29 febrero 2008

La burbuja solar

En primer lugar decir que somos acérrimos defensores de la energía solar desde hace muchos años. Es una energía limpia que, pese a su aún escasa rentabilidad cuando no está subvencionada, lo cierto es que permite olvidarse durante muchos años del recibo de la luz. Por otra parte, aplaudimos la política de incentivos actualmente vigente en España, que prima considerablemente a las instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red. El actual boom de la energía solar en España nos está haciendo líderes mundiales en todas las disciplinas de la energía solar. Hasta ahí muy bien, lo que no nos cuadra es el enorme despliegue de medios de las empresas que venden participaciones en huertos solares. En este breve artículo analizaremos los huertos solares como inversión. Para ello tomaremos como ejemplo la publicidad de la planta de Almaraz. No es que tengamos nada contra esta empresa, pero utilizaremos sus datos para analizar la inversión. El primer problema surge al valorar el rendimiento de la planta, puesto que está supeditado a factores a priori variables como la radiación solar, el diseño de la instalación, el mantenimiento, etc. Pero lo cierto es que las primeras estimaciones (del año 2004) hablaban de un rendimiento de la inversión en fotovoltaica del entorno del 10 %. La bibliografía no es tan generosa, y siempre hemos considerado más apropiado hablar de un 8 % (la rentabilidad teórica es muy variable). Pero claro, eso era en parques solares instalados sobre edificios; el problema es que los huertos solares exigen un gran despliegue de medios. Por otra parte, cuando comenzó el boom de la energía solar en el año 2004, el coste de un huerto solar de 100 kWp era aproximadamente de 600.000 euros; y la rentabilidad del 8-10 % iba ligada a esa inversión. Pero claro, con tanta demanda el incremento de los costes hizo estragos en la inversión; y costes despreciables inicialmente empezaron a ser considerables. Mención especial merece el que suelos estériles aumentaron desproporcionalmente su precio o que fue necesario establecer medidas de control de la instalación puesto que eso de dejar en el campo millones de euros sin vigilancia no era muy recomendable. En la planta que hemos tomado como ejemplo, los promotores cobran a los inversores un 50 % adicional del coste de los 600.000 euros por 100 kWp. Es decir, el coste de 100 kWp se dispara a 900.000 euros. ¿Alguien considera rentable esta inversión? Pero lo peor no es eso ni mucho menos, es probable que los diseñadores de estas plantas hasta nos convenciesen de que con sus sistemas la eficiencia de la planta aumenta; y con ello el rendimiento de la inversión. Lo peor no es eso, no, lo peor es que encima los inversores recurren a la financiación bancaria de su inversión. Este a nuestro juicio es el mayor despropósito de estas inversiones, la de hacerlas a base de financiación bancaria y encima en un entorno de subida de tipos de interés como el que nos encontramos. Hasta hace pocos años el coste de los módulos fotovoltaicos disminuía a la mitad cada año, pero claro; con tanta demanda esta bajada en los precios también se ha frenado radicalmente. Pero los huertos solares son para colmo la tecnología menos eficiente de todas las utilizadas para aprovechar la energía solar. El derroche de recursos es enorme por los siguientes costes adicionales:

  • Alquiler del suelo.
  • Paneles fotovoltaicos.
  • Instalación.
  • Transformación de la energía.
  • Seguros.
  • Publicidad.
  • Sistemas antirrobos.
  • Conexión a la red.
  • Financiación.
No olvidemos también el coste que supone transformar la corriente continua generada en los paneles a corriente alterna, que es la que podemos inyectar a la red.
Como conclusión, diríamos que la energía solar tardó en arrancar porque no se había dado con la forma de crear grupos poderosos que explotasen el recurso. Lo de tener la plaquita sobre tu casa no generaba enriquecimiento alguno para estos grupos; pero todo cambió desde el momento que se encontró como crear intermediarios entre la generación y el consumo; y estos intermediarios son los que se han encargado de promover la energía solar hasta los niveles actuales.
Publicar un comentario