están llegando a esos artículos y reiterar que nos limitamos a dar datos de otros, no entramos en valorar si son suficientemente fiables. Buscamos fuentes fiables pero no podemos analizar cada uno de los miles de datos que aportamos en TODOPRODUCTIVIDAD.

Los costes de las energías renovables no dejan de caer mientras que los costes de las energías convencionales no dejan de subir. ¿No merece ello estudiar con rigor y de forma permanente cual es la solución más competitiva en cada momento? En nuestra opinión esta es una cuestión crítica

Bueno, entrando en materia la noticia que analizamos hoy procede de la American Wind Energy Association (AWEA), quien anunción a principios de año que la energía eólica era ya competitiva con el gas natural en los Estados Unidos. Al respecto indicamos en primer lugar que desde principios de año los hidrocarburos han subido en torno a un 25 % más, así que la competitividad podría ser bastante más ventajosa de lo que aquí indicamos. También es importante decir que en Estados Unidos la energía se produce mayoritariamente en plantas de carbón gracias a las enormes reservas carboníferas del país. Estados Unidos produce el 20 % del carbón a nivel mundial y junto con China produce el 50 % de todo lo que se extrae en el mundo. Países no productores de hidrocarburos como España están mucho más penalizados aún por lo que está ocurriendo con los precios de la energía. Pensemos que según el Ministerio de Industria cada diez dólares que sube el petróleo España debe pagar 6.000 millones de dólares adicionales en su factura energética.
 
Los costes de la energía eólica comparados con el carbón y el gas natural

En primer lugar decir que hablamos de costes sin subvención alguna, pues curiosamente si utilizamos costes subvencionados las energías procedentes de hidrocarburos o la nuclear salen mucho más beneficiadas. Hablaremos más de las subvenciones a la energía nuclear, algo que se conoce poco. Respecto a los subsidios que en países como Estados Unidos se dan a los combustibles fósiles recomendamos este video.

Volviendo al estudio de la AWEA indicamos que la competitividad detectada se ha producido en los últimos dos años gracias a que el precio del kwh ha caído en ese periodo nuevamente. Los contratos firmados para nuevas turbinas se cierran con unos costes de 5 -6 kwh. Estos costes son realmente interesantes porque si comparamos con otras tecnologías que se vienen implantando en Estados Unidos obtenemos:
  • El coste de la energía eólica (hablando de kwh producidos) es ya el mismo que el coste de la energía de ciclo combinado. Sobre esta indicar que es sensible al encarecimiento progresivo del gas, algo a lo que es insensible una planta eólica ya instalada.
  • El coste de la energía eléctrica producida por las centrales eólicas es ya un 2 % más barata que la obtenida a partir de las centrales de carbón.
Estos datos son muy importantes porque se basan en estudios rigurosos y dinamitan algunos de los pilares fundamentales sobre los que se asientan las políticas energéticas en todo el mundo.
  
Continúa en 2ª PARTE
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