07 marzo 2008

¿Se está acabando el petróleo?

El petróleo está subiendo, de eso no hay duda, y si queremos ser buenos gestores en nuestra empresa debemos plantearnos varias preguntas. ¿Se trata de una subida coyuntural o es una tendencia de incremento progresivo? ¿Cómo puede repercutir la subida del petróleo en la productividad de mi empresa? ¿Cómo me afecta a mi si baja el dólar y sube el petróleo? En este post iremos escribiendo un artículo que nos ayude a prever cómo va a comportarse el petróleo, es vital para saber si necesitamos hacer nuevas inversiones para mejorar la eficiencia energética y si los costes energéticos lastrarán la productividad. El debate sobre el fin del petróleo está en la calle; y es fácil hacer demagogia, trataremos por ello de hablar de esta cuestión crítica utilizando solamente fuentes contrastadas; y preferiblemente bien consideradas en medios científicos, y especialmente la propia industria petrolera. La industria petrolífera es parte interesada en no crear un excesivo alarmismo para evitar que se dediquen demasiados esfuerzos a las energías alternativas y a la eficiencia energética por lo que sus datos deben tomarse en consideración con las debidas reservas, pero lo cierto es que los medios y conocimientos del sector son apabullantes. La revista Offshore-engineer, en su número de febrero de 2008 nos presenta un artículo, “Poke in the eye for peak oil pessimists” en el que trata de defender que las cosas no están tan mal. Resumimos brevemente su contenido. Según nuevas investigaciones llevadas a cabo por “Cambridge eneergy Research Associates (Cera) y IHS se ha sugerido que el pesimismo del “Peak oil” puede ser demasiado sombrío. De acuerdo con el director de la industria petrolífera de CERA, Peter Jackson, autor del informe “Finding the critical numbers” los más pesimistas creen que las reservas de petróleo están declinando globalmente un 8 %. Un estudio llevado a cabo, por CERA e IHS, en 811 campos petrolíferos, que representan un 61 % de los explotados actualmente en el mundo sugiere que la declinación agregada global del petróleo es aproximadamente la mitad, próxima al 4,5 %. Desde nuestro punto de vista si la industria petrolífera ya reconoce esta declinación habría que estar bastante alarmados. El “agotamiento” de los pozos no es igual en todos sitios, variando las bajadas en la producción desde un 1 % casi imperceptible a un preocupante 20 % en otras áreas. El modelo de producción encontrado por CERA en los pozos petrolíferos analizados es muy interesante. Los grandes campos tardan unos seis años en montarse, luego producen durante 7 años al 93 % de su producción, y luego comienzan a producir cada vez menos durante veinte años. Los campos pequeños se ponen en producción en unos tres años, producen de forma uniforme durante cinco años y luego baja la producción en unos catorce años. El informe de Jackon dice también que la producción está muy ligada a factores geopolíticos y a los royaltis. El modelo de producción sugiere que aún hay bastante petróleo sin explotar que puede ir sustituyendo la caída en la producción. Desde nuestro punto de vista, e independientemente de que esta caída sea mayor o menor, el problema fundamental es que la demanda se está incrementando a un ritmo muy intenso precisamente en los países que tienen capacidad para satisfacerla, las economías emergentes. En algunos países en los que la demanda aumenta como Rusia o Venezuela, están interesados en que aumente la demanda porque serán ellos los primeros beneficiados. No harán nada por frenar la demanda sino lo contrario. El problema lo tiene Estados Unidos con un dólar cada veza más débil y la vieja Europa donde la dependencia del petróleo es mayor.
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