23 abril 2012

Entendiendo la energía de Sudáfrica




El mundo está actualmente en medio de un profundo cambio. Los países del norte están en crisis y las economías de los que eran países pobres están experimentando un gran auge. Si queremos afrontar el futuro es importante que desde los países del norte entendamos cómo funcionan esas economías. Es por ello que en Todoproductividad estudiamos cómo funcionan estas nuevas economías.

Uno de los países interesantes es Sudáfrica, del que ya hemos hablado en otras ocasiones (ver “Revisamos la economía de Sudáfrica”, “Sudáfrica pavimenta el camino para los productores privados de energía” y “La economía de Sudáfrica y sus problemas energéticos” y “Visión actualizada de la Economía de Sudáfrica). En esta ocasión volvemos a hablar de Sudáfrica exponiendo los cambios que en el sector eléctrico vienen ocurriendo en el país en los últimos tiempos.

Hasta finales de los 80, Sudáfrica disfrutó de uno de los costes de la electricidad más bajos del mundo. Sin embargo en 2008, después de casi ninguna inversión en la infraestructura energética del país en 20 años, y enfrentándose a una escalada en la demanda de electricidad, Sudáfrica se encontró sumida en medio de una crisis de electricidad.

El resultado, como ocurre en tantos países del mundo, fue la aparición de persistentes cortes de energía eléctrica programados en periodos en los que la escasez de suministros amenazó el sistema de distribución nacional. Este problema, como no podía ser de otra manera, impactó en la industria nacional.

El “National Response to South Africa´s Electricity Shortage” policy document, aprobado en Enero de 2008, contenía un plan para abrir la infraestructura de energía nacional a la inversión privada. Establecido en 1923, Eskom es responsable del 95 % de la generación del país. Hoy en día Eskom es el principal productor de África, proporcionando más del 40 % de la electricidad usada a través del continente, y la décima capacidad de generación más grande del mundo. Eskom dispone de 27 estaciones de generación operativas (incluyendo una planta nuclear) con una capacidad máxima neta de 41.194 MW. La compañía proporciona energía al 45 % de todos los usuarios de Sudáfrica. El otro 55 % es revendido por redistribuidores (incluyendo municipalidades. La red de distribución de Sudáfrica consiste en 395.419 kilómetros de líneas de alto voltaje.

Desde 2008, Eskom ha estado bajo presión para impulsar su capacidad de generación y proporcionar un suministro estable de energía. Entre 2008 y 2009, como resultado de la recesión, la demanda se hundió, pero entre 2010-2012, la demanda está alcanzando los niveles previos a la recesión, y ahora el sistema está funcionando muy ajustadamente. La capacidad de generación total tiene un margen de reserva entre el 5 y 10 %, que actualmente es suficiente.

Desde 2008 se han añadido 1.000 MW de turbinas de gas a la capacidad total, pero son excepcionalmente caros en su funcionamiento. Por ejemplo, los costes para quemar el carbón en las plantas más caras son de 180 – 220 rand (R) ($22,50 - $ 27,50) por MWh, comparado con R2.000 por MWh en las turbinas de gas.

El mayor desafío en estos momentos es cubrir la demanda actual y continuar con los planes de mantenimiento. También se planifica cerrar algunas de las unidades de generación para cumplir con los requerimientos ambientales. Es necesario también reducir los apagones forzados.

Los precios de la energía en Sudáfrica

Sudáfrica ha sido durante muchos años el lugar del mundo donde los precios de la electricidad son más baratos, proporcionando a los inversores muy bajas tarifas de energía que fueron solamente en 2011 sobrepasadas por Canadá como la electricidad más barata del mundo. Con unos costes de $ 0,0855/kWh, la electricidad en Sudáfrica es ahora un 7 % más cara que la electricidad en Canadá, habiéndose elevado un 26 % en 2011.

Bibliografía: Restructuring the South African Power Industry. Power, Vol. 155, Nº 12. December 2011
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