20 noviembre 2009

El negocio de la energía que viene

La tecnología de distribución inteligente conseguirá enormes ahorros a las compañías, y también a los consumidores, pero se abren muchos más nichos por explorar en el mundo de la eficiencia energética. Tan sólo es cuestión de buscarlos y conseguir convencer al usuario final de los enormes beneficios que puede obtener en su planta.

Veamos algunos casos prácticos

El gigante de los alimentos Cargill es una de las compañías que intenta meter el cuchillo a su cuenta de electricidad, y es que el consumo energético se ha convertido en un lastre a la competitividad en un mundo en el que los márgenes comerciales se estrechan. En su planta de Springdale (Arkansas), donde la compañía procesa alrededor de 50.000 pavos al día, su cuenta de electricidad asciende a más de 2 millones de dólares al año.

Según los estudios realizados por Cargill la compañía puede ahorrarse $680.000 dólares del total usando sus propios generadores en días de alta demanda.

El secreto que está detrás de este plan de ahorro está en lo que se conoce como red de distribución inteligente – un nuevo sistema de distribución de energía del que hemos hablado en varias ocasiones y que está transformando toda la red de distribución de los Estados Unidos. El gobierno y las empresas distribuidoras estadounidenses están embarcadas en las primeras etapas del proyecto multimillonario que transformará las redes existentes en una red bidireccional donde energía e información fluyen en ambas direcciones entre generación y cliente.

Esta reforma reducirá la factura de la luz, recortará el consumo y dará a los usuarios más información sobre el tipo de energía que usa, e incluso permitirá a los clientes producir su propia energía y venderla las compañías distribuidoras. Las redes inteligentes, uno de los grandes negocios del futuro inmediato, están llevadas a crear redes de mayor tamaño que internet.

Un mercado de 20.000 millones en cinco años

El negocio de las redes de distribución estadounidenses, que presumiblemente se extenderá a otros países con rapidez, generará una actividad de 8.000 millones de dólares durante veinte años, para crear la red inteligente. Muchas tecnologías auxiliares se beneficiarán de este gran impulso tecnológico. Entre otras compañías mencionamos las desarrolladoras de software y hardware IBM, Oracle, Google y Siemens.

El interés del sector tecnológico por este plan está en que grandes similitudes entre la actualización de la red de energía y la revolución de la computación de 1980. La actual red de distribución de Estados Unidos dispensa electricidad pero su capacidad es limitada en su habilidad para reunir la inteligencia del usuario final – y de aquí la visita mensual de un lector del contador. Ahora las compañías eléctricas reemplazarán sus antiguos medidores por contadores inteligentes. De la misma forma que el PC abrió la puerta al software de tercera parte, servicios y usos de internet, los medidores inteligentes están abriendo el camino en busca de herramientas y servicios que hacen que el sistema sea más responsable a los cambios de la demanda de energía.

Bibliografía: The coming energy revolution. BusinessWeek October 2009

Palabras clave: Smart-grid technology

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