15 noviembre 2008

Nunca pensé que General Motors podía colapsar

General Motors ha muerto esta noche, o al menos ya parece haberse hecho oficial la noticia, pues Bloomberg habla abiertamente de ello. Pero la quiebra de General Motors conviene comentarla aparte, puesto que no es una quiebra cualquiera, esta vez estamos hablando del fabricante de automóviles más grande del mundo: Buick, Cadillac, Chevrolet, GMC, GM Daewoo, Holden, Hummer, Oldsmobile, Chevrolet, Opel, Pontiac, Saab, Saturn Corporation y Vauxhall Motors. Marcas y marcas de automóviles vendidas en todo el mundo por el gigante. Pero General Motors es mucho más que eso, pues su capacidad tecnológica llega a muchas más marcas. La tecnología avanzada de GM se consolida mediante acuerdos y está presente en Suzuki Motor Corp., Isuzu Motors Ltd., Toyota Motor Corporation, DaimlerChrysler AG, BMW AG, Toyota, Suzuki, Shanghai Automotive Industry Corporation, AvtoVAZ Rusia y Renault SA.
Poca esperanza queda para el sector automovilístico si su líder, su empresa más sofisticada, la empresa que marca el camino, y que está de otra forma abriendo la ruta de casi todos los vehículos del mundo, está ahora agonizando.
Pero la suerte del coloso, de la empresa high-tech por excelencia en el sector, estaba echada desde el momento que le faltó dinero para cumplir con sus compromisos. Por algo Paulson ha tenido que retirar su plan, ahora vemos que los norteamericanos tendrán que sacrificarse mucho más de lo que ninguno hubiese imaginado hace tan solo dos meses. Pero la liquidación de GM será aún mucho más dura. De hecho, los analistas calculan que costará al gobierno de Obama nada menos que 200.000 millones de dólares, y es que estados específicos como Michigan, Ohio e Indiana dependían mucho de GM. Mucho dinero en medidas paliativas tendrá que emplear Obama en estos estados.
Pero esto parece ser sólo el principio, y el congreso se prepara para lo que va a venir. Ford Motor Co. y Chrysler LLC también están en situación agónica. Por lo tanto, la industria auxiliar más grande del mundo, los proveedores de bienes de equipos, así como el enorme sistema logístico del noreste de los Estados Unidos que da soporte a los que realmente viven del trabajo y no de la especulación, van a ver todos como de pronto la demanda se viene abajo.
Respecto al número de trabajadores afectados, se estima que en producción directa se perderán 2,5 millones de puestos de trabajo en 2009. Los costes reales de lo que esto supondrá en Estados Unidos, nadie se atreve a darlos todavía, pero solamente en bolsa la compañía ya ha perdido un 88 % de su valor.
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