17 noviembre 2008

Algunos buenos consejos sobre patentes

España es un país realmente pobre en patentes, y más pobre aún si nos salimos de los organismos públicos de investigación y nos centramos en el entorno industrial. De hecho, España es entre los países de nuestro entorno el que tiene menos resultados patentados, lo cual frena nuestra capacidad competitiva y dificulta nuestras opciones de internacionalización. Si una empresa no patenta, lo cierto es que no tiene identidad propia demostrable, y sus productos no obtienen ventajas competitivas respecto a la competencia. En el fondo, a la mayoría de los que patentan les de lo mismo que le copien las ideas, lo que realmente quieren es poseer ese valor añadido que da el haber conseguido obtener una patente, y especialmente una patente internacional. Se trata de demostrar que has sido el primero en desarrollar una idea con ventajas competitivas y con aplicaciones prácticas. No hablaremos de cómo se consiguen las patentes, ya que la OEPM lo explica perfectamente. Tampoco hablaremos de los aspectos jurídicos de la patente, pues el omnipresente colectivo de los agentes de la propiedad intelectual lo explican también perfectamente. Vamos a hablar realmente de lo que son las tripas de la patente, del trabajo de base, de la ingeniería, y de la labor indagatoria que debe hacer quien realmente quiera tomarse esto en serio. En este artículo vamos a hablar de lo que realmente es difícil en una patente, de lo que realmente marca la diferenciación de nuestro desarrollo con lo realizado por nuestros competidores. Vamos a hablar sobre cómo averiguar si nuestro desarrollo es realmente único al nivel global, que es realmente el objetivo único de una patente. Siguiendo con nuestra política de “ingeniería en código abierto”, vamos a explicar cómo conseguir cumplir este objetivo de una forma sencilla, pero eso sí, laboriosa. Desde luego hay que destinar medios humanos cualificados a este menester. Lo que suele hacerse De nada vale revisar en ferias internacionales lo que venden nuestros competidores, ni realizar búsquedas en internet, pues lo que realmente debemos tener capacidad de demostrar es que nuestra idea es única; incluyendo lo ya patentado y no comercializado. Además, debemos especificar en detalle nuestras reivindicaciones, de forma precisa y diferenciada tecnológicamente. Evitaremos sorpresas futuras si nuestro desarrollo tiene éxito. La solución Además de patentar, la clave del desarrollo tecnológico está en investigar lo último que se está desarrollando en tecnologías afines a la nuestra. Este ejercicio es altamente recomendable tanto para conseguir patentes competitivas como para estudiar por donde avanzan las tecnologías que nos interesas. La estrategia más adecuada es investigar las grandes bases de datos internacionales, cuyo acceso es gratuito, y podremos descargar y estudiar en detalle la descripción tecnológica de las patentes más afines a la tecnología que nos interesa. Vamos a repasar algunos de los recursos más interesantes que podemos encontrar en internet.
  • Freepatentsonline: Aquí encontraremos un buen número de recursos sobre patentes USA, que nos permitirán investigar el mundo de las patentes. También podremos acceder al contenido íntegro de todas las patentes USA, lo cual es un gran descubrimiento. Acota tú búsqueda lo suficientemente, y por muy específica que sea la tecnología que buscas, seguro que aquí encontrarás lo que hay patentado hasta el momento. En cada patente se revisa el estado de la técnica, y hay además mucha patente japonesa que se registra también en U.S.A. De gran interés es la búsqueda por áreas temáticas y categorías, que nos permite hacer búsquedas muy selectivas por las áreas que nos interesan.
  • FreshPatents.com: Buscador de patentes y tecnologías por áreas temáticas de todo tipo.
  • Oficina de patentes de Estados Unidos: Aquí encontraremos un buen número de recursos disponibles para todo aquel que intente patentar en USA, en el fondo la garantía más fiable. Innumerables documentos conteniendo herramientas, guías, métodos, formularios, legislación, etc.
  • Oficina de patentes europea: El gran centro de recursos para investigar patentes en Europa. Permite acceder a bases de datos. Podemos acceder a ESPACE EP, la base de datos ideal para investigar patentes europeas. Se requiere descargar el software gratuito Mimosa.
  • Yet2: Centro de recursos dirigido a la transferencia de tecnologías. Además de encontrar las últimas tecnologías disponsibles en las diferentes disciplinas, es posible también solicitar tecnologías de cualquier tipo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué pasa con la comercialización de la patente después, cómo calculas el tiempo de vida.

En mi opinión es más efectivo el Branding, que considera que la patente (bueno, el Branding trabaja con marcas) está en la cabeza del usuario que la consume. Y trabaja ahí... imaginando.

Me remito a la Economía del Conocimiento (noviembre, creo) del blog de un tal +Joan Jiménez.

Una patente ¿se da por supuesto que como es única durará siempre? El Branding en mi opinión es más efectivo, porque con la patente innovas 1 vez y terminaste. Con el Branding en cambio (si es que sabes de Branding)... innovas continuamente, no te estancas. Es más difícil, sí, pero más potente también.

Y me parece aplicable también (tal vez me equivoque, no sé) a productos técnicos.

MARIA

todoproductividad dijo...

Efectivamente María, creo que has dado en el clavo. En mi opinión, en las actividades más o menos incipientes de desarrollo de una industria creativa, lo más importante no son las patentes, sino la valorización del concepto de marca.
Cierto es que los fabricantes deben utilizar las patentes para consolidar su "branding", pues la patente hoy por hoy no suele ser rentable. La experiencia indica eso, que a menos que se patente de forma sistemática, no es fácil obtener beneficios inmediatos de una patente.
Trabajar patentes, especialmente siguiendo los esquemas anglosajones, puede tener especial interés para dara "credibilidad" a la marca, en esencia, para fomentar el "branding".