05 agosto 2008

Morgan Stanley alerta sobre los bancos españoles con nombre y apellidos

Los inversores en productos bancarios no dejan de sentir cierta inquietud ante las noticias que sobre el sistema bancario y la morosidad van apareciendo en los medios de comunicación. Los agentes económicos siguen insistiendo sobre lo robusto del sistema bancario español, pero a todas luces puede verse que la descomposición generalizada del sector inmobiliario va a pasarles factura, una dura factura.
Por fin alguien desde fuera se atreve a dar pistas sobre lo que está ocurriendo con el sector bancario en España, y esta vez ha sido el todopoderoso banco de inversiones Morgan Stanley. El banco norteamericano ha lanzado la voz de alerta sobre la salud de la banca española, lo que sin duda generará incertidumbre entre los inversores. El diagnóstico de M. Stanley está Claro, el deterioro económico de España no ha hecho más que comenzar. Nos encontramos ahora ante las primeras etapas del crash de la burbuja inmobiliaria. La probabilidad de un escenario de crisis similar al vivido a comienzos de los 90 está creciendo. El estudio de Morgan Stanley menciona a tres bancos entre los más afectados: Popular, Sabadell y Banesto.
Ante esta situación, las cifras macroeconómicas españolas están todas en rojo. Por ejemplo, el índice de confianza del consumidor del ICO ha caído a un nivel record del 46,3 % y el desempleo ha crecido ya en 457.000 personas en el último año.
El ministro de economía Pedro Solbes ha manifestado en El País que las perspectivas se han oscurecido dramáticamente en las últimas semanas, ante el shock que ha supuesto el efecto conjunto de la crisis inmobiliaria y los precios del petróleo. El propio Solbes reconoce ya abiertamente que el boom de la vivienda ha degenerado en una burbuja, y manifiesta impotente que el gobierno poco puede hacer.
Las causas de la burbuja inmobiliaria hay que buscarlas en una política monetaria extremadamente alegre vivida en España desde que España se unió a la Unión Monetaria. Todos pensaban que eran millonarios, que podían comprar lo que les apeteciese con tan solo ir al banco, y ahora de la noche a la mañana la gente se ha encontrado con la dura realidad: Unas deudas enormes que tardarán muchísimos años en saldar. Solbes se defiende diciendo que el advirtió sobre el gran peligro de las hipotecas a 40 años, y se justifica diciendo que el gobierno no podía prohibirlas, pero lo cierto es que su voz pausada se escuchó poco en medio de la vorágine especulativa de la burbuja inmobiliaria. Al entrar en la Unión Monetaria, los españoles vieron como los tipos de interés bajaban a niveles nunca vistos en España, y muchos pensaron que el dinero se regalaba, y que esta situación permanecería así indefinidamente.
Por ahora, los bancos españoles, que luchan agónicamente para salir del embrollo en el que están metidos, están consiguiendo fondos del Banco Central Europeo. El Banco Central Europeo ha tenido que poner a prueba la calidad de las máquinas de imprimir billetes, y los préstamos se han triplicado en el último año, alcanzando una cifra de 47.000 millones de euros. Independientemente de la ruina que para el país supone estar comprando dinero a precio de oro, los reguladores europeos están más que preocupados por la situación. Incluso las leyes del tratado de la Unión, impiden que el Banco Central Europeo pueda llevar a cabo estas acciones a largo plazo.
Morgan Stanley apunta hacia un escenario de contracción de la economía española para el próximo año, y lanza algunas advertencias adicionales. Entre otras, ya que la construcción en España se ha mantenido en cierta medida por la inversión extranjera, el nuevo panorama va a generar un flujo inverso de capitales, poniendo en aprieto al ya en fase terminal Déficit por Cuenta Corriente.
Ante el reciente descalabro de Martinsa-Fadesa, MS resalta la vulnerabilidad de bancos como el Sabadell, Banesto y Popular. Predice además intensas caídas en las acciones de varios bancos: Popular, Sabadell, Bankinter, Banesto y BBVA. Respecto al BBVA, MS afirma que su sólida base de clientes puede convertirle en ganador una vez pase la tormenta.
También apunta MS sobre otro problema inquietante, que ya conocemos en España, pero del que no se advirtió a los inversores extranjeros. Las tasaciones de estos últimos años se han inflado tanto como un 25 %, lo que a la hora de la verdad supone un subprime oculto. Si la práctica está tan extendida como se teme, la morosidad puede que aumente más de lo esperado.
La venta de viviendas ha caído ya un 34 % (mayo) respecto a las cifras del año anterior, eso que todavía se están cerrando muchas operaciones que se contrataron en fases iniciales de las obras que ahora terminan. El portal facilísimo apunta hacia caídas de 6,7 % en el precio de la vivienda, pero datos puntuales, apunta el artículo, sugieren que la caída de precios es mucho más pronunciado.
Ya se ha acuñado un nuevo término entre los periodistas, la "Costa del Crash". Los británicos que tienen que vender sus villas costeras ya están teniendo que aceptar recortes del 20-30 %.
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