09 febrero 2010

España en problemas, ilustrado

Todos los que hemos sido asalariados en algún momento hemos tenido la impresión de estar peor pagados de lo que nos merecemos, y probablemente tengamos razón. Pero el problema viene de las diferencias en el crecimiento de los costes laborales que existen entre distintos países, es decir, que aunque todos los asalariados estén en general mal pagados, el crecimiento de los salarios sea mayor en un país que en otros.
Si los costes laborales crecen más en un país que en el resto el país pierde competitividad.
Exactamente eso es lo que le ha ocurrido a España:
Hasta el 2.000 la situación era pareja con la del resto de Europa, pero los años de la burbuja inmobiliaria hicieron que los costes laborales promedio (sobre todo el ligado a la construcción) creciese más de el doble que la media europea.
The New York Times se hace eco de la situación de los costes laborales en el sector de la fabricación en España y los compara con Alemania, donde una política mucho más comedida frenó el crecimiento de los salarios.
Los salarios españoles se han acercado notablemente a los alemanes, un logro social indudable, pero el problema es que como a la hora de la verdad seguimos produciendo lo mismo de siempre, finalmente obtenemos productos que no hay quien venda fuera de España, y como en España nadie compra, es imposible vender nada.
La economía española se está readaptando, y lo hará con rapidez a juzgar por el ritmo de los acontecimientos en las últimas semanas.
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