26 agosto 2008

Perspectivas para invertir en Libia

La incapacidad de muchas empresas para superar tiempos difíciles se debe en gran medida a las dificultades que existen para las pequeñas empresas en explorar nuevos mercados. En esta sección, con vocación para explorar nuevos e interesantes mercados emergentes, hablamos en esta ocasión de Libia, un país de enormes oportunidades que sin duda deparará novedades en el futuro. Utilizamos nuevamente los IFC Reports para extraer las ideas más significativas y actualizadas sobre la economía del país.
Mucho ha cambiado la situación en Libia en los últimos años, no su régimen que sigue siendo el mismo de siempre, pero si la percepción que del país se tiene en occidente. Además de la moderación de sus dirigentes, mucho tienen que ver en la salida de Libia del eje del mal sus reservas de petróleo, estimadas en 36.700 millones de barriles. Un petróleo codiciado por las compañías occidentales en años en los que el oro negro brilla con más intensidad que nunca. Tanto ha cambiado la situación, que existe incluso la sorprendente posibilidad de una visita de la Secretaria de Estado de Estados Unidos Condoleezza Rice, un hecho impensable hace tan solo unos años. Pero los años que Libia ha estado en el grupo de los malos han evitado que su petróleo haya sido explotado como en el resto del mundo, y ahora, con el petróleo en máximos, Libia mantiene sus ricos yacimientos en un 75 % ya no sin explotar, sino que ni siquiera están explorados. Esta peculiar situación, única en el mundo, hace prever que Libia va experimentar un espectacular crecimiento económico en los próximos años, y es por ello aconsejable para cualquier inversor que el país esté entre aquellos que deben ser estudiados.
Occidente ha perdonado con facilidad los devaneos de Libia con el terrorismo internacional, y no sólo Estados Unidos, sino que los ministros de la UE también han buscado recientemente su aproximación a Libia. Ya se habla intensamente de acuerdos de cooperación que abarcarán numerosas actividades. El gobierno de Trípoli inició un programa de reformas económicas en 2004, que incluía la privatización de unas 70 compañías, que significó un amplio proceso de privatización. No se trata exactamente de un proceso de privatización, sino de una modalidad en la cual los ciudadanos libios pueden adquirir acciones de compañías libias.
Entre los objetivos de las autoridades libias podemos destacar el intento por disminuir la burocracia y proporcionar el adiestramiento necesario de los trabajadores libios. Libia se ve ahora como una fuerza de integración en el norte de África. El objetivo es integra la economía doméstica libia con las economías del resto de la región. Las compañías occidentales invierten aún mayoritariamente en petróleo y gas, lo cual supone un 94 % de los ingresos por exportaciones en Libia. También se trabaja por el mantenimiento de una inflación baja, en el entorno del 3%, a la vez que se estimula el crecimiento.
Libia es un mercado virgen para los inversores, que puede deparar interesantes sorpresas en el futuro inmediato, y no sólo para las multinacionales del petróleo y el gas, cualquier empresa puede invertir en Libia. El gobierno libio está alentando la inversión extranjera y apoyando a los inversores foráneos. Aparte del sector energético, el turismo, los servicios y el comercio tienen un gran potencial.
Actividad portuaria

Ya hemos hablado en otro artícul (Llegó la hora de invertir al sur del Mediterráneo) del boom que vive la actividad portuaria en el norte de África, y como no podía ser de otra forma, Libia no se está quedando al margen. La localización estratégica de Libia hizo que se situase en las rutas comerciales marítimas desde muy antiguo, y ya en el año 10 después de Cristo, el puerto de Misurata comenzó a recibir actividad extranjera. Esta localización estratégica continua definiendo la actividad portuaria Libia en la actualidad, pero ahora el sitio se denomina Misurata Free Zone (MFZ), la free zone que experimenta el mayor crecimiento en el norte de África. La capacidad de MFZ se ha expandido a 3.539 hectáreas como respuesta a la demanda internacional. La simplicidad de los procedimientos de operación y sobre todo los costes más competitivos de energía y operación están propiciando que muchos operadores regionales utilicen el MFZ. MFZ ofrece zonas de almacenaje, espacio de oficinas y suelo, a la vez que la capacidad portuaria actual de seis millones de toneladas por años está a disposición de los operadores. Un segundo puerto que ocupará 110 hectáreas ya ha sido aprobado, lo cual permitirá que varios millones de contenedores sean manipulados anualmente.

Transportes terrestres

Cualquier empresa innovadora europea debería estudiar con atención los cambios que están teniendo lugar en África, un continente con inconmensurables riquezas sin explotar. Libia se sitúa en un lugar estratégico en el centro del Mediterráneo, y por ello tiene mucho que decir en estas nuevas rutas. La barrera del desierto del Sahara ha obstaculizado históricamente las comunicaciones entre África y Europa y por ello las rutas comerciales terrestres sur-norte son muy escasas. Pero las cosas están cambiando, nuevas rutas terrestres están desarrollándose y ello propiciará la aparición de nuevos cauces comerciales entre África y Europa. El papel de Libia en estas nuevas tendencias comerciales es destacado. En efecto, Libia está intentando extender sus relaciones con África mediante el desarrollo de redes comerciales. Las nuevas carreteras están uniendo Argelia y Níger, lo cual permitirá que las mercancías sean trasportadas desde Lagos, Nigeria y puntos de interés más al sur, como por ejemplo Namibia. Otro eje se está desarrollando desde Libia, que continuará hacia Sudán y Etiopía. En gran medida la pobreza de África se debe a que la inexistencia de redes de comunicación impide la comercialización de sus recursos, y Libia tiene mucho que decir en la creación de estas nuevas rutas comerciales.

Telecomunicaciones

Las inversiones en telecomunicaciones y en tecnologías de la información se ven como una prioridad en Libia, y una de las claves para su desarrollo. El corazón de las telecomunicaciones libias es una autopista de redes de fibra óptica que conectan las principales ciudades costeras, facilitando la transferencia de telecomunicaciones, voz, datos y video. Pero para un país con grandes aspiraciones, esto no es más que el principio. Libia está siendo reconocida como un líder en el campo de las telecomunicaciones, tanto en la explotación de recursos tecnológicos existentes como en el desarrollo de nuevas invenciones. Los planes de expansión tecnológica se están desplegando por todo el país, rebotando entre puntos que cubren una superficie de 1,8 millones de kilómetros cuadrados. Un espejo de la primera autopista de fibra óptica está casi en su lugar, y operará con proyectos de telecomunicaciones por satélite, V-Sat y microondas proporcionando a los ciudadanos libios soporte en casi todo su inmenso país.

Energía eléctrica

La demanda eléctrica crece en el país a un ritmo del 8 % anual, por lo que Libia necesita expandir su infraestructura de generación y sus redes de transmisión. La agenda del país es ambiciosa, y sólo los proyectos de desarrollo actuales requieren más de 5.000 Mw en energía, casi duplicando las 5.500 Mw. Entre los planes de expansión energética está previsto instalar una capacidad de generación de 8.000 Mw adicionales entre 2008 y 2015 utilizando plantas de vapor y de ciclo combinado. Como combustible se prevé utilizar gas natural, un recurso relativamente barato en Libia. El mercado de electricidad libio no está abierto a inversores extranjeros hasta que los libios puedan ofrecer precios más competitivos. El mercado de electricidad está fuertemente subsidiado, pues se produce energía a 3 céntimos de dólar y se vende a los libios en 2 céntimos.

Recursos minerales

Si hay un recurso fácil de obtener en Libia, tendríamos que hablar de minerales. Si bien el petróleo genera el 90 % de las exportaciones, hay un gran potencial de desarrollo de un buen número de recursos minerales, abundantes y fáciles de extraer: Mineral de hierro, yeso, sal y piedra caliza son solo un ejemplo.

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