19 marzo 2008

Exportación de residuos

En un blog de productividad consideramos los residuos como un derroche. Si se producen residuos en una factoría y no se consigue valorizarlos parece claro que el motivo es que la planta es ineficiente. Pero independientemente de estas consideraciones, queremos manifestar nuestra opinión ante la ignominiosa práctica que aún sigue vigente en TODOS los países desarrollados de exportar sus residuos a países en vías de desarrollo. El cobre es quemado por niños para eliminar residuos y sus pequeños pulmones quedan rápidamente lesionados por dioxinas. Al respecto conviene también decir que el rechazo a la ubicación de plantas de recuperación de residuos en muchas localidades es un estímulo para deshacerse de los mismos en lugares donde sus habitantes no tienen la oportunidad de protestar, ya sea por desconocimiento o por estar sometidos a regímenes totalitarios. Es por ello que nosotros somos realmente los culpables; al no exigir a nuestras autoridades que los residuos sean procesados en el lugar de producción. No es justo que disfrutemos de los bienes de consumo; y sin embargo rechacemos la recuperación o almacenamiento de los residuos originados en su producción. Hasta ahora ha habido pocas soluciones a este problema, pero esperamos que las cosas cambien pronto. Al respecto, el número de enero-febrero de la revista Waste management world, informa de la nueva normativa que ha aprobado la Unión Europea y que entre otras cosas pretende proteger a los países en desarrollo contra la recepción de residuos no deseados. La Green List regulation, que cubre la exportación de materiales no peligrosos y reciclables desde la Unión Europea ha sido actualizada formalmente para recoger los deseos de los países no pertenecientes a la OCDE; que han expresado su opinión sobre los materiales reciclables que estarían dispuestos a recibir. El propósito de la norma es proteger a estos países de recibir materiales que no desean; y el cambio también ayudará a prevenir las exportaciones de materiales reciclables a países que creen pueden recuperarlos en buenas condiciones de salud y seguridad. El pasado 5 de Febrero entraron también en vigor cambios en el transporte marítimo transfronterizo de residuos, que servirán para castigar a aquellos que exporten materiales no deseados a países no pertenecientes a la OCDE.
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