06 marzo 2012

El boom de las exportaciones españolas




En 2011 las exportaciones españolas de mercancías han registrado el punto más alto en el periodo de intenso crecimiento que viene registrándose desde el año 2008. Un aumento de 16,8% en el año 2010 ha sido seguido por una tasa positiva de 15,4% en el último año. El valor de las exportaciones en 2011 alcanzó la cifra de € 214.500 millones, lo que representa una cuota del 20% del PIB de España. Este porcentaje es equivalente a la de las exportaciones en Francia e Italia en términos de su PIB.

En los dos últimos años el crecimiento de las exportaciones en España superan a la media de la zona euro en más de tres puntos. Las exportaciones de Alemania e Italia en los últimos doce meses mostraron un incremento de once puntos, por debajo del 15,4% de España. Como resultado de la fortaleza de las ventas españolas a la UE, la balanza comercial ha sido favorable para España, por primera vez desde que España se convirtió en un miembro de la UE.

El superávit comercial de bienes con la zona euro es una sólida prueba de la competitividad de un país que está luchando para cambiar sus modelos productivos de la construcción residencial al de una economía más abierta. La UE ha sido el principal mercado para los productos españoles, con una cuota por encima de un 70% del total de las exportaciones. Sin embargo, en 2011 esta proporción bajó al 66%. Las ventas en el resto del mundo están progresando más rápidamente. De hecho, las exportaciones a la UE aumentaron sólo un 12,6% en 2011, pero para el resto de Europa subieron un 27,3%. Las exportaciones a América del Norte y del Sur aumentaron un 20-22% y la misma cantidad crecieron con Asia y con los principales socios de España en África, especialmente Marruecos y Argelia.

La maquinaria y bienes de equipos son los elementos principales en la composición de las exportaciones españolas. Su cuota es del 20%. Los automóviles vienen en segundo lugar con un 17%. Productos químicos y productos alimenticios seguir con un porcentaje de un 14% del total.

Hay dos puntos débiles en el comercio exterior español. En primer lugar, una gran dependencia del petróleo y el suministro de gas. En segundo lugar, un enorme desequilibrio del intercambio comercial con China. El déficit con los proveedores de petróleo, Rusia, Oriente Medio, Argelia y Nigeria, llega a 25 mil millones de €. El déficit con China asciende a € 15,2 millones. Estos dos elementos explican el déficit comercial español en su balanza de pagos con el exterior. Sin embargo, el déficit comercial se cubre con el superávit de la balanza de servicios, el turismo es el elemento principal y los europeos los principales clientes.

El déficit por cuenta corriente, un 3% del PIB (en 2008 representaron el 10%), se debe al pago de los intereses de la deuda pública y privada.

El dinamismo de las exportaciones españolas refleja el esfuerzo de sus empresas para recuperar la senda del crecimiento a través del comercio internacional y la forma en que el proceso de ajuste está funcionando.

Fuente: Artículo adaptado del original aparecido en The Corner





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