23 septiembre 2009

Los beneficios de las pinturas aislantes en eficiencia energética de edificios

Los aditivos para pinturas con propiedades aislantes se comercializan desde finales de los años 90, pero las organizaciones de investigación sobre energía no habían confirmado hasta ahora su eficacia. Por su parte, la U.S. Environmental Protection Agency (EPA) no recomienda usar pinturas o revestimientos en lugar del aislamiento tradicional. Una de las propiedades que si se valoran en estas pinturas es la eficiencia energética, no las capacidades aislantes en sí, ya que estas pinturas reflejan el calor del techo y pueden mantener las casas más frías. Pero de acuerdo con el Department of Energy’s Oak Ridge National Laboratory, el uso de las pinturas aislantes es en la mayoría de los casos difícil de justificar tan solo sobre la base de ahorro en costes energéticos. Mientras tanto, la asociación no gubernamental EnergyIdeas Clearinghouse, partenariado entre Washington State University y la organización sin ánimo de lucro Northwest Energy Efficiency Alliance, encontró que bajo condiciones ideales las pinturas aislantes pueden alcanzar una reducción de la ganancia de calor de alrededor de un 20 % en las paredes pintadas expuestas al sol, pero observó que tales paredes sólo están expuestas a la luz del sol durante un periodo limitado de tiempo en los días claros, y que la reflectividad de la superficie pintada generalmente declina considerablemente con el tiempo. Pero seguimos encontrando detractores de las propiedades aislantes de estas pinituras. Alex Wilson, de BuildingGreen.com no es un fan de las pinturas aislantes. Dice que las pinturas aislantes reducen dramáticamente la transferencia de calor. Estos productos se basan en un spin off de la NASA, y si bien tienen alguna relevancia en las condiciones extremas del espacio exterior, sus aplicaciones en la tierra son limitadas. Sin embargo, para ciertas aplicaciones, las pinturas pueden ayudar a reducir el gasto energético en aire acondicionado. Pero siempre indicamos que la primera defensa debe ser una forma convencional de aislamiento. Una barrera radiante, reflectiva, en la estructura del techo en el ático puede ser de ayuda, según el Florida Solar Energy Center.
Bibliografía: Scientific American. July 2009 Sitios web de referencia:
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