27 marzo 2008

Mejoras en la eficiencia del etiquetado

Está claro que las mayores presiones sobre los fabricantes de todo tipo de productos van a venir sobre los precios. Estamos en una situación inflacionista tal, que debemos ser conscientes de que la sociedad nos exigirá contener los precios si queremos seguir vendiendo nuestros productos. En este post hablamos del sector del etiquetado de productos, una de las partes del proceso de fabricación donde se pueden disminuir costes. Trataremos de sintetizar las ideas más innovadoras de los nuevos sistemas de etiquetado, de forma que puedan extraerse conclusiones para la mejora del sistema de embalaje de cualquier planta de producción o distribución. Los vendedores de productos al menor están luchando para mejorar sus cifras de ventas, resentidas en los últimos meses, y las etiquetadoras se están resintiendo del enfriamiento general de la economía. El sector del etiquetado es muy volátil, y se piensa que seguirá siéndolo. Es volátil en el sentido de que los mercados están asimismo bajo una presión cambiante que varía continuamente. Por estos motivos, la tendencia actual en la tecnología de etiquetado se dirige hacia conseguir la eficiencia. Si puedes conseguir la eficiencia en tu negocio entonces cogerás más altitud, tendrás más tolerancia en lo que estás produciendo e incluso aunque haya presión sobre los precios, aún podrás alcanzar los márgenes de beneficio requeridos. Y por supuesto una forma de alcanzar mayor eficiencia es quitar todo el residuo que sea posible. La gestión de los residuos es costosa y el cliente agradecerá la disminución en lo posible de los residuos de los productos. Algunos fabricantes de etiquetadoras apuestan ya por etiquetas sensibles a la presión con menor revestimiento que el actual ya que producen menos residuos y el producto será más eficiente desde el punto de vista medioambiental. Por este motivo se están lanzando nuevos cabezales con concepto de máquina diferente al actual. Los nuevos modelos de etiquetadoras, se están desarrollando para cumplir el objetivo de aumentar la velocidad de etiquetado. Ya están disponible sistemas de etiquetado que no tienen papel en la parte posterior, consiguiéndose de esta forma disminuir los residuos. Se utilizan impresoras de transferencia técnica y aplicadores tamp/blow. La velocidad del etiquetado ha aumentado hasta 275 mm/s, y la resolución hasta 12 puntos/mm, equivalente a 300 dpi. Adicionalmente, el mismo rollo de etiquetas puede ya utilizarse para diferentes tamaños de etiquetas y formas. Los nuevos sistemas escanean el código de barra, lo envían al terminal que imprime y corta el documento, y luego lo inserta. Los aplicadores de etiquetas están también evolucionando notoriamente, y existe un amplio rango de tamaños disponibles. Los tamaños standards alcanzan a etiquetas de hasta 140mm de ancha, y una velocidad de dispensación de 40 m/min. Respecto al material, se está utilizando ya con frecuencia el acero inoxidable o el aluminio anodizado, por las ventajas que lleva implícitas este material en la industria de alimentación, y especialmente en ambientes con mucha presencia de agua. Se han conseguido también microajustes que facilitan el cambio de etiqueta cuando se va cambiando de producto. De esta forma, y debido a la elevada velocidad de estas máquinas, puede reducirse el número de etiquetadoras en la planta, con un sistema adecuado de alimentación de diferentes productos. Los nuevos modelos de etiquetadoras están completamente automatizadas vía microprocesador. Esto añade características adicionales tales como la capacidad de almacenar tamaños y formas en la memoria del controlador, de manera que cuando el operador desea cambiar de producto, sólo tiene que teclear el código del nuevo producto y el etiquetador se reconfigura de manera totalmente automática. Esta aplicación es muy interesante cuando se utilizan diversos tipos de envases y tamaños en materiales como el vidrio o el plástico. Es un sistema preciso y sofisticado, pero no necesita pericia en su manejo puesto que los controles son muy sencillos. Las tecnología de control más común es mediante autómatas programables, por ejemplo Siemmens, y con ello se consigue una precisión en el etiquetado de +/- 1 mm, lo cual hace disminuir el número de rechazos en control de calidad por etiquetado insatisfactorio. La velocidad con la que pueden operar estos controladores es del entorno de 70 m/min. También se reducen de esta forma los tiempos perdidos en reconfigurar la etiquetadora, disminuyen los errores de los operarios y la formación o adiestramiento del operador también puede reducirse. El sistema puede complementarse con otros elementos tales como codificadores de transferencia térmica o lámina. Los sistemas de etiquetaje han desarrollado también una amplia gama de materiales films. Entre las opciones tenemos etiquetas válidas para compostaje doméstico, reciclajes y biodegradables. Esto significa que las etiquetadoras de última generación tienen capacidad para enfrentarse a estos materiales sin problemas. La industria está presionando para modificar los sistemas de envasado y reducir los residuos, y entre otras medidas se propone la de envasar con un único recubrimiento, lo que obligará a modificar los sistemas de etiquetado. La industria farmacéutica se encuentra en la necesidad de añadir código Braille a los medicamentos de auto administración, lo cual obligará también a adaptar los cabezales de etiquetado. Simultanear la lectura directa y la Braille es otro reto en algunos envases pequeños, lo cual está obligando a buscar alternativas. Otra área de crecimiento es simultanear el etiquetado y las instrucciones del producto, de forma que se reduce el material utilizado. Respecto a tipologías de etiquetado, se prevé también un fuerte crecimiento en las etiquetas digitales. Este post es un resumen comentado del artículo “The business of Efficiency”, publicado en la edición impresa de “Packaging today”, en su número de marzo de 2008.
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