17 enero 2010

Sobre las últimas tecnologías disponibles para obtener biogás a partir de residuos humanos

Cada vez mejores tratamientos están consiguiendo avances significativos en la recuperación de energía a partir de residuos que normalmente acaban dispersándose en las aguas residuales. Pero cada vez son menos los residuos que se desaprovechan y se pierde la oportunidad de obtener beneficios económicos a través del biogás, una mezcla rica en metano que puede usarse para producir electricidad y calor. Además, en una edad preocupada por el uso eficiente de la energía, las mejoras tecnológicas están consiguiendo extraer energía de materias fecales y liberar tan sólo una pequeña porción de producto final. La producción de biogás consiste en acelerar el procedimiento natural de la descomposición de los residuos fecales, haciendo actuar bacterias, y capturando el metano. La captura del metano tiene un doble beneficio. Además de producir energía, también previene que un potente gas de efecto invernadero sea liberado a la atmósfera.
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Los procesos de producción .
Varios grupos están trabajando en el proceso de conseguir que la materia fecal sea digerida a metano de forma más eficiente. GENeco, una filial de Wessex Water, una compañía eléctrica británica, usa calor en el proceso para calentar los excrementos a 40 ºC durante varios días. Luego transfiere el líquido en fermentación a un tanque que está a cinco grados. Este sistema de dos tanques produce más metano que los métodos convencionales debido a las diferentes bacterias que actúan en los dos procesos, y que “mastican” diferentes componentes de las heces, trabajando mejor a diferentes temperaturas. El resultado es obtener diversos grupos de microorganismos operando en su ambiente ideal, y como resultado puede obtenerse aproximadamente un 30 % más de metano a partir de una cantidad de excremento dada. En Alemania, un equipo de Fraunhofer Institute en Stuttgart, utiliza un método diferente. Con este método se ha conseguido reducir la cantidad de tiempo que tardan en digerirse los residuos de dos semanas a una, y para ello utilizan un sistema de mezclado bombeado. Este método trabaja más rápido que los tradicionales por dos razones. La primera es que removiendo los lodos el metano formará burbujas en la superficie de forma más rápida. Desde el punto de vista de las bacterias, el metano es un producto de residuo de la materia fecal desde el punto de vista humano. Consiguiendo que ese veneno escape las bacterias sobrevivirán más tiempo y producirán aún más metano. La segunda razón es que la mezcla de lodos se mueve de forma que las bacterias se alejan de los trozos que ya han sido digeridos hacia material más fresco que aún no ha entrado en contacto con bacterias. El resultado es una digestión más rápida que el total. El sistema de bombeo de Fraunhofer, ha sido ya desplegado en 20 plantas de aguas residuales en Brasil, Alemania y Portugal, y necesita operar tan sólo unas pocas horas al día, por lo que no se requiere una gran cantidad de energía. Otra tecnología es la utilizada por los investigadores del Tema Institute, en Suecia. Están desarrollando una técnica que emplea ultrasonidos, en vez de bombas, para descomponer el lodo. De esta forma se incrementa el metano en un 13 %, pero hasta el momento, el proceso de generar ultrasonidos consume más energía de la que produce. La consecuencia de técnicas como estas es que se usa una gran proporción de aguas residuales como materia prima para genera energía, y por lo tanto desaparece un problema ambiental grave. Los alemanes ya reciclan aproximadamente el 60 % de su material fecal, y checos, británicos y holandeses están cerca. A finales de 2010, esta cifra llegará en Gran Bretaña al 75 % - bastante como para convertir electricidad que pueda dar energía a 350.000 viviendas. En América también está impulsándose el proceso y numerosas plantas han empezado a actuar en 2009.
. Bibliografía: The seat of power. The Economist January 2nd 2010
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