10 agosto 2010

Perspectivas de la bioindustria en la región amazónica




En la Amazonía la bioindustria constituye una oportunidad para establecer líneas productivas competitivas. Esta oportunidad puede expresarse en la oferta de productos naturales libres de agroquímicos, o de nuevos productos de la diversidad biológica orientados hacia nichos de mercado de la industria alimentaria, medicina terapéutica y farmacopea, fibras vegetales y productos de belleza.

El mercado de los alimentos orgánicos, por ejemplo, representa alrededor de US $ 20,000 millones anuales, concentrados en Europa (45%), Estados Unidos (40%) y Japón (12%). El comercio mundial de plantas medicinales y aromáticas moviliza 440,000 toneladas anuales, que alcanzaron una suma de 1,300 millones de dólares en 1996. Se estima que el mercado mundial de las plantas medicinales para el 2010, alcanzará la cifra de 100,000 millones de dólares (ver más sobre el negocio de las plantas medicinales aquí).

Pero el negocio de la bioindustria sólo está empezándose a descubrir en las regiones con mayor potencial como la Amazonía. Existen esfuerzos locales pero falta aún el empuje definitivo para que una ingente cantidad de productos alcance los mercados occidentales. Productos naturales que por carecer de tecnología de proceso y desconocerse los mercados de destino están simplemente sin explotar.

Los recursos

La Amazonía es extraordinariamente rica en diversidad biológica, ecosistemas, así como en valiosas prácticas y conocimientos depositados en los pueblos amazónicos. Pero estos recursos se extraen de la naturaleza sin planes ni técnicas de manejo, se emplean métodos agresivos que inciden en la declinación y degradación de sus poblaciones naturales. Adicionalmente, estos productos se comercializan al estado fresco o natural, sin valor añadido alguno, estando casi ausente los procesos de transformación y preservación. Este hecho genera una oferta marginal que sólo puede ser consumida por los mercados locales.

Repasemos someramente algunos de los recursos que encontramos en la Amazonía, todos ellos casi desconocidos en occidente y fuente por ello de nuevas aplicaciones innovadoras.

Nuestra experiencia con la maravillosa gastronomía local de la Amazonía es que durante semanas puedes estar comiendo tranquilamente con la población local todo tipo de productos y todos ellos serán nuevos para el paladar occidental. La hora de la comida se convierte por tanto en todo un acontecimiento porque nunca sabes qué sorprendentes alimentos vas a encontrar en el plato.

Recursos agrícolas – La Amazonía posee un gran número de especies frutales, plantas medicinales y ornamentales. Estos recursos genéticos nativos son de vital importancia para cimentar un nuevo estilo de desarrollo con base sostenible, y contribuir con su variabilidad genética a potenciar las opciones de mejora de la producción agropecuaria.

Por ejemplo en los suelos aluviales, tan importantes en la Amazonía, se considera que existe un alto potencial para el desarrollo de cultivos nativos adaptados a estas condiciones, tales como: camu camu, huasaí, ubos, granadilla, olla de mono. Todos ellos pueden ser producidos como cultivos biológicos.

Recursos faunísticos – Una buena parte de las especies de la fauna silvestre tienen diversos grados de importancia económica, especialmente para las poblaciones indígenas y campesinas de las zonas rurales.

Frecuentes en la alimentación nativa podemos mencionar sajino, huangana, majaz, sachavaca, añuje, ronsoco, tortugas (varias especies), carachupa, paujil, pucacunga, entre otros.

Para aplicaciones de salud se utilizan diversas especies de monos, artrópodos y otros animales.

Por sus pieles y cueros comerciales se aprovechan Sajino, huangana, venado, caimanes, serpientes (varias especies) y ronsoco.

Mención especial merece la riqueza piscícola fluvial. Entre las principales especies capturadas, tenemos: boquichico, yulilla, sábalo de cola roja, gamitana, paco, palometa, sardina, chambira, lisa, ractacara, dorado, doncella, zúngaro, maparate, cunchi, carachama, tucunaré, arahuana, paiche, corvina, tucunaré, y otros.

La acuicultura es una actividad en crecimiento debido a la gran disponibilidad de recursos hídricos, la necesidad de satisfacer la creciente demanda de pescado por las poblaciones locales, y por los mercados nacionales e internacionales.

Otro sector en auge son los peces ornamentales, de los cuales 420 especies son explotados comercialmente. Podemos mencionar cichlidos (disco, escalar, bujurquis), coridoras (corys), gymnotus (macanas), myleus (metines, palometas), serrasalmidae (pirañas), loricariedae (plecos, otonciclos), pimeloedae (novias, cahuara, pimelodelas, red tail cat), stingrays (rayas), y tetras (tetras, hatchet, catalina), entre otras.

Recursos culturales – Los recursos de la población indígena amazónica incluye familias, grupot etnolingüisticos y subgrupos: jíbaros, Huitotos, Capanahua, etc.

La importancia de estas poblaciones para la bioindustria radica en la posesión de prácticas sociales, conocimientos y técnicas ancestrales para aprovechar los recursos de la biodiversidad, generalmente de manera sostenible. Aunque la sedentarización, el crecimiento demográfico y los cambios tecnológicos han empezado a tener consecuencias depredadoras.

Cada comunidad posee conocimientos en lo referente al uso y manejo de los recursos naturales locales, es parte de una sociedad local y comparte con sus vecinas una herencia cultural de conocimientos técnicos, ecológicos, históricos y rituales que se expresan en diversas lenguas y formas de discurso.

Bibliografía: Plan estratégico para el desarrollo de la bioindustria en el eje de los ríos Amazonas – Marañón en Perú. 2002. ONUDI, IIAP
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