28 abril 2008

Notas sobre perspectivas del reciclaje y eficiencia energética

En este artículo analizamos brevemente las perspectivas de la eficiencia energética y la industria del reciclaje. El objetivo es tratar de aportar información sobre el crecimientos que ambas disciplinas van a tener en un futuro próximo, y hacernos una idea de la dinamización que puede tener estas actividades si nos embarcamos en algún proyecto industrial. La industria dedicada al aprovechamiento y optimización de la energía consumida en las industrias y edificios está en pleno auge en todo el mundo. Ello se ha debido fundamentalmente a un adelanto en el incremento del precio del petróleo, que se mantiene desde noviembre de 2007 en torno a los 100 dólares por barril, y en los últimos días de abril de 2008 parece consolidarse en la cota de 120 dólares. Para que nos hagamos una idea de qué suponen estos precios, debemos saber que los estudios del Departamento de Energía de los Estados Unidos habían previsto que los 100 dólares se alcanzasen en el año 2030. S in embargo, el incremento del consumo, y sobre todo los crecimientos en el PIB de China e India (próximos al diez por ciento de forma sostenida durante los últimos años) han propiciado una situación realmente inédita a la que el mundo tiene que adaptarse de forma rápida. Para realizar previsiones en cualquier proyecto de reciclaje es importante analizar la información cuantitativa de ese sector. Exponemos a continuación algunos datos esenciales que nos ayudarán a entender las variables que están tensando la economía mundial, y en consecuencia fomentando la industria del reciclaje. Los datos macroeconómicos se han obtenido de varios artículos publicados en The Economist. Pongamos algunos ejemplos que nos ayudarán a entender las perspectivas que llegan para la industria del reciclaje:
  • Petróleo: El petróleo ha llegado a los 120 dólares en abril de 2008, y las previsiones son de incremento paulatino en su precio. Ello conlleva la aparición de un nuevo segmento de mercado: Todos aquellos equipos de consumo energético significativo pueden dejar de ser rentables.
  • Economías emergentes: El aumento de los ingresos en China e India hay hecho que millones de personas sustituyan otros alimentos por carne. En 1985, el promedio anual de consumo de carne en China era de 20 kg, mientras que actualmente ha superado ya los 50 kg. Pero muchos países emergentes, en Asia, Latinoamérica están creciendo a un ritmo no conocido. Ello conlleva una intensa presión sobre las materias primas que debe propiciar un estímulo en el aprovechamiento de todos los recursos.
  • Precios de las materias primas: El arroz ha sido el primer producto racionado, pero casi todos los alimentos básicos siguen ese ritmo. Desde el punto de vista comercial, los alimentos son desde luego el nuevo oro. Japón, Filipinas, Corea, Taiwan, todos lanzan enormes órdenes que están haciendo que el mercado de futuros se muevan muchos millones de dólares. El incremento de precios de las materias primas también está produciendo inestabilidad, lo cual está haciendo pasar dificultades a muchos gobiernos. Esta inestabilidad generalizada en países productores de materias primas, sin duda tiene un efecto: Incremento de precios. Otros productos que han alcanzado records se precio han sido la soja, el platino, o el acero (una firma minera brasileña ha persuadido a fabricantes de acero para que paguen nada menos que un 71 % más por su mineral de hierro).
  • Efecto invernadero. Lo más importante es que el cambio de normativa que se avecina para cumplir las directivas europeas obligará a redoblar el esfuerzo en recuperación de productos que puedan reutilizarse. En el 2020 los 27 socios de la UE deberán rebajar, en conjunto, un 20% los vertidos atmosféricos de gases de efecto invernadero respecto de los niveles de 1990, año de referencia de Kioto. El esfuerzo económico para cumplir estas metas será cuantioso; la Comisión Europea lo cifra en tres euros por persona a la semana durante los próximos doce años. Y dejará 'heridos' por el camino; desde el 2013 obligará al sector eléctrico, uno de los principales emisores de CO2, y a otros a pagar por todas y cada una de las toneladas de dióxido de carbono que viertan. El acuerdo obliga a España a doblar de aquí al 2020 el porcentaje de energías renovables dentro del consumo final, que ahora supone el 8,7%, en cifras del 2005. Bruselas fija para cada uno de los 27 países un esfuerzo diferente, en función del grado de desarrollo que hayan alcanzado las energías alternativas y de factores como el PIB, la población, el gasto energético per cápita y otros. Ya que el reciclaje permite reducir las emisiones de efecto invernaderos, resulta evidente que las políticas para estimular esta actividad van a serla norma en los próximos años.
  • Ayudas públicas para la mejora medioambiental de las empresas. Si nos centramos en España, las empresas deberán disminuir las emisiones de CO2, que serán gravadas de forma progresiva. Es por ello previsible un incremento de todas aquellas áreas que vayan encaminadas a la mejora ambiental de las empresas. Esta cuestión es muy importante, pues al menos en España todas las administraciones públicas están intensificando las ayudas. Por ejemplo, La Agencia Andaluza de la Energía, La Agencia de la Energía de Andalucía ha suscrito un acuerdo con el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), por el cual se transfieren a Andalucía una importante cantidad de fondos para proyectos de ahorro energético y de energías renovables. En virtud, tanto de la Orden de Incentivos de la Junta de Andalucía, como del Convenio suscrito entre la Agencia Andaluza de la Energía y el IDAE, están disponibles importantes recursos para el desarrollo de proyectos energéticos en Andalucía. Las empresas, agrupaciones de empresas, ciudadanos, agrupaciones de ciudadanos o administraciones locales podrán tener derecho a este tipo de ayudas para acometer mejoras energéticas de diversa índole (ver noticia).

En conclusión, si bien estas variables se están comportando de forma muy volátil, si que parece claro que la industria del reciclaje y eficiencia energética va a pasar por buenos momentos en un futuro próximo.

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