24 noviembre 2008

La experiencia holandesa en gestión de residuos eléctricos y electrónicos

La electrónica de consumo ha cambiado el mundo, productos cada vez más sofisticados y baratos, y con una vida útil muy breve inundan las viviendas y empresas de los países avanzados. Los ordenadores quedan obsoletos en pocos años, y otros dispositivos como los terminales móviles duran menos aún. Pero la sofisticación de estos dispositivos se consigue a base de incorporar pequeñas cantidades de productos químicos de lo más nocivos. Hasta ahora no se han conseguido implementar políticas generales que permitan minimizar los efectos medioambientales de estos dispositivos, y menos aún que consigan valorizarlos. No olvidemos que estos componentes suelen ser caros, y por tanto su recuperación permite obtener interesantes retornos.

La experiencia holandesa

La Unión Europea aprobó recientemente aprobó la directiva de residuos eléctricos y electrónicos, por lo que es previsible se potencie el negocio del reciclaje de este tipo de residuos. Analizamos en este artículo la experiencia holandesa en la recuperación de componentes eléctricos y electrónicos, una actividad que en Holanda viene realizándose desde hace años.

La empresa con más experiencia en reciclaje de material eléctrico es Philips. Esta compañía factura en el mundo 3.000 millones de euros, emplea a unas 6.000 personas, y recicla casi 15.000 millones de toneladas de materiales al año. Philips dispone ya en Europa de 8 instalaciones dedicadas al reciclado de residuos eléctricos y electrónicos. Otra iniciativa desarrollada en Holanda es la del Sims group, que en 2004 adquirió Mirec, una filial de Philips localizada en Eindhoven, y actualmente está desempeñando un papel destacable en el desarrollo de la legislación europea de residuos
La filosofía aplicada en Holanda, junto con Alemania, fue la de asumir la responsabilidad de los productores y extender esta idea al resto de Europa. La idea fue la de hacer responsables a los fabricantes holandeses de los residuos que se generaban con los productos que fabricaban. Cuando Holanda comenzó a trabajar sobre esta idea, lo primero fue hablar con todas las partes interesadas: Aproximadamente seiscientos ayuntamientos, las charities apoyadas por los ayuntamientos, los lobbies ambientalistas y académicos. De esta forma se consiguió obtener un amplio consenso.

Inicio de proyectos piloto

En este periodo se iniciaron un buen número de proyectos piloto instigados por las organizaciones de base que participaban en esta experiencia. Se iniciaron proyectos de recuperación de frigoríficos, pequeños aparatos, televisores, etc. Estas iniciativas tenían como objetivo poner a punto los sistemas logísticos que son necesarios en cualquier proyecto de reciclaje, y comprobar cómo respondían los consumidores a estas iniciativas. La respuesta de la población fue extremadamente positiva. Una vez puestos en marcha estos programas, se dispone de una excelente información que nos permitirá conocer la viabilidad de cualquier proyecto de reciclaje.

Una vez se computaron los resultados de las pruebas pilotos, pudo averiguarse que era factible recuperar aproximadamente el 50 % de los residuos eléctricos y electrónicos que entran en el mercado. La respuesta del público mostró que había una necesidad real de establecer en todo el país infraestructuras de recogida.
Cuando arrancó el reciclaje de material eléctrico y electrónico, comenzó también a participar el sector de los fabricantes, especialmente los fabricantes de tecnologías TI y telecomunicaciones, que optaron por crear esquemas colectivos para sus propias áreas. Estos colectivos crearon dos nuevos esquemas, el denominado NVMP, y el denominado ICT-Milieu. La unión de esfuerzos permitió tratar directamente con los seiscientos ayuntamientos de la nación, en procesos de reciclaje que cada vez adquirieron mayor dimensión.
Como resultado de estas experiencias, los holandeses han conseguido extraer los elementos más valiosos de los dispositivos electrónicos y transformar los residuos en dinero. Estas prácticas no son únicas en Holanda, y ya se han extendido a otros países como Bélgica y Alemania.

Bibliografía: Going Dutch. How Dutch WEEE procedures can help the UK. Waste Management World. September-October 2008

Palabras clave: Waste Electrical and Electronic Directive (WEEE)

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