05 diciembre 2011

Utilizando equipos electrónicos en condiciones ambientales extremas





Cuando trabajamos en condiciones ambientales extremas los equipos electrónicos es muy posible que empiecen a fallar. Ello hace que la mayoría de los usuarios que trabajan en lugares con problemas ambientales que perturban electrónica utilicen equipamiento muy robusto, y si es posible eliminen la electrónica en la mayoría de sus aplicaciones. Esto conlleva que en muchos lugares del mundo, y en particular en las aplicaciones de intemperie, se dificulte o elimine la posibilidad de utilizar tecnología de gran importancia como la eficiencia energética  y las energías renovables en aplicaciones como el equipamiento militar de campaña, la instrumentación científica, las actividades mineras y otras similares.
Pero la ingeniería de hoy nos ha dotado de soluciones que nos permiten solucionar casi cualquier problema de los que nos encontramos cuando usamos equipamiento electrónico en estas condiciones. En la mayoría de las ocasiones podemos encontrar envolventes contienen elementos eléctricos y electrónicos que permitirán el funcionamiento y control de equipos de uso común en todas las condiciones ambientales habituales.

Temperaturas de funcionamiento

En el interior de muchos equipos se encuentran componentes eléctricos y electrónicos que han de mantenerse a una temperatura constante entre 15º y 35º para evitar los fallos  motivados por la condensación y corrosión provocada por la humedad y el polvo. Si esto ocurre puede alterarse el rendimiento, efectividad, disminuir la vida útil o incluso dejar de funcionar.
Debemos tomar en consideración que las dimensiones de los cuadros eléctricos son cada vez más pequeños y que requieren componentes que den la absoluta garantía de funcionamiento, a la vez han de solucionar los posibles cambios de temperatura y humedad que se genera en su interior.
Debido a la fluctuación de temperaturas, se forma agua de condensación incluso en armarios de distribución cerrados. Esta humedad, combinada con el polvo o gases agresivos, puede provocar la corrosión de componentes llegando a bloquear el sistema eléctrico. Un sistema calefactor bien dimensionado elimina los problemas de condensación y las resistencias calefactoras con ventilación garantizan una temperatura interna constante y equilibrada.
Para proteger los equipos electrónicos frente al frío extremo se utilizan resistencias convencionales en PTC donde su potencia de calefacción puede variar desde pocos vatios a más de 100 y resistencias calefactoras en PTC donde su potencia de calefacción va de en un rango superior hasta más de 1000 vatios.
Cuando los armarios eléctricos tienen gran cantidad de componentes se originan elevadas temperaturas en el interior, que pueden provocar irregularidades en su funcionamiento. Los ventiladores de filtro impiden que se formen bolsas de aire reduciendo la temperatura interior y protegiendo los componentes electrónicos contra el recalentamiento.
Hay cuadros eléctricos con un alto grado de protección, IP65 o más alta y también se han desarrollado  dispositivos compensadores de presión con un alto grado de protección IP66 para evitar estas diferencias de presión en la envolvente.
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