17 abril 2008

Las causas de la crisis de liquidez

En España se dice en los medios de comunicación que las hipotecas basura de Estados Unidos (que todos niegan existan aquí) provocaron la crisis de liquidez internacional. A veces hemos planteado sin respuesta que eso no parecía tener mucha lógica, porque las hipotecas subprime eran una parte pequeña del sistema financiero, y este es mucho más poderoso. Por fin, parece que tenemos la explicación, y esta se debe a un sesudo estudio realizado en Estados Unidos y publicado entre otros medios por The Economist March 8th 2008 bajo el título “Crunch numbers” Los miedos a la espiral de crédito se ciernen sobre la economía de Estados Unidos. Las pérdidas asociadas a créditos están aumentando y los bancos son cada vez más reacios a prestar dinero, lo cual debilita la expansión de la economía. Ya hemos comentado en otras ocasiones, que si las restricciones de crédito afectan al sector industrial, como está ocurriendo también en España; la economía puede quedar afectada seriamente. Hasta ahora, los costes de la crisis no están bien definidos, pero recientementese ha elaborado un documento mucho más minucioso, que ha sido preparado por el US Monetary Policy Forum, un encuentro entre economistas de Wall Street, académicos, representantes de bancos centrales, y otros expertos. Por tres diferentes métodos, salen unas cifras aproximadas de 400.000 millones de dólares, si se cuantifican las pérdidas debidas a la morosidad. Es una cifra importante, pero no muy superior a lo que puede perder Wall Street en un día malo. La razón por la que las consecuencias macroeconómicas sean probablemente mucho mayores es que muchas de estas pérdidas nazcan en bancos y otras instituciones financieras apalancadas que sostienen aproximadamente la mitad de la destacable deuda hipotecaria de Estados Unidos. Si las pérdidas se extienden uniformemente, los bancos de América tendrían que soportar un golpe de 200.000 millones de dólares. Para hacernos una idea de lo que suponen estas pérdidas, se asume que por cada dólar de capital se trasladan 10 $ a préstamos. Los bancos tendrán que contrarrestar estas pérdidas de 200.000 millones con nuevas inyecciones de capital y reducir los ratios de apalancamiento un 5 %. Los autores calculan que el efecto de este reequilibrio supone que la disponibilidad de dinero quedaría menguada en aproximadamente 910.000 millones de dólares. Todo ello conlleva unos efectos mucho mayores por la falta de disponibilidad de dinero para préstamos de lo que a priori pudiera parecer, y por lo tanto en las posibilidades de afectar a la economía real. Es decir, lo que empezó como un problema que afectaba a familias que habían comprado viviendas infladas de precio está acabando por limitar la capacidad de financiación de las empresas; y esto es lo realmente grave. El “dinero ni se crea ni se destruye”, sólo cambia de manos; y ahora estamos descubriendo que la Ley de la conservación de la energía es plenamente aplicable al mundo financiero. Si el dinero se emplea en financiar casas y casas, lo que está claro es que el país se queda sin capacidad para financiar el crecimiento de las industrias; o para abordar proyectos como la expansión comercial internacional; y esto es mucho más grave para países como España, Estados Unidos o Irlanda que durante muchos años tendrán que pagar el dinero que se debe.
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