03 marzo 2010

Nueva tecnología para obtener energía de la propia ropa

Los dispositivos electrónicos son cada vez más pequeños, pero hasta ahora no se incorporan a nuestro vestuario, y el obstáculo es la alimentación de energía. Si tuviesemos capacidad de energía es seguro que muchas aplicaciones electrónicas se incorporarían con más facilidad al cuerpo humano. Podemos mencionar por ejemplo los sensores inteligentes de los que ayer hablábamos como firmes candidatos a incorporse al vestuario.
Una buena ayuda puede venir de un nuevo descubrimiento llevado a cabo en la universidad de Stanford, donde se han diseñado tejidos que pueden transmitir y almacenar la electricidad. La tecnología utilizada es de los más original. En efecto, estos resultados han podido conseguirse mediante la inmersión del tejido en una tinta a base de nanotubos de carbono - moléculas de carbono cilíndricas con excelentes propiedades eléctricas.
Cuando la tinta se seca, los nanotubos envuelven las fibras (algodón o polyester), y hacen conductores los tejidos. El tejido queda flexible y retiene sus propiedades eléctricas incluso aunque se estiren y doblen.
Los tejidos eléctricamente conductores son muy interesantes, pero el nuevo material puede utilizarse para hacer algo que se denominan supercondensadores. Este tipo de dispositivo está siendo investigado para ser usado en un rango de aplicaciones industriales donde las baterías son insuficientes o inapropiadas.
Un condensador se produce al separar dos conductores por un material aislante. Si hay una diferencia de voltaje entre estos conductores, se almacena carga eléctrica. El tamaño de la carga depende de los materiales de los que están hechos los conductores, y también de la configuración geométrica.
Si una capa de tejido ordinario se dispone entre dos capas de tejido sumergidos en tinta de nanotubos se produce una combinación que almaena carga. Estas capas actúan como conductores mientras que el tejido que queda en el medio forma el aislante. El tejido resultante no solamente almacena mucha carga, sino que retiene su capacidad para descargar y recargarse en muchos ciclos de carga y descarga.
Bibliografía: Plug-in garments. The Economist Feb 11th 2010
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