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10 marzo 2009

Agujeros del Plan Obama y los planes de estabilización de las dictaduras del siglo XX

Las burbujas de gran alcance, como la que está equilibrando el mundo en estos momentos, suele estallar mucho después de su generación, y los responsables de salir del trance son personas diferentes a las que las han provocado. El laissez faire de muchos años ha provocado una situación sin precedentes de desenlace incierto, y que perdurará un buen número de años. Y entre los que han encontrado una situación más delicada, destace entre todos el panorama que se le presenta al presidente Obama. Entre las medidas tomadas por el nuevo gobierno Obama, destaca un plan de estímulo a la economía, que se ha cuantificado en 789.000 millones de dólares. Un enorme esfuerzo que deberá ser soportado por los contribuyentes durante muchos años. Y es lo que tienen las crisis económicas graves, que es fácil tomar medidas de estímulo pero es muy difícil luego recuperar la economía. El plan de Obama es un plan de estabilización, una medida excepcional que suele tomarse ante situaciones graves. Pero antes de hablar del plan Obama vamos a hablar de algo políticamente incorrecto, vamos a hablar de los planes de estabilización de las dictaduras y sus efectos en la economía. Igual que hicimos en el artículo “Nosotros sí defendemos el despido libre”, vamos a hablar ahora de estos planes de estabilización. El motivo no es otro que las únicas crisis que pueden compararse a las actuales son las que acontecieron tras episodios sangrientos como la guerra civil española, o tras políticas no menos sangrientas como la represión de Pinochet a partir de 1973. Los que no lean más que el título del artículo seguro que nos criticarán, pero creemos que nunca debe obviarse estudiar la historia como referencia, y hacerlo desde todos los puntos de vista. Bueno, vamos a ver como abordaron sus respectivas crisis económicas los dictadores más célebres de la historia del siglo XX El plan de estabilización del General Franco Entre los planes de estabilización célebres, podemos mencionar por ejemplo el que en 1959 aplicó el general Franco para tratar de sacar a España de la situación en la que estaba desde la guerra civil. Si hay algo que caracterizó aquel plan, fue sobre todo la exigencia a la población de grandes sacrificios. Y esos sacrificios comenzaron con la política de austeridad auspiciada por las propias cuentas públicas. Ni mucho menos es nuestra intención defender un plan de aquel tipo, pues el sacrificio se exigió de forma desigual, y las políticas de austeridad fueron acompañadas de una política de represión. Algún día hablaremos con más detalle de todo esto, pero lo primero que llama la atención es que este plan de estabilización se basaba justo en lo contrario que los actuales, lo que se pretendía sobre todo era aplicar políticas de recortes presupuestarios. El plan iba acompañado también de medidas liberalizadoras, pero sobre eso la economía actual está ya sobrada. El plan de estabilización del General Pinochet La política de estabilización económica del General Pinochet es otro de los milagros del siglo XX, y se basó en una serie de medidas para impulsar la austeridad, más firmes si cabe que las del propio general Franco. Se redujo el gasto público en un 20 %, se despidió al 30 % de los empleados púbicos, se aumentó el IVA, se privatizaron la mayor parte de las empresas públicas (más bien se regalaron), y por último se liquidaron los sistemas de ahorro y de préstamos de vivienda. Los efectos iniciales fueron terribles, con una caída del P.I.B. del 12 %. Pero el sistema se afianzó a partir de 1977, iniciándose lo que se ha llamado Boom. El éxito económico de Hitler Hitler estuvo a cargo de una de las mayores expansiones de la producción industrial y la mejora civil como nunca se había visto en Alemania, en su mayoría sobre la base de la deuda de flotación y el rearme. Pero a diferencia de los dos dictadores anteriores, Hitler tuvo la suerte de llegar al poder justo cuando Alemania se encontraba en el arranque de la fase de recuperación tras el embate de la terrible crisis de los años 30. La situación internacional, a rasgos generales, y comunes al resto de naciones en fase de restitución, se caracterizaba por un aumento de las restricciones al comercio y movimientos de capital, disminución de los préstamos exteriores, devaluaciones monetarias y, como es de esperar, una acentuación de la intervención estatal en la economía. En suma, las clásicas medidas adoptadas para aislar a las economías de las desfavorables coyunturas exteriores, y es que no olvidemos que el mundo estaba entonces recuperándose de la Gran Depresión. En el caso de Hitler, la clave de la recuperación económica se basó en un espectacular programa de obras públicas en infraestructuras y en el rearme. El presupuesto de defensa se incrementó de 1.000 millones de Reichmarks en 1933, a 17.000 millones en 1.938. Para la financiación de semejante volumen de gasto, el gobierno nazi se las arregló aplicando una sólida política financiera: Los dispendios públicos financiados por las deudas, pusieron en funcionamiento factores de producción ociosos y desembocaron en un aumento de la renta nacional que generó rendimientos impositivos más elevados y una acumulación de ahorros que a la vez permitieron reintegrar o consolidar en cierto modo los empréstitos públicos. El plan Obama Volviendo a insistir en que la exposición anterior no procede más que de hechos históricos, lo primero que llama la atención del plan Obama (y por extensión del resto de las economías occidentales), es que os planes de estabilización de Pinochet y Franco basaron su efectividad en el uso combinado de políticas de estabilización financiera y políticas de austeridad. Estas políticas se aplicaron en combinación con fuertes acciones represivas que evitaron la respuesta de la población. El plan de Hitler, o más bien de los tecnócratas alemanes del momento, es mucho más inteligente, ya que se basa en el incremento del gasto público pero simultaneándolo con una serie de medidas financieras de estabilización de la economía. Los plan Obama, y en general los planes de estabilización de los gobiernos de países desarrollados, se enfrentan en esta ocasión a un problema de mayor dimensión, pues la burbuja del crédito ha afectado ya a todo el mundo. Consecuentemente, las medidas unilaterales no podrán nunca tener efectividad por si solas, pues la incertidumbre reina en inversores, productores y consumidores de todo el globo. Las medidas más significativas tomadas hasta el momento, y en marcha para este año, son estímulos fiscales y aumento del gasto público. Estaríamos por tanto asistiendo a políticas más próximas a las de la Alemania nazi (por favor, que se entienda esto en el contexto), que a las de los planes de estabilización de Franco y Pinochet. No sabemos si esto es bueno o malo, pero lo cierto es que las medidas de austeridad brillan por su ausencia en todos los planes de estabilización que se están poniendo en marcha. Los estímulos fiscales, si bien pueden ser necesarios, no podrán ser la solución al problema, puesto que en esta ocasión nos enfrentamos a un sistema financiero roto. Las lecciones más jugosas en este caso debemos extraerlas del Japón de los 90, donde se comprobó que si los balances del sistema financiero y empresarial están cargados de deudas, la recuperación no podrá iniciarse hasta que no se reequilibren esos balances. Y ahí está el problema actual, el fondo de todo este asunto es que pese a los grandes esfuerzos que se están realizando mediante gasto público, el desequilibrio de los balances no se ha corregido, y por tanto no es previsible un despegue de la economía tan solo con estímulos en el gasto público. Hitler, si bien aplicó unas medidas de gasto público similares (bueno..en este caso no es una carrera armamentística), pero esto lo hizo en un país que tras la grave crisis de los años 30 se había saneado. Por eso en este caso funcionó la inversión pública simultánea, haciendo que se disparase la economía en múltiples frentes. El problema actual, es que las inversiones públicas se realizan en un contexto en el que muchos bancos pueden ser insolventes. Algunos de los grandes bancos norteamericanos siguen aún contaminados por activos tóxicos, es la iliquidez, que viene provocada por la devaluación continua del valor de los activos inmobiliarios. Los activos inmobiliarios están cayendo en muchos países (Estados Unidos, Reino Unido, España, etc.), y esa caída natural de los precios hace aumentar el riesgo de morosidad, y debilita el valor de los bancos por su alta carga en activos inmobiliarios. Volvemos a concluir este artículo, de la misma forma en que concluimos del mes de febrero en el que abordaba el mismo problema. En tanto los activos inmobiliarios no toquen fondo, no será posible estabilizar el sistema bancario, y consecuentemente comenzará a generarse nuevamente confianza. El problema es que hasta que toquen fondo los activos inmobiliarios tiene que haber aún mucho sufrimiento. Bibliografía: Algunos datos cuantitativos de este artículo proceden de “The Obama rescue”. The Economist February 14th 2009

09 marzo 2009

Liquidez y tipos de cambio

Conforme avanzamos hacia la recesión, empezamos a entender cada vez con más detalle los complejos mecanismos que aparecen en el nuevo escenario macroeconómico global. A raíz de lo que vienen descubriendo los analistas (los serios), una recesión originada por una crisis de liquidez es un escenario en el que se producen intensos cambios en el mundo de la inversión y la empresa. Los hábitos y las conductas cambian, y muchas de estas tendencias no fueron descritas por los analistas que vivieron los años treinta, por lo que ahora se exige un aprendizaje en tiempo real. La gestión de empresas y patrimonios se ha transformado en pocos meses en una tarea de titanes, pero también en una fuente abundante de oportunidades. Los mecanismos que mantenían en equilibrio la competencia se han alterado de pronto. El símil que podríamos utilizar es el de una charca sometida a una intensa sequía. Muchas aves emigrarán cuando la charca mengua, pues la competencia por los peces aumenta. Pero algunas aguantarán, y las que lo hagan, podrán darse un auténtico festín cuando el descenso de niveles haga más vulnerables a los peces de los que se alimentan. En este artículo vamos a hacer un breve análisis de un estudio realizado por Federal Reserve Bank of New York. Un estudio estadístico en el que mediante análisis de regresión estudia las relaciones entre la disponibilidad de liquidez y los tipos de cambios. (ver “Global Liquidity ande Exchange Rates”). Antes de la crisis financiera, la economía global se describía por los analistas como “inundación de liquidez”, lo que significa que el suministro del crédito era abundante. La crisis financiera ha provocado la sequía de esta metáfora particular. Comprendiendo la naturaleza de liquidez en este sentido nos ha generado la importancia de los intermediarios financieros alrededor de los mercados de capital, y el papel crítico que las restricciones en los negocios tienen en la determinación de las condiciones de las finanzas. En un sistema financiero basado en el mercado, el desarrollo de los mercados del capital y bancario son inseparables, y las condiciones de financiación están estrechamente ligadas a las fluctuaciones del apalancamiento de los intermediarios financieros basados en el mercado. Para que el sistema funcione, todos los intermediarios financieros (incluyendo bancos comerciales) tienen que pedir prestado en los mercados de capital, ya que los depósitos son insuficientemente responsables para las necesidades de financiación. Los agregados de créditos basados en el mercado tales como stock de los valores de compra (repos) o el papel comercial financiero son los instrumentos que proporcionan una ventana de liquidez en el sentido de disponibilidad de crédito. En esencia podemos decir que los precios del mercado financiero reflejarán las condiciones de liquidez. Otra consecuencia menos conocida de la actual situación financiera internacional es que los mercados de divisas están también influidas por las condiciones de liquidez. De manera especial para el dólar, los canales de liquidez están relacionados con el Premium de riesgo de los tipos de cambio e incentivos de “carry trade”. Los periodos de alta liquidez no son necesariamente periodos en los que las monedas destino para el carry trade ven apreciaciones contra todas las monedas. Por ejemplo, monedas como el dólar australiano y el dólar neozelandés, que a menudo son identificados como destinos de los flujos del capital del “carry trade”, se ha encontrado que los periodos de alta liquidez están asociados con depreciaciones respecto al dólar. En otras palabras, las condiciones de liquidez del dólar USA son favorables al dólar USA, incluso contra las monedas destino para el carry trade. Pero las condiciones de liquidez añaden un elemento adicional al análisis. Las restricciones en los balances y el apetito de riesgo consecuente de los participantes del mercado en el mercado de divisas fluctúa en línea con las condiciones de financiación. Una lógica similar se ha demostrado para el mercado de materias primas, donde se ha demostrado que las restricciones en los balances son indicadores de altos retornos en las materias primas ya que los retornos requieren un risk premia más alto para proporcionar garantías a los productores y usuarios finales en los mercados de futuros de las materias primas. Otro fenómeno interesante a tener en cuenta es que estos escenarios de apalancamiento resultantes de cambios en las condiciones de financiación están asociados a épocas de aparición de nuevas burbujas y estallidos financieros. Los tiempos de tensiones financieras están asociadas con cortes más pronunciados, en los que se necesita reducir sustancialmente el apalancamiento por medio de eliminación de activos o a través de nuevo patrimonio. Las variables relacionadas con la liquidez tienen un papel destacable en la explicación de los movimientos de los tipos de cambio – y este fenómeno se produce tanto en países avanzados como en economías emergentes.

07 marzo 2009

La lucha por la supervivencia de las monedas bálticas y el euro como inversión

La crisis financiera internacional ha afectado de forma muy diversa a los diferentes países, y en cada caso las opciones van a ser diferentes, y también la magnitud de la recesión. Hemos hablado en mucha ocasiones de los países que con monedas fuertes han sido los que han provocado la crisis por exceso de endeudamiento, Estados Unidos, España, Irlanda, etc. Otros países han provocado la crisis pero su moneda ya no es lo suficientemente fuerte para ir sola, por ejemplo el Reino Unido. Otros países con monedas fuertes que no han provocado la crisis se enfrentan a la recesión por ser muy dependientes de la exportación, especialmente Japón y Alemania. Tenemos otro grupo que es el de los productores de materias primas que están también afectados por la crisis pero en esta ocasión el problema ha sido la caída de la demanda mundial. Por último, tenemos a los países del este, a los que ha llegado la crisis en medio de un fuerte crecimiento económico, y sufren entre otros problemas el de tener que afrontarla con monedas débiles. El euro se ha convertido en una moneda refugio, y ello ha hecho que muchos ahorradores o países estén invirtiendo en esta moneda, incluso en muchos casos se está prefiriendo el euro frente al dólar. El dólar ha venido depreciándose frente al euro, y por ello muchos países están invirtiendo en esta moneda (ver ejemplo). También ha contribuido a este fenómeno el diferencial que existe entre los tipos oficiales de las principales monedas fuertes y de algunos de los países más afectados por la crisis (Reino Unido). Los tipos oficiales en Estados Unidos son actualmente del 0 %, del 1 % en el Reino Unido, del 1 % en Canadá y del 0,1 % en Japón. Todo ello contribuye a que el euro siga fuerte y actúen como valor refugio. La sangría es especialmente intensa en aquellos países situados en la periferia del euro. Hace unos días (ver “Posible insolvencia del sistema financiero global y el estallido de las nuevas burbujas”) mencionábamos los problemas que atraviesan algunas economías del este de Europa (especialmente Polonia) al haberse endeudado en monedas fuertes. Hoy vamos a hablar de las tres repúblicas Bálticas, Estonia, Letonia y Lituania, tres pequeños estados procedentes del desmembramiento de la U.R.S.S. Quien suscribe este artículo tuvo la oportunidad de visitar las tres repúblicas en la década de los noventa, y la verdad es que la apariencia de estos países era bastante paupérrima en aquella época. Pero la entrada en la UE dinamizó estas economías, que crecieron con fuerza hasta hace poco tiempo. Pero la crisis financiera les afectó, y hace ya un mes (ver “Los países del mundo donde no hay crisis” alertábamos de una fuerte caída de la producción industrial en Estonia y Letonia. Los datos de hoy son mucho más pesimistas. Estonia, Letonia y Lituania se enfrentan a una prolongada recesión, y las causas proceden de la debilidad de sus monedas. Igual que ha ocurrido con tantos otros países, entre otros destacamos Rusia, las repúblicas bálticas han tenido que proteger a ultranza sus monedas para evitar que cayesen al abismo. Pero esta estrategia ha acabado siendo agobiante. Las tres naciones bálticas se enfrentan ante la crisis más profunda que han vivido desde su independencia de la U.R.S.S. en 1991. Letonia, tuvo que gastarse la suma de 1.260 millones de dólares en 11 semanas defendiendo su moneda, el lat. Su economía puede caer este año un 12 %. La economía de Letonia puede caer un 9 % y la de Lituania un 4,9 %. Como muchos otros países próximos, las tres repúblicas están tratando desesperadamente de acelerar la adopción del euro.

06 marzo 2009

Los problemas de Japón ante el hundimiento de las exportaciones

Hace unos días nos sorprendió el dato de caída de la economía japonesa (ver “La economía japonesa cae a un ritmo del 12,7 %”), una cifra realmente funesta para la economía del país. Al respecto queremos indicar que muchos pueden ver en estas caídas una paradoja para lo que venimos defendiendo en el blog desde sus inicios, y es el papel de la burbuja inmobiliaria global en la crisis económica mundial. Hasta hace muy poco la burbuja inmobiliaria era una cuestión tabú, pues se pensaba que si se le quitaba importancia sus efectos serían menos profundos. Hay muchos intereses económicos en torno a la burbuja y ello ha generado un sesgo de la información real de la situación del sector. Pero la teoría de las burbujas (ver “Cosas que provocan que las burbujas hagan puff”) demuestra claramente que la tendencia de este fenómeno, más común de lo que parece (ver “Posible insolvencia del sistema financiero global y el estallido de las nuevas burbujas” y “Enseñanzas históricas de las burbujas especulativas”), es claramente previsible, y sin excepción lo más prudente es pinchar las burbujas cuanto antes. Desinflar una burbuja en las etapas iniciales es la única forma de protegerse de unos destructivos efectos que son mayores cuanto mayor tiempo tarda en estallar una burbuja determinada. Pero lo cierto es que si algo caracteriza al Japón actual es que no ha habido burbuja en los últimos años, de hecho todavía se están recuperando de su famosa burbuja inmobiliaria de 1993. ¿Cómo es posible entonces que su economía sea de las que más caen? ¿Cómo es posible que Japón se enfrente ahora a un desplome de la economía mayor aunque el sufrido tras la crisis de 1993. Además de reducirse los pedidos a factoría, el desempleo ha resurgido con fuerza, y las familias están recortando también gastos a marchas forzadas. La caída en la producción de cada mes empeora de mes en mes. Pero las causas de esta recesión son diferentes a las de la recesión de Estados Unidos o España, y es que en el caso de Japón lo que ocurre es simplemente que la demanda de coches, electrónica y máquinas ha caído desde Europa y Estados Unidos. Es por tanto un problema menor si lo comparamos con la crisis que sufren los países que acumulan deuda. Hitachi Construction Machinery Co., ha anunciado que va a eliminar 569 puestos de trabajo en marzo, y cerrará la planta del noreste de Tokio durante cuatro días a la semana hasta junio. Honda Motor Co., también informa de profundos recortes de puestos de trabajo. Son sólo unos ejemplos de lo que está ocurriendo en Japón, que por lo pronto ha hecho ya caer el gasto de las familias en un 4,6 %, una declinación que dura ya diez meses. Otras economías puramente exportadoras, como Corea del Sur, han visto también como la salida de productos se hundía un 18,6 % respecto al año anterior. Hay una recesión sincronizada global y los fabricantes están respondiendo agresivamente, y esto está teniendo un profundo impacto en el crecimiento económico. La contracción del P.I.B. japonés puede llegar este año del 2,6 %, unos niveles no conocidos desde la segunda guerra mundial.

El recorte de tipos y la crisis internacional

Fuertes aplausos se desataron entre las quizás 2.000 personas que ayer asistieron a la inauguración de la Feria Agroalimentaria, la más importante del sector de los alimentos en el Caribe. El representante del presidente dominicano Leonel Fernández, anunció una medida estrella para mejorar la competitividad del país, la bajada de los tipos de interés para el sector agrícola al 17 %, o quizás incluso al 15. Pero lo más sorprendente es que unos diez altos cargos intervinieron en la inauguración, y ninguno habló de crisis económica en el país. En ámbitos empresariales, el debate está actualmente enfocado hacia las repercusiones de los Acuerdos de Libre Comercio y hacia los retos que supone la necesidad de mejorar la competitividad empresarial. El temor fundado que existe en el Caribe es que los productos locales sean barridos del mapa cuando las grandes compañías europeas y norteamericanas inunden las estanterías con productos más competitivos.

Es por ello que el artículo "La crisis llega al Caribe" debe entenderse con un alcance muy distinto al que conocemos en España, el término crisis se ha instalado en el vocabulario internacional pero su significado es diferente en áreas geográficas. Pero lo cierto es que tan elevados tipos podrían haber protegido, al menos parcialmente de una crisis más devastadora a la República Dominicana. Cuando los bancos comerciales ofrecen créditos al "tipo chollo" del 2,5 % mensual, es difícil que se genere una burbuja del crédito como la que está asolando Europa y Estados Unidos.

Todo lo contrario de lo que está ocurriendo en Europa, y en particular en España, donde ciudadanos temerosos leen cada día la prensa como si un listado de bajas de guerra se tratase. No es exageración, los ciudadanos están empezando a descubrir ahora lo que desde hace meses venimos advirtiendo en el blog, la industria española se está hundiendo también. Un sector basado en la fabricación de productos para la construcción y bienes de equipo de ocio no puede hacer más que caer en un escenario como el que nos encontramos. Una industria low-tech poco capitalizada como la que se ha creado en España no podrá resistir la crisis económica, y parece inevitable la desaparición de una parte muy significativa de nuestro tejido productivo. Pero las alegrías de los años en los que los bancos "regalaban" el dinero se han vuelto finalmente en contra del sistema financiero, y hoy mismo surgen noticias preocupantes respecto a la situación de solvencia de las entidades españolas. Y eso que aún no se ha reconocido la devaluación persistente de los activos inmobiliarios, ya veremos a ver qué ocurre cuando los bancos se vean obligados a registrar en sus balances estas pérdidas.

Entre las noticias que nos llegan de Europa, es importante destacar que el Banco de Inglaterra ha quemado ya su penúltimo cartucho, y los tipos oficiales han sido minorados al 0,5 %. También destacamos que el Banco Central Europeo está luchando por mantener a flote la economía agonizante del continente, y para ello acaba de bajar los tipos de interés al 0,5 %. Aun quedan algunos cartuchos, pero pocos ya. Las 16 naciones que comparten el euro están amenazadas por una recesión más profunda de lo que los pronósticos más pesimistas podían siquiera prever hace tres meses. Según algunos analistas, España e Irlanda corren un riesgo creciente de incumplir con sus obligaciones de satisfacer la deuda, y el bloque del este está en una situación aún peor. Este recorte en los tipos oficiales europeos está originando una caída de la cotización del euro respecto al dólar, y se vislumbra un escenario para la economía de clara recesión, incluyendo la mayor caída en el gasto vivida en los últimos trece años. La fabricación se contrae con fuerza, y el desempleo crece en Europa hasta un 10 % por primera vez en 11 años. La inflación ha retrocedido también hasta el 1,1 %, su valor más bajo en once años. Las naciones de Europa del este sufren una auténtica catarsis, y países como Polonia y Hungría están absorbiendo buena parte de los préstamos que concede Europa. La economía europea está completamente paralizada, y muchos analistas están preocupados, porque si no reacciona, las cosas pueden empeorar.

05 marzo 2009

Consolidando la producción de etanol a partir de celulosa

Los desarrolladores del proceso de una etapa para convertir biomasa celulósica en etanol se proponen reducir el coste de producción de combustible a la mitad. Se trata éste del principal desafío que debe superarse en la industria del etanol para que llegue a ser una alternativa viable a los combustibles derivados del petróleo. En efecto, hasta ahora el coste asociado a convertir lignocelulosa en azúcar es demasiado alto, por lo que queda aún mucho trabajo por hacer. Para conseguir el éxito, debe construirse una sólida base de investigación, financiación y colaboración a lo largo de toda la cadena de valor. Aunque la producción de etanol en los Estados Unidos se ha incrementado en los últimos años, aún hoy el producto se obtiene predominantemente de plantas de las cuales el azúcar se obtiene con facilidad, como por ejemplo el maíz. El etanol se ha probado como una excelente solución renovable y limpia como combustible para el transporte, que puede además producirse en los mercados domésticos. Sin embargo, para producir biocombustibles a una escala suficientemente grande como para cumplir los objetivos de alejarse del petróleo, el material de partida es la celulosa.
La voracidad del sector energético por todo tipo de recursos es sobradamente conocida, por lo que no es de extrañar que en los últimos años se hayan disparado los temores del surgimiento de un aprovechamiento no sostenible de la biomasa. Se llegó incluso a culpar a la biomasa por el tremendo incremento en los precios de los productos agrícolas, especialmente cereales. La biomasa celulósica se considera como la única materia prima que está disponible a una escala lo suficientemente grande como para tener impacto en la creciente necesidad de combustible del transporte. Además de estar disponible a bajo coste, con la celulosa se consigue una producción significativamente más alta en comparación con la producción de biocombustibles a partir del maíz y la soja. Ya que la economía de los procesos de producción de energía a gran escala son dominados por el coste de las materias primas, la materia prima de bajo coste es un requerimiento absoluto para la competitividad del coste. A 50$ la tonelada, la biomasa celulósica es menos cara que el resto de las fuentes de energía excepto el carbón. Si se incluye el coste de secuestrar el carbono (ver “Los sumideros de carbono y el cambio climático”) en los cálculos, la biomasa celulósica se espera sea incluso más barata que el carbón. Además de estar disponible a un coste competitivo, la materia prima de biomasa debe estar disponible a muy gran escala para tener un efecto significativo en los desafíos de demanda de energía y sostenibilidad que motivan su uso. La biomasa celulósica está bien adaptada a la producción de combustible debido a su disponibilidad a gran escala, bajo coste y producción benigna medioambientalmente. Consistente con estas ventajas, se anticipa que el combustible producido a partir de biomasa celulósica consigue ganancias significativas en términos de sostenibilidad de energía y seguridad. La preocupación inmediata que impide la emergencia de una industria que convierta la biomasa celulósica en combustible líquido a gran escala es la ausencia general de una tecnología de bajo coste que supere las dificultades de transformar estos materiales.
Tecnologías de fabricación
Si bien se han propuesto muchos métodos para procesar biomasa, los que utilizan encimas para producir los azúcares se reconocen por tener cuatro procesos biológicos intermedios: producción de encimas (celulosas, hemicelulosas); hidrólisis de componentes de carbohidratos presentes en la biomasa pretratada a azúcares (glucosa, manosa, galactosa); y fermentación de azúcares de pentosa (xilosa y arabinosa). Estos cuatro procesos ocurren en una única configuración del proceso denominada bioprocesado consolidado (CBP). La tecnología CBP está ganando un reconocimiento creciente como una configuración de bajo coste para producir etanol celulósico. Actualmente se trabaja en la reducción del coste del procesado biológico y la tecnología CBP está evolucionando rápidamente. Producción a gran escala La primera planta a escala comercial se está construyendo en Upper Peninsula, en el estado de Michigan. La producción comenzará en 2012, y la capacidad anual será de 40 millones de galones. Macoma está completando una planta de demostración en Rome, New York. Esta planta operará a una escala relativamente pequeña de 500.000 galones por año.
Bibliografía:
Lynd, L.R., Flatt, J. and Hogsett, D.A. Consolidating ethanol production from cellulosic biomass. Biobuel technology Q4 2008. Lynd L.R., van Zyl W.H, McBride J. E., Laser M. S. Consolidated bioprocessing of cellulosic biomasa: An update. Current Opinion in Biotechnology, 2005, 16, pp 577-583 Palabras clave: mannose, galactose, xilose, arabinose, consolidatede bioprocessing

04 marzo 2009

Estrategias de supervivencia para la II Gran Depresión

Cuando iniciamos Todoproductividad en febrero de 2008 ya hablábamos de crisis (ver “¿Estamos preparados para resistir la crisis?”), pero tras los efectos del desplome de los bancos de inversión norteamericanos empezamos en octubre a hablar de recesión (ver “Guía práctica para sobrevivir en recesión”). Ahora, en febrero de 2009, es más correcto ir hablando de depresión. Podemos intentar ser optimistas, pero es más prudente aceptar la realidad, y todos los indicadores muestran que estamos ante una situación económica no conocida que perdurará en el tiempo.
¿Por qué estamos en esta situación?
Muchos son aún los que siguen infravalorando el papel que los activos inmobiliarios han tenido en la crisis, por lo que es importante insistir en que ahí está la raíz del problema. No en los activos en sí, sino en los créditos que fueron necesarios para su adquisición. Casi todos los bancos han prestado entre cinco y diez veces más de lo que tenían, y ello lo han hecho en la edad del dinero electrónico, e-banking o e-commerce. Estos préstamos se concedían sin preocuparse por la capacidad de repago de los prestatarios, lo que finalmente originó la crisis del crédito y el desplome de los mercados de valores. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que estamos ante prácticas comerciales injustas y altos niveles de fraude y corrupción que surgieron tras las políticas ultraliberales. La situación se ha agravado como consecuencia del incremento en los gastos de armamento en los que incurrieron muchas naciones, y por los gastos originados por el resurgimiento de las acciones terroristas. Después de años de rápido crecimiento la economía ha entrado en recesión y depresión. Tanto la recesión como la depresión son mecanismos de autocorrección de las “enfermedades” de la sociedad, y están más afectadas aquellas empresas que han crecido más y lo han hecho a mayor velocidad. Después de grandes y rápidos crecimientos y booms ahora es el momento de penumbra, recesión y depresión. El desarrollo basado en estrategias agresivas de marketing, consumismo y globalización, ignorando la vasta mayoría, no pueden ir muy lejos. Las nuevas y avanzadas tecnologías no han podido dar hasta ahora ninguna respuesta.
Repercusiones de la crisis en la actividad empresarial
En la actual coyuntura están ocurriendo muchos fenómenos distintos que repercuten en la actividad empresarial. Por ejemplo, la destrucción de empleo en el sector servicios. El sector servicios no puede florecer si los sectores industriales y agrícolas están débiles. Las tecnologías de la información y las técnicas de gestión modernas no pueden sobrevivir en época de crisis; ya que el catalizador de la demanda es una economía sana y saludable. La crisis global actual ha originado desequilibrios intersectoriales con respecto a las estructuras de crecimiento y salarios. También se han creado disparidades asombrosas respecto al standard de vida de la gente de varios sectores.
¿Cuánto durará la crisis?
El creciente número de analistas pesimistas habla abiertamente de una II Gran Depresión, y ese escenario desfavorable es el que vamos a utilizar como referencia. Según algunos analistas, la II Gran Depresión está ahora en su primera fase, y continuará durante un mínimo de cinco años. Siendo más rigurosos, la depresión duraría diez años. La fase actual es la más evidente porque se caracteriza por una caída muy brusca de la economía, pero conforme pase el tiempo la situación se irá estabilizándose. El problema que supone tal destrucción de la economía como la que estamos viviendo es que aparece una crisis de fe en la tecnología, poder del dinero, talentos gerenciales, y en el sistema bancario y asegurador. La desconfianza se extiende también al mercado de valores y al sistema de créditos. Las estrategias comerciales de los últimos años entran en crisis, y también escuelas de negocios, consultorías de management y compañías de software de apoyo. Existe un gran miedo porque se ha visto que todos, independientemente del tamaño de las compañías, son ahora vulnerables.
Algunos cambios previsibles
Lo que desde luego tenemos que ir aceptando es que la edad del consumismo y la dominancia del sector servicio sobre los sectores agrícola e industrial ha acabado. El sector servicios desmedido proliferando en las ciudades no va tendencia en el futuro, pues estaba basado en una sensación de prosperidad y un modelo de crédito que ahora no existe. La humanidad no puede seguir soportando un modelo de consumismo durante más tiempo. Un solo país no puede salir de la depresión, y serán necesarias nuevas ideas, visiones, teorías y estrategias para lograr salir de esta situación, y esperemos que la humanidad no tenga que enfrentarse a cambios mayores aún. De hecho, la experiencia indica que las grandes crisis anteriores originaron dictaduras o guerras. El fascismo fue la respuesta a la gran depresión de 1929; la revolución francesa se produjo también como respuesta a la crisis de la vieja Francia; también la revolución de Octubre se produjo como una respuesta a la crisis socioeconómica de la Rusia zarista. A menos que se consiga parar la crisis actual de forma rápida, millones de desempleados y afectados por las deudas tomarán las calles. De hecho, ya estamos asistiendo a las primeras reacciones. Será muy duro asumir las enormes pérdidas de puestos de trabajo que se avecinan, y los terribles efectos de las quiebras. Aún tenemos que asistir a las consecuencias más dolorosas de la crisis. Como medida excepcional, deben existir fondos que puedan paliar los efectos de las situaciones más graves, por lo que los gobiernos no deben excederse en el gasto público. Si los gobiernos utilizan ahora todas sus reservas, pocas opciones tendrán para los periodos en los que realmente sean necesarias. Según las líneas generales trazadas por la O.N.U., serán necesarios recortes de salarios que alcanzarán un mínimo del 30 %, que alcanzarán a todos los empleados, incluyendo sectores privados y corporativos. Estamos en un periodo en el que hay que digerir los efectos del pasado, y pese a quien pese, ésta es la única manera. Todos deben estar dispuestos a recortar sus remuneraciones para poder hacer frente a la crisis global. Las fortunas rápidas por supuesto se han acabado también. El recorte de los costes de producción es una medida esencial que tendrán que afrontar todas las empresas que aspiren a sobrevivir (ver “Principio Pareto como estrategia de reducción de costes” y “Descripción básica de Lean Manufacturing”). Este recorte afectará (de hecho ya está afectando) a las cuentas públicas, que se verán reducidas ostensiblemente. La Gran Depresión II no puede ser solucionada por estrategias keynesianas o Neo-Keynesianas, que ya se han demostrado completamente inefectivas por sobredosis o sobresaturación. Las políticas monetarias y fiscales son completamente ineficaces en esta situación. Una mayor cooperación y apoyo mutuo entre naciones, incluso a nivel global, es el único medio para conseguir sobrevivir y crecer. La estrategia más recomendable a largo plazo para salir de la Gran Depresión II es invertir en el sector agrícola y rural, y desarrollar sus infraestructuras a la vez que se realizan profundas inversiones en educación, especialmente en ciencia e ingeniería. Implementando este tipo de estrategias, aparecerá el ahorro, e ideas innovadoras. También será necesario incrementar la cooperación entre países desarrollados y en vías de desarrollo. Las teorías expuestas en este artículo se basan en las teorías descritas aquí.

02 marzo 2009

Integración exitosa de biocombustibles en las operaciones de refinería

Si bien las políticas de un creciente número de gobiernos están orientadas a la estimulación de la producción de biodiesel, para la mayoría de las refinerías es difícil tomar decisiones que impliquen biodiesel. La producción de biodiesel lucha denodadamente por convertirse en una actividad económicamente competitiva con la producción de combustibles basados en el petróleo. Hasta ahora se ha visto a la producción de biodiesel como un competidor de la producción de alimentos, y ahora puede verse también como un competidor de las refinerías. En este artículo hablamos de una nueva opción para el futuro, la integración de la producción de biodiesel en refinerías existentes. En muchas refinerías, la decisión de incorporar biodiesel ha sido tomada por los gobiernos (especialmente europeos), donde se han dictado requerimientos obligatorios para el biodiesel. Las dificultades comienzan cuando las refinerías tienen que incorporar biodiesel a sus productos. El biodiesel puede potencialmente tener un impacto mayor en el refino. La UE ha establecido ya objetivos del 5,75 % de biodiesel en el transporte para 2010 y del 10 % en 2020. Consideraciones de mercado Si consideramos los mercados europeos en los próximos años, las predicciones del mercado diesel indican que crecerá con fuerza, y la introducción del biodiesel puede ayudar a las refinerías a cumplir el desafío del fuerte crecimiento de este mercado. Para el mercado de la gasolina, el desafío es más difícil, ya que la declinación de la demanda en Europa indica que las refinerías ya se enfrentan a un excedente de producción de gasolina en la región, que sólo será exacerbado por los biocombustibles. En el resto del mundo, hay diferentes tendencias en los mercados. Al decidir integrar biocombustibles en una refinería, hay diferentes opciones que dependen de factores como la configuración de la refinería, así como de la disponibilidad de stocks de biocombustibles, capacidad de las instalaciones, y nivel de integración requerido en el sistema. La integración de biocombustibles en las refinerías tiene una ventaja adicional, y es que contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Varias opciones existen para integrar biocombustibles en una refinería: esquemas de mezcla, esquemas de procesado paralelo o esquemas de co-procesado.
  • Esquemas de mezcla: Los esquemas de mezcla son los más simples y por ello la elección natural. En estos esquemas, los biocombustibles se producen en un sitio externo y finalmente se mezclan con el producto terminado de una refinería. Esta es la aproximación usada en la mayoría de las refinerías.
  • Esquemas de procesado paralelo: En los esquemas de procesado paralelo, veremos un nivel incrementado de integración. Los procesos de producción de biocombustibles y los productos convencionales están todavía separados, pero comparten algunas instalaciones.
  • Hidrotratamiento directo: El hidrotratamiento directo de aceites vegetales es un caso en el que el procesado paralelo puede ofrecer ventajas sobre co-procesado.
  • Esquemas de co-procesado: Cuando se empezaron a utilizar los esquemas de co-procesado, la elección de éstos resultaba atemorizante. El primer esquema a considerar es eter butil terciario etil (ETBE). Otro esquema a tener en cuenta es la combinación de gasificación y síntesis de Fischer-Tropsch (FT).

Bibliografía: Successful integration of biofuel into refinery operations. Biobuels technology. Q4 2008.

01 marzo 2009

El desplome de las monedas asiáticas

Si hay algo que está caracterizando a la actual etapa de crisis económica es el reajuste en la valoración de las monedas. Este ajuste viene propiciado mayoritariamente por el miedo que existe en los que poseen monedas débiles, y ello se debe a que la política rigurosa del BCE es ahora cuanto realmente está haciendo efectos. Si miramos los indicadores de inflación que The Economist nos aporta esta semana, vamos a ver que un buen número de economías emergentes pujantes tienen la inflación a unos niveles más que preocupantes. Destaca sobre todo Venezuela, que con un 30,7 % está en este momento fuera de control, pero Paquistán padece también un 20,5 % de inflación, Rusia un 13,4 %, Indonesia un 9,2 %, etc. Un gran desasosiego sienten los ahorradores de esos países cuando ven tales tasas de inflación, y por ello recurren a invertir en dólares y euros. En general se prefiere el euro porque la renta fija se paga mejor en Europa que Estados Unidos. Pero claro, todo ello está provocando un auténtico torbellino en las monedas débiles, que para colmo de males apenas pueden beneficiarse de la mejora potencial de la competitividad exportadora, pues como sabemos el comercio mundial se ha ralentizado mucho. La situación es especialmente grave para las economías que exportan materias menos demandadas ahora como el petróleo, y sobre todo productos manufacturados de gama media alta. Y entre las más afectadas por todo esto, hablamos hoy de las economías asiáticas, cuyas monedas están cayendo este mes a unos niveles no conocidos en los últimos once años. Corea del Sur se hunde a niveles record, pero también se hunde la rupia en la India. La caída de las exportaciones y la contracción económica de la región frenará la inversión extranjera. El Bloomberg-JPMorgan Asia Dollar Index, que valora las diez monedas más activas de la región excluyendo el yen, ha tocado su nivel más bajo en tres años cuando los inversores extranjeros recortan posiciones en valores de economías emergentes. La situación es grave, muy grave en la región. Esta semana, por ejemplo, el gobierno de Taiwan ha informado de una elevación del desempleo a tasas de hace 7 años, las exportaciones de Hong Kong se han hundido a niveles no conocidos desde 1958, y la economía de Singapur ha sufrido la mayor contracción trimestral de los últimos 33 años. La velocidad a la que han caído las economías asiáticas ha sido sorprendentemente rápida, lo cual ha trastocado a los inversores en renta fija y variable, y este efecto ha ayudado a depreciar las monedas. El won es la moneda más depreciada en la región, con unas pérdidas del 9 %. Pero la rupia india no se queda atrás, y acumula ya una caída del 3,8 %. Los gobiernos asiáticos están inyectando dinero con profusión y los bancos centrales relajan los tipos de interés, todo ello para intentar hacer resucitar las economías que sufren de la declinación de la demanda por exportaciones conforme la recesión global se profundiza. Ocho de las diez monedas más activas de Asia han caído respecto al dólar este mes a la vez que los inversores buscan mercados más seguros que los emergentes.