14 septiembre 2009

Tomografía eléctrica aplicada a procesos industriales

La tomografía eléctrica es una técnica de medición que permite obtener información sobre el contenido de recipientes y tuberías de procesos. Múltiples electrodos se disponen alrededor de los límites del recipiente en localizaciones fijas de forma que no afecten al caudal o movimiento de materiales. Las técnicas de medida tomográficas difieren de las técnicas de medida por puntos, porque muestrean una proporción sustancial del volumen del proceso en vez de un único punto. Sensores adaptados a la tubería circular miden el volumen de sección transversal.
La tecnología puede usarse para sistemas líquido/líquido, sólido/líquido, gas/líquido y gas/sólido/líquido. La resolución espacial del método de imagen y la sensibilidad del método depende específicamente de las propiedades eléctricas del sistema que se está midiendo y sobre las dimensiones del proceso.
Típicamente, un sensor consiste en 16 electrodos y para aplicaciones de investigación hasta 18x16 electrodos pueden estar dispuestos dentro del recipiente del proceso.
La técnica puede usarse para un amplio rango de aplicaciones, incluyendo: interrogación de procesos de mezcla, procesos de filtración sólido/líquido, rendimiento de un hidrociclón, medidas y control de la columna de burbujas y medición de multifases.
Una de las principales áreas de aplicación de la tomografía eléctrica es la medición de regímenes de caudal multifases.
Los procesos de flujo pueden implicar una variedad de fases y componentes en la fase gas, líquido o sólido y son complejas en la naturaleza. Las técnicas de tomografía eléctrica proporcionan la capacidad de visualización de flujo, independientemente de la opacidad de material, para realzar la comprensión de tales procesos de flujo complejos.

Bibliografía: Industrial Tomography Systems PLC

Palabras clave: Electrical Resistance Tomography (ERT)

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