23 noviembre 2009

España cae 30 puestos en el ranking mundial de competitividad

Lo lamentamos por los que nos ven tan pesimistas:
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El término competitividad significa exactamente "capacidad de competir". Pero no todos los países desarrollan esta capacidad lo suficiente como para lanzar su economía frente a la de sus principales rivales. España, por ejemplo, es el país industrializado que soporta la mayor tasa de paro, un 17,93% en el tercer trimestre. Este dato es el reflejo de la maraña burocrática y de los déficits que soporta el tejido empresarial español. De hecho, en los últimos cinco años, España ha caído casi 30 puestos en el ranking de competitividad empresarial elaborado por el Banco Mundial: Doing Business 2010. El informe sitúa a España para el próximo año en la posición 62 sobre un total de 183 países. En los últimos ejercicios, el deterioro de la competitividad de las empresas nacionales ha hecho que su posición en la encuesta internacional descienda desde el lugar 31, que ocupaba en 2006, al 62 previsto para 2010. Doing Business analiza los avances legislativos emprendidos por los 183 países estudiados para facilitar la creación de empresas y el desarrollo empresarial. El estudio del Banco Mundial clasifica a los distintos países utilizando diez indicadores ligados al sector empresarial, como la obtención de licencias, el empleo, el registro de propiedades, la obtención de financiación o el cierre de un negocio, entre otros. Según el resultado del estudio, la crisis económica ha deteriorado la versatilidad española para hacer negocios, sin embargo al resto de países analizados no parece haberles afectado de igual modo la coyuntura. EEUU tan sólo ha perdido un puesto (del tercero al cuarto) en los últimos años y, pese al deterioro económico, su agilidad empresarial continúa de manifiesto. Es el caso también de Reino Unido, que incluso ha conseguido avanzar en la lista varias posiciones hasta definirse como el quinto país más competitivo. Desde el punto de vista internacional, todavía contrasta más el deterioro de España. Francia, que en 2006 se encontraba por debajo de España -en el lugar 46- ha mejorado su clasificación 15 puestos. La reforma, la única vía Para conseguir esta mejora se deben aflojar las rigideces burocráticas que cohíben a las empresas. "España tiene un problema de competitividad. La falta de flexibilidad del mercado laboral, los ajustes de plantilla y los costes fiscales y sociales que padecen las empresas son muy rígidos en nuestro país", señala Gregorio Izquierdo, director del Servicio de Estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE). Fuente: El economista
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