06 mayo 2011

La competitividad de las centrales térmicas de carbón frente a la energía eólica (3ª PARTE)



Ver 2ª PARTE

A la vista de los dos artículos anteriores parece que se confirma una seria pérdida de competitividad de la energía procedente del carbón respecto a la energía eólica. Especialmente interesante son las conclusiones del estudio de Hardvard que demnuestra que los costes de 18 céntimos que hasta ahora no se habían contemplado en los costes de la energía eléctrica del carbón alteran profundamente el panorama de la competitividad de esta fuente de energía. Con estos nuevos datos, un tipo de energía que tan solo en Estados Unidos representa un 45 % de la consumida por el país, deja de ser una de las fuentes de generación más baratas y se convierte en una de las más caras.

Volvemos a incidir en otra cuestión realmente importante y es que este estudio se ha realizado en uno de los lugares donde la energía eléctrica es más barata. Según el Department of Energy, a finales de noviembre en Estados Unidos el coste minorista de la electricidad era tan solo de 10 céntimos por kWh, prácticamente regalada si la comparamos con Europa o el resto del mundo donde no hay yacimientos de combustibles fósiles. Si miramos la factura de la luz podremos ver que estamos pagando en la mayoría de los lugares unos costes que como poco triplican los que se pagan en Estados Unidos.

Increíblemente, hemos analizado en muchas ocasiones estudios de precios de la energía en los que se extrapolan con toda naturalidad datos procedentes de Estados Unidos. Sería intereante que el equipo de Hardvard estudiase lo mismo en el resto del mundo, sin duda habría sorpresas mayúsculas.

Factores ambientales y de salud

Los contribuyentes soportan impuestos que en porcentaje importante van destinados a trabajar por la mejora del medio ambiente y la salud de las personas. Se emplean cantidades multimillonarias en proyectos realmente costosos. Lo que encontraron los investigadores de Hardvard fue que esos recursos se emplean en parte para paliar los efectos de generación de electricidad del carbón y son por lo tanto una forma indirecta de subsidiar a las energías fósiles.

La estimación de los costes escondidos tiene en cuenta una gran cantidad de efectos que tiene la producción y uso de cabón, unos efectos que son cuidadosamente cuantificados. Entre otros costes se valoran las tasas más elevadas de cáncer y otras enfermedades que tienen lugar en las zonas carboníferas, los daños ambienteales y las oportunidades de turismo perdidas en las regiones carboníferas donde literalmente se elimina una montaña. También se computan los costes que se derivan del incremento de gaes de efecto invernadero pues el carbón al ser quemado desprende más dióxido de carbono que el gas y el petróleo.

Los costes anuales de 345.000 millones de dólares fueron las mejores estimaciones de costes asociadas a la quema de carbón. El estudio dice que los costes pueden oscilar desde 175.000 millones de dólares a 523.000 millones.

El subsidio que de forma efectiva se da al carbón se da para prácticas tales como el tratamiento de niños asmáticos o la lluvia ácida de los lagos en las zonas donde se produce el carbón.

Para evaluar el impacto de lo que está ocurriendo con el carbón revisamos también la web de American Coalition for Clean Coal Electricity, un lobby de las industrias del carbón de Estados Unidos cuya misión es mostrar la cara dulce del carbón. En esta web se habla de los beneficios económicos del carbón y luego se mencionan los esfuerzos por el desarrollo de tecnologías de carbón limpias. Según esta instittución es posible eliminar hasta el 90 % de los problemas ambientales que derivan del carbón en las nuevas plantas, pero no se dice el coste del kwh si se utilizan estas tecnologías. Más bien al contrario se dan unas cifras de coste de la electricidad a partir del carbón que son inferiores al resto de las que hemos revisado en este artículo. También se atisba el subsidio enorme que se está dando al carbón a base de invertir en el desarrollo de tecnologías de carbón limpio, unos costes que como hemos dicho siempre quedan fuera de los manejados en los estudios de viabilidad.

Hay una gran diferencia en los costes que muestra la ACCCE para las diferentes tecnologías de generación. Apuestan por unos costes baratos ($23,48/MWh) que hoy parecen irrealistas y el resto de la web se dedican a hablar de las "Clean Coal Technology"). Pero en ningún sitio dicen que las CCT no son precisamente baratas.

Concluir diciendo que el estudio del Dr. Epstein es un trabajo valiente y pionero a la hora de cuantificar la magnitud de un problema y determinar los costes reales del carbón, y probablemente tenga su impacto en las políticas energéticas. Lo hemos visto citado en webs de América del Sur (ej. aquí) pero no parece que haya tenido impacto relevante aún en España.
 
Bibliografía:
Además de los artículos citados en los textos se usó como referencia principal el siguiente artículo de Clean Technica.
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