28 febrero 2008

¿Estamos preparados para resistir la crisis?

Está claro que el saldo del PIB global descenderá este año en el mundo, y ello conlleva que estemos ya hablando de crisis. En España este descenso será más acusado tras el intenso repliegue que está sufriendo la construcción. Otras actividades están en auge, y nos referimos especialmente al sector energético, y especialmente renovables; pero este incremento de actividad no compensará el descenso de la construcción. A la hora de la verdad, ya empezamos a pensar que el petróleo a 100 dólares será hasta positivo para España. ¿Por qué? Hasta ahora el pastel energético lo controlaban cuatro empresas que dominaban el mundo de los hidrocarburos y el nuclear; y ahora son miles de empresas las que están trabajando en generación de energía y aprovechamiento energético. El petróleo es una materia prima importada, pero muchas formas de generar energía son propias de nuestro país. Se habla mucho de que estamos bien preparados para resistir la crisis, y al menos los gobiernos lo están; otra cosa son las empresas y el tejido industrial. Según “A stimulating notion” en “The Economist February 16th 2008”, muchas de las economías del mundo están ahora más saneadas que en desaceleraciones recientes. En 2007 casi la mitad de los países de la OCDE disfrutaban de excedentes fiscales. Las finanzas públicas de la zona euro han mejorado dramáticamente, de un déficit estructurado del 2,1 del PIB en la recesión de 2001 a un déficit de solamente el 0,7 % del PIB en 2007. España no sufrió la recesión de 2001, estábamos en plena burbuja inmobiliaria y ello consiguió postergar la crisis varios años. Alemania tiene ahora equilibrio presupuestario. España, Irlanda y Finlandia están disfrutando de excedentes. A priori la situación en España no es tan mala como pensamos si nos basamos solamente en esta variable, pero no olvidemos que son precisamente España e Irlanda dos de los países donde más se hinchó la burbuja. Nadie sabe los efectos reales de la burbuja sobre la economía; todos han tratado de ocultarla pero sus efectos si están saliendo a relucir estos días; lo que no sabemos aún es el alcance global que tendrá en la economía.
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