17 diciembre 2009

Estados Unidos destinará 564 millones de dólares para proyectos de biocombustibles

El impulso que Estados Unidos viene dando en los últimos meses a la eficiencia energética y las energías renovables puede ser el revulsivo definitivo para que estos nuevos campos de la ingeniería despeguen con fuerza en los próximos meses. Tras aflojarse las presiones del lobby del petróleo que tanto atenazó la era Bush, la administración norteamericana no deja día tras día de lanzar propuestas respaldadas por los tan codiciados dólares. Grandes oportunidades surgen cuando tan profundos cambios tienen lugar en un país que desconocía los conceptos básicos de eficiencia energética en el mundo real. La noticia de hoy son los 564 millones de dólares que Obama destinará ahora a proyectos de biocombustibles. Occidente depende energéticamente de países políticamente inestables por lo que la independencia energética es un argumento estratégico que está tomando peso en la mayoría de los países de occidente. Los nuevos fondos están destinados al desarrollo completo a pilotos a escala comercial de la industria de la biomasa en los Estados Unidos. Los proyectos seleccionados producirán biocombustibles avanzados, bioproductos y materia prima biomásica para proyectos a escala piloto, demostración y comercial. Estos fondos se complementan con inversiones privadas y fondos no federales, por lo que estos proyectos alcanzan inversiones totales de 1.300 millones de dólares. Se estima que la industria biomásica doméstica proporcione nuevos puestos de trabajo en muchas áreas rurales del país. Un nuevo ejemplo más que ilustra la forma en que este tipo de son mucho más efectivas en creación de empleo. Estas nuevas tecnologías ayudarán a cerrar el hueco entre la producción de biocombustibles actual que proceden de un pequeño número de biorefinerías avanzadas y el agresivo propósito de desarrollar biocombustibles avanzados a partir de celulosa.
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