20 agosto 2008

La forma más fácil de ahorrar energía: El diseño solar pasivo

Gran parte del lastre energético que se vive actualmente en el mundo se debe a que las viviendas no están diseñadas para aprovechar los efectos de eficiencia térmica que nos proporciona la propia naturaleza. La simple orientación de una casa genera que en algunas habitaciones las noches de verano están acompañadas por una suave corriente de aire, mientras que en otros casos el aire inmóvil hace que sea necesario dormir utilizando los derrochadores aparatos de aire acondicionado. Tomando consideraciones de eficiencia energética en fase de diseño podremos ahorrar cuantiosas cantidades de dinero durante toda la vida útil de la edificación. En este artículo hablamos de manera resumida de uno de los conceptos claves de diseño a tener en cuenta en edificación: El diseño solar pasivo.

La energía solar es una fuente de calor radiante que origina todos los procesos naturales de los que depende la vida en el planeta tierra. Algunos de estos procesos naturales pueden estudiarse respecto al diseño de edificaciones de manera que ayuden a calentarlas o enfriarlas. Este tipo de consideraciones de diseño son de gran importancia hoy en día como consecuencia del incremento en los costes energéticos y resultan especialmente importantes en regiones o muy frías o muy calurosas. Si no se aplican medidas de diseño solar pasivo la habitabilidad quedará muy disminuida y si se usan medios paliativos (calefacción y aire acondicionado) el coste es elevado y además se producen gases de efecto invernadero. El proceso básico natural que se usa en energía solar pasiva es el flujo de energía térmica asociado con radiación, conducción y convección natural. Cuando los rayos solares chocan contra un edificio, los materiales de construcción pueden reflejar, transmitir, o absorber la radiación del calor. Adicionalmente, el calor producido por el sol causa movimientos de aire que pueden ser predecibles en los espacios diseñados. Estas respuestas básicas al calor del sol son las que condicionan los elementos de diseño, elección de los materiales y ubicación del edificio. De esta forma conseguiremos utilizar de forma gratuita los efectos de enfriamiento o calentamiento que proporciona el sol. Los principales medios que se utilizan en un diseño solar pasivo son los siguientes:

  1. La construcción irá orientada de forma que aproveche las corrientes de aire. En la mayoría de las latitudes según un eje este-oeste. También se tendrán en cuenta las corrientes generadas junto a masas de aguas costeras o continentales.
  2. La fachada sur recibirá los rayos directos del sol entre las 9:00 y las 15:00 durante la estación cálida.
  3. Los espacios interiores que requieran más luminosidad, calor o frío estarán ubicados en la pared sur de la construcción. Los espacios menos utilizados se ubicarán en la pared norte.
  4. Una planificación con suelos abiertos optimiza la operación del sistema pasivo.
  5. El uso de sombreado (árboles, otros edificios, accidentes naturales) previene la entrada del sol del verano en el interior.
  6. Calentamiento solar pasivo: Hay tres aproximaciones a los sistemas pasivos – ganancia directa, ganancia indirecta y ganancia aislada. El propósito de todos los sistemas de calentamiento solares es capturar el calor del sol en los elementos de construcción y liberar el calor durante los periodos en que no brilla el sol. Al mismo tiempo que los elementos de construcción (o materiales) están absorbiendo calor para su uso posterior, el calor solar está disponible para mantener el espacio confortable (no sobrecalentado). El calor solar puede aprovecharse con dos elementos principales: (a) Vidrios orientados al sur y (b) Masa térmica para absorber, almacenar y distribuir el calor.

Palabras clave: Passive solar design

Publicar un comentario