30 julio 2010

Los regímenes políticos de África y el clima para los negocios




Los artículos que escribimos sobre África suelen caer en el olvido fácilmente aunque ello no va a disuadirnos de seguir estudiando la economía y la cultura del continente más virgen para los negocios.

Curiosamente, en junio las cosas cambiaron, y nuestros artículos sobre Sudáfrica se convirtieron en los más leídos de Todoproductividad: El mundial de futbol hizo milagros.

Hoy vamos a hablar de los regímenes políticos de África y su evolución en los últimos tiempos, algo que debe ser muy tenido en cuenta por todo aquel que pretenda hacer negocios en África. No porque un régimen político adverso sea también siempre un obstáculo para los negocios, pero sí para que se conozcan las dificultades que nos vamos a encontrar.

La democracia en África

A los gobernantes occidentales se les llena la boca hablando de la defensa de los valores de la democracia y la libertad pero luego sin recato alguno promueven negocios con gobiernos de lo más sangrientos, opresores y dictatoriales. No parece haber obstáculo alguno para ello.

Lo cierto es que a estas alturas del siglo XXI solamente cuatro estados africanos disponen de democracias que puedan considerarse como tales en los estados occidentales: Ghana, Namibia, Botswana y Sudáfrica. Y no será porque falten elecciones en África, acaba de haberlas en Guinea, Somaliland y Etiopía. Ruanda está en campaña electoral, y la seguirán Tanzania, Chad y otros países más. Nunca ha habido tantas elecciones en África como las que están aconteciendo este año.

Los otrora frecuentes golpes de estado han caído drásticamente en África y las guerras civiles que asolaban el continente en los noventa están en claro retroceso. No debe el emprendedor preocuparse excesivamente por esos problemas.

Nuevas tendencias están apareciendo en los últimos tiempos, y un vivo ejemplo de ello son los hechos acontecidos en Guinea en los últimos meses. Tras la muerte del dictador que gobernó durante los últimos veinte años, los militares tomaron el poder. Hasta ahí todo como siempre, pero en esta ocasión la normalidad de los golpes de estado giró de forma imprevista. En esta ocasión el líder del golpe fue atacado por uno de sus ayudantes, y otros miembros de la Junta militar prometieron devolver el gobierno a los civiles. Las primeras elecciones presidenciales tuvieron lugar pacíficamente el pasado 27 de junio.

Las nuevas tendencias

Los africanos están cansados de corrupcion y empieza a haber respuesta popular significativa. Por ejemplo, los nigerianos reaccionaron con furia ante la mascarada de elecciones convocadas en 2007. Como resultado, el gobierno tuvo que hacer concesiones.

Los gobiernos occidentales no pueden sentirse muy orgullosos de sus políticas en África en los últimas décadas. Cada tendencia política derivada de la guerra fría tenía sus dictadores favoritos que eran apoyados sin recato alguno por razones geoestratégicas. Los países "malos" eran simplemente los adscritos a tendencias políticas contrarias.

Hoy en día las cosas están cambiando y gran parte de la ayuda que recibe el continente está ligada al progreso de gobernanza y democracia.

Sudán, por ejemplo, ha convocado elecciones recientemente como parte de los acuerdos de paz conseguidos con los rebeldes del sur. Ghana y Mali tienen incentivos de miles de millones de dólares de ayuda ligados a permanecer en democracia. America´s Millennium Challenge Account proporciona dinero ligado a buena gobernanza y democracia. Otros grupos regionales, notablemente Economic Community of West African States (ECOWAS), han comenzado a castigar a los estados miembros que caen bajo golpes de estado.

Pero estas noticias no son tan buenas como parecen si analizamos con un poco más de detalle. El presidente democrático de Burundi ganó las elecciones si oposición obteniendo el 92 % de los votos. La oposición etíope obtuvo en las elecciones tan solo dos de los 547 escaños del parlamento.

Muchos líderes políticos se ven obligados a convocar elecciones y las convocan, pero régimenes políticos como el de Sudán manipulan todas y cada una de las etapas del proceso electoral.

Bibliografía: The democracy bug is fitfully catching on. The Economist July 2010
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