29 noviembre 2008

Un breve análisis de los últimos indicadores económicos globales

La semana ha sido intensa en información económica. Por una parte se suceden los mensajes a la calma en los que se intenta lanzar el mensaje de que la crisis empezará a remontar en 2010 (por cierto, sin base alguna). Curioso es también que esta semana, precisamente los auténticos culpables de la crisis por financiar desmedidamente el ladrillo, piden ahora que todos los españoles les saquen del atolladero donde están metidos. En ese sentido, el gobierno trata desesperadamente de actuar con las pocas herramientas disponibles, pues el apuntalamiento del sistema bancario ha dejado poco margen de inversión. Así y todo el presidente del gobierno lanzó ayer un nuevo paquete de medidas destinado a impulsar la economía mediante obras públicas, que sin duda contribuirá a hacer surgir otro grave problema: el déficit público, y como dice hoy mismo el Banco de España, no hay nada peor que una recesión con mucho déficit. De todas formas, los 8.000 millones en obras públicas no darán para mucho, de media saldría 1 millón de euros por ayuntamiento; y si bien servirá para sacar provisionalmente a los consistorios de la situación de casi "suspensión de pagos" en la que se encuentran muchos; lo cierto es que no puede en modo alguno entenderse como una medida que ayude a sentar las bases para salir de la crisis. ¿Por qué?

Análisis de indicadores económicos globales

La respuesta es bien sencilla, y podemos deducirla analizando los indicadores macroeconómicos mundiales que "The Economist" publica todas las semanas.

Lo primero que tenemos que decir es que estamos en medio de una crisis mundial, eso no lo niega nadie, y bajo ese escenario nos debemos mover. Pero también es cierto que ni mucho menos todos los países están en la misma situación, ni la crisis económica global afecta a todos por igual. Tampoco las medidas que deben utilizarse son las mismas, es más incluso pueden requerirse medidas inversas. Por ejemplo, la necesidad de desarrollar el comercio exterior que imperiosamente debe acometerse en España, es incluso contraproducente en Japón o Alemania, donde la crisis realmente ha venido por un comercio exterior excesivamente grande. Entrando en materia (todos los datos están en los enlaces de la bibliografía) vamos a analizar en detalle cómo se están comportando los indicadores económicos que debe saber todo aquel que tome decisiones empresariales:

  1. Producto Interior Bruto: El P.I.B. de España está aún de un +1,3 %, aunque el último trimestre ya ha sido negativo (-0,9 %). En el resto del mundo, la situación no deja de ser parecida. El único país que cae con fuerza es Irlanda (-2,4 %), y otros países están empezando a entrar en recesión: Italia (-0,1 %), Singapur (-0,1 %), Estonia (-1,1 %) y Letonia (-0,4 %). Estos datos indican claramente que lo peor está por venir, pues la recesión global no tendrá desde luego unas cifras de P.I.B. tan livianas. Respecto a las previsiones para el año próximo, al menos para la OCDE seguirá cayendo el P.I.B.
  2. Países donde crece el Producto Interior Bruto: Los países donde aún sigue creciendo el Producto Interior Bruto con fuerza son China (+8%), República Checa (+ 4,1 %), Polonia (+5,1 %), Rusia (+7 %), India (6,3 %), Indonesia (6,2 %), Malasia (5,6 %), Pakistán (+6 %), Corea del Sur (+4,5 %), Taiwan (4 %), Tailandia (4,5 %), Argentina (6,3 %), Brasil (5,3 %), Colombia (+4,5 %), Venezuela (+5,4 %), Egipto (7,1 %), Israel (+4,1 %), Arabia Saudí (+ 6,5 %), Lituania (+4,4 %), Perú (9,1 %) y Eslovaquia (6,8 %).
  3. Países donde se destruye tejido industrial: La producción industrial española ha crecido estos años con enorme fuerza (ver "por fin una buena noticia"), pero de la noche a la mañana la industria parece haberse paralizado. De hecho, junto con Italia (-5,7 %), Bélgica (-5 %), Suecia (-4,9 %), Singapur (-12,6 %), Taiwan (-12,5 %), Turquía (-5,5 %), Paquistán (-5,6 %), Venezuela (-6,8 %), Letonia (-5,4 %) y Portugal (-4,3 %); España lidera (-4,5 %) el grupo de países en los que su tejido industrial se está destruyendo (-4,5 %). Grave para la economía mundial es que Estados Unidos esté destruyendo producción industrial (ver "Nunca pensé que General Motors…") a un ritmo del 4,1 %, pues ello va a tener serias repercusiones en todo el mundo. Las causas en el caso de España están posiblemente en que gran parte de la actividad industrial depende del sector de la construcción y de la fabricación de productos de consumo (turismos), ambos sectores muy afectados por el deterioro económico.
  4. Países donde su tejido industrial sigue creciendo: Los índices de producción industrial se han deteriorado mucho, pero aún hay países que siguen creciendo. Por el momento, lo más destacable es el crecimiento de la producción industrial que aún mantiene China (8,2 %). Pero hay otros países donde la actividad industrial crece: República Checa (+3,4 %), Australia (+2,8 %), Corea del Sur (+6,1 %), Tailandia (+4,6 %), Argentina (+4,4 %), Egipto (+7,1 %), Israel (+4,1 %), Arabia Saudí (+6,5 %) y Perú (+9 %). Cierto es que las cosas pueden cambiar en los próximos meses como consecuencia de la caída en la demanda de las materias primas y los efectos de la crisis financiera, pero lo que está claro es que un buen número de países siguen creciendo con fuerza.
  5. Países donde crece el tejido industrial: A nivel global, el tejido industrial se está destruyendo en muchos países, pero hay todavía otros donde sigue creciendo con fuerza: China (+8,2 %), República Checa (+3,4 %), Suiza (+6,1 %), Corea del Sur (+6,1 %), Tailandia (+4,6 %), Argentina (+4,4 %), Brasil (+9,8 %), Egipto (+6,8 %), Sudáfrica (+4,9 %), Irlanda (+4 %), Perú (+9 %), Filipinas (+6,5 %), Eslovaquia (+5,5 %) y Eslovenia (+5,6 %).
  6. Inflación: Estamos en un momento en el que el mundo parece dirigirse hacia la deflación (ver por ejemplo "Más consejos ante la deflación, y…"), por lo que en países como España no hay que preocuparse mucho de este problema. Pero las cosas cambian en el panorama global, La inflación acaba con cualquier iniciativa empresarial, y en algunos países la inflación sigue fuera de control: Especialmente preocupante es la inflación de Rusia (+12,0 %), Turquía (+12,0 %), Paquistán (+25 %), Argentina (+8,4 %), Chile (9,9 %), Venezuela (+35,6 %), Egipto (+20,2 %), Arabia Saudí (+10,4 %), Sudáfrica (+12,1 %), Islandia (+17,1 %), Letonia (+13,8 %), Lituania (+ 10,5 %) y Filipinas (+11,2 %). Las economías emergentes que mejor dato de inflación presentan son Eslovenia (+4,9 %), Eslovaquia (+5,1 %), Perú (+6,5 %), México (+5,8 %), Brasil (+6,4 %), Polonia (+4,2 %), Hungría (+5,1 %) y República Checa (+6 %).
  7. Precios de las materias primas: Cualquier empresa es dependiente de los precios de las materias primas, por lo que para el seguimiento de su actividad es importante conocer cómo van a comportarse las cotizaciones de las que más le afectan. Incluso la evolución del precio de los productos terminados puede preverse analizando los precios de las materias primas. Pues bien, los últimos datos son los siguientes (según commodity-price index): Los alimentos siguen cayendo con fuerza, y el índice lo demuestra con un (-25,9 %). Pero lo que realmente se desploma es el precio de las materias primas para uso industrial. Aquí tenemos que el índice global está en (-40,5 %), el Nfa (productos no agrícolas) (-33,3 %) y los metales (-43,3 %). Tan dramáticas caídas (para los productores se entiende) no son más que un indicador claro de que estamos ya en deflación, pues estas caídas en los precios se irán trasladando al producto terminado en los próximos meses. También destacar que la caída del precio de los alimentos, si bien ha sido intensa, lo es menos que la del resto de los productos. Ello puede hacernos pensar que estas caídas remitirán pronto, puesto que lo que ocurre no es otra cosa que la digestión de lo que se había "almacenado" en los momentos de boom (ver por ejemplo la "crisis del arroz").
  8. Balance por cuenta corriente: Junto con la destrucción de la productividad industrial, España tiene en el Balance por cuenta corriente su otra bestia negra, y si vemos las tablas con los datos de lo que está ocurriendo en el mundo, nos daremos cuenta de la situación crítica en la que estamos. España es el país del mundo desarrollado con un GDP más desfavorable (-10 % del P.I.B.), simplemente no somos capaces de vender fuera lo que aquí fabricamos. Estamos en un círculo vicioso de lo más peligroso, pues si nuestro mercado interno está paralizado, y tampoco somos capaces de vender fuera, el único resultado de la ecuación es que se seguirá destruyendo tejido productivo industrial. Y si se destruye tejido productivo industrial, además del enorme problema de desempleo que se crea, nos alejamos más aún de la salida de la crisis. Algunos otros países han visto como en los próximos meses su capacidad de vender al exterior se frenaba y sus economías se están paralizando. El GDP es en estos casos también muy negativo: Estonia (-12,1 %), Islandia (-18,5 %), Letonia (-15 %), Lituania (-13,9 %) y Grecia (-10,3 %). Los países a imitar, los que lideran el ranking de exportadores capaces son China (+8,9 %), Noruega (+17,3 %), Suiza (+12 %), Hong Kong (+10,3 %), Malasia (+12,8 %), Singapur (+17,4 %), Venezuela (+14,8 %), Arabia Saudí (31,7 %). Entre las economías emergentes que necesitan dinamizar su capacidad exportadora encontramos Brasil (-1,8 %), Chile (-1 %), Colombia (-2,6 %), México (-0,8 %), Sudáfrica (-6 %) y Perú (-2,8 %).
  9. Reservas en Divisas: La disponibilidad de reservas en divisas es fundamental en un momento como éste, pues permitirá a los gobiernos acometer acciones de estímulo de la economía. Los países que mejor se encuentran son (en miles de millones de dólares): China (1905,6), Rusia (484,6), Taiwan (278), India (244), Corea del Sur (212,3), Brasil (196,4), Singapur (162,0), Tailandia (100,0), México (84,9), Turquía (76,7), Polonia (61,4), Indonesia (55,0), Argentina (45,5), Filipinas (32,2), Arabia Saudí (35,6 ), Israel (35,4), Egipto (35,0) República Checa (33,7), Perú (30,8), Sudáfrica (30), Venezuela (28,7), Hungría (22,6) y Eslovaquia (17,5). Sorprenden desde luego muchos países, por ejemplo las exiguas reservas en dólares de Arabia Saudí, o las increíbles reservas de la minúscula Eslovaquia. Estos datos son muy importantes porque permiten prever en qué países los gobiernos invertirán, probablemente en infraestructuras, como una forma de estimular la actividad económica.

Conclusiones

Son muchas las conclusiones que podemos extraer de este análisis, pero sobre todo debemos darnos cuenta que la situación difiere enormemente entre países. Es muy importante estudiar cada caso puesto que las oportunidades internacionales de negocio están en la evolución de estos indicadores. Para el caso de España, parece claro cuáles son las medidas que deben tomarse, y no son otras que las que tiendan a corregir nuestras dos principales desigualdades:

  1. Estímulo de la actividad industrial para impedir que siga cayendo, y buscando sobre todo ayudar a aquellas empresas que tienen capacidad para generar empleo.
  2. Estímulo a la internacionalización. Se trata de buscar cuáles son los nichos de negocio en los que somos competitivos y acometer proyectos en los países que sean receptivos.
Bibliografía:
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