30 abril 2011

La seguridad de las plantas nucleares norteamericanas cuestionada por el organismo regulador


Revisando los artículos que se vienen publicando en estos días sobre la seguridad de centrales nucleares hemos encontrado una nota publicada en The Wall Street Journal en la que el regulador principal de la seguridad nuclear de Estados Unidos cuestiona la seguridad de las plantas del país.
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Como ya hemos mencionado en otros artículos (nos crean o no), nuestra postura no es ni a favor ni en contra de las centrales nucleares. Si nos interesa mucho, o mejor dicho muchísimo, conocer cómo va a evolucionar la energía nuclear en los próximos años porque si se frena su impulso probablemente repercuta en la competitividad de otras tecnologías. El Brent roza hoy los 126 dólares y la energía nuclear está siendo cuestionada. Ambos factores van a generar un aumento progresivo de los costes de la energía eléctrica, salvo que una nueva recesión global lo impida, y eso va a generar interesantes oportunidades de negocio para ingenieros y empresas interesadas en desarrollar proyectos relacionados con la energía. Esa es la clave en la que nos centraremos en los próximos meses. Hay que decir que en España el usuario residencial está pagando unos costes agregados del kwh que rozan ya los 0.20 euros y esas cifras hacen temblar cualquier estudio de viabilidad de proyectos energéticos.

Analizando las visistas que recibimos en TODOPRODUCTIVIDAD, vemos que hay un especial interés en conocer qué va a ocurrir con el precio del petróleo y con las centrales nucleares. Los ciudadanos están bien preocupados pues saben que la viabilidad de muchas actividades económicas depende de la evolución de estos costes. Buena prueba de lo que está ocurriendo es que el artículo que publicamos la semana pasada sobre las previsiones de incrementos en los costes del petróleo (ver aquí) ha recibido más de 3.500 visitas en ocho días.

Pero volvamos al artículo que íbamos a comentar. Lo que se cuestiona en WSJ es si las plantas nucleares de Estados Unidos están preparadas para soportar pérdidas de potencia que puedan durar varias horas o días, una cuestión vital ya que el sistema de refrigeración de una central nuclear necesita disponer de energía de forma permanente para prevenir la fusión del núcleo. En TODOPRODUCTIVIDAD no tenemos muchos conocimientos sobre energía nuclear pero sobre sistemas de refrigeración si tenemos algunos más. También conocemos las tripas de una central nuclear y nos hacemos una idea de los costes que supone realizar cambios en el diseño en puntos críticos próximos al reactor. Ello nos hace pensar que si las centrales actuales no disponen de una forma fácil de garantizar el suministro energético al sistema de refrigeración del reactor en todos los casos, la seguridad de las centrales tendría un problema grave. Cuando hablamos de grave queremos más bien referirnos a un problema de costes porque lo que si está claro es que después de Fukushima este tipo de fallos críticos van a revisarse y si no hay respuesta ello supone la aparición de problemas serios para el desarrollo de la energía nuclear.

Las regulaciones de seguridad de las centrales de Estados Unidos requieren que una planta nuclear tenga al menos cuatro horas. El presidente de NRC, Gregory Jaczko ha dicho en una reunión de la comisión que ese tiempo puede ser insuficiente, ya que se tarda mucho más tiempo en reconectar el suministro de alimentación principal o un generador diesel después de que la planta sufra un accidente mayor o un evento catastrófico.

Mr. Jaczko hizo estos comentarios justamente unas horas después de que una tormenta dejase sin energía a una planta nuclear operada por la Tennessee Valley Authority. La Browns Ferry nuclear facility en Alabama cerró el miércoles después de que una tormenta dañase las líneas de transmisión que alimentan la planta.

Después de que se perdiese la energía en la planta, los generadores de backup y las baterías ayudaron a parar la planta apropiadamente. Todo transcurrió como según lo que se había diseñado.

NRC comenzó una revisión de las plantas nucleares de Estados Unidos como consecuencia del accidente de Fukushima. En la planta japonesa un terremoto y un tsunami interrumpieron el abastecimiento de energía y luego los generadores de apoyo. Ello originó un corte de energía en la estación nuclear que inutilizó el sistema de refrigeración y provocó la liberación de radiación.

A partir del desastre de Fukushima, expertos nucleares han cuestionado la adecuación del suministro de energía de emergencia en las instalaciones de Estados Unidos. Uno de los problemas planteados es que las plantas nucleares dependen de baterías y las baterías tienen una vida útil limitada.

Docenas de plantas nucleares en Estados Unidos dependen de baterías para obtener energía en caso de emergencia. Otras plantas dependen de suministro de energía alternativo, tales como turbinas de gas, para obtener energía en casos de emergencia.

El artículo de WSJ aquí.
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