05 agosto 2008

El problema de la eliminación del arsénico del agua potable

Nuevos descubrimientos sobre la exposición a bajos niveles de arsénico en el agua potable han renovado en todo el mundo el interés al estudio de los efectos del arsénico en el cuerpo humano. México, Chile y Argentina, por ejemplo, han informado de la detección de un incremento en los niveles de arsénico en el agua potable y se espera reduzcan en breve los niveles permisibles. La Organización Mundial de la Salud ha recomendado establecer los límites admitidos de arsénico en 10 µg/L, y límites similares existen en la Unión Europea y Estados Unidos. En países donde se han registrado exposiciones a cantidades superiores el arsénico se puede considerar una "epidemia", y los efectos detectados en países como India y Bangladesh estimulan una investigación más intensa para desarrollar métodos de tratamiento mediante nuevas tecnologías.

Técnicas para eliminar el arsénico

Varias técnicas se han utilizado para retirar el arsénico del agua potable. Estos métodos incluyen intercambio iónico, floculación y filtración con sales férricas y ferrosas, adsorción en alúmina activado y adsorbentes basados en metal de hierro. Los ayuntamientos raramente utilizan ósmosis inversa, sin embargo tales sistemas son eficientes para controlar y retirar varios contaminantes incluidos en el agua.

En Alemania, la floculación con metales férricos o ferrosos es una de las formas utilizadas para la retirada del arsénico. La técnica consiste en añadir metal ferroso o férrico al agua. El metal férrico precipita y absorbe arsénico durante la floculación. Posteriormente se utiliza un filtro de arena para conseguir retirar el precipitado del agua. El filtro se limpia de precipitado mediante un lavado con el caudal en sentido contrario. A pesar de su eficiencia retirando arsénico, la floculación tiene algunas desventajas. Estas incluyen la necesidad de manipular productos químicos, se requiere sobredosificación, el mantenimiento del equipo de dosificación, el lavado del equipo y la necesidad de manejar los lodos.

GEH® es un medio de hidróxido férrico granular que combina las ventajas de la floculación y la filtración. Este sistema fue desarrollado en la universidad de Berlín a principios de los años 90, y elimina arsénico de forma significativa de sistemas de agua pequeños. Este medio puede también utilizarse para retirar fósforo y antimonio del agua. El hidróxido férrico es un medio eficiente de controlar la concentración y la movilidad de tales elementos y, cuando se aplica a un proceso de lecho fijo, elimina el arsénico de forma efectiva. La elevada capacidad de adsorción del medio GEH, junto con el hecho de que no produce lodos contaminados ni requiere dosificación química, dan a este método interesantes ventajas sobre otras tecnologías de eliminación de arsénico.

Las técnicas de adsorción dependen de un proceso de filtración simple en adsorbentes granulares como alúmina activada u óxidos de hierro granular e hidróxidos férricos. La dosificación química no es usualmente necesaria. Estas técnicas no producen lodos por el lavado en contracorriente; el residuo generado es el adsorbente cargado de arsénico. El adsorbente no requiere regeneración debido a que su tiempo de vida es limitado.
La utilización del adsorbente GEH se ha generalizado desde su descubrimiento y se usa en más de 60 plantas de tratamiento de arsénico. En Estados Unidos se comercializa mediante la marca comercial GFH™.

Bibliografía: Iron-based adsorbents help solve global health. Problem of arsenic. Water & Wasterwater International may 2005.

Palabras clave: Ion exchange, flocculation, filtration with ferric or ferrous salts, adsorption on activated alumina, ferric iron-based adsorbent

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