28 agosto 2008

¿Es rentable invertir en vinos?

En "Buyers an cellars", The Economist nos habla en su último número de cómo los inversores están empezando a comprar vino como un producto derivado. Así que en estos tiempos de "escaso negocio" hemos querido explorar las posibilidades de tan noble líquido como objeto de inversión.
Los inversores están empezando a invertir en un nuevo producto que denominan en primeur, una especie de futuros del vino. Puede parecer extraño este nuevo boom, que ya empieza a parecerse a una pequeña burbuja de las que tantos disgustos dan a los inversores, pero lo cierto es que está viniendo un gran flujo inversor procedente de los nuevos ricos de China.
Las inversiones en vino no están dirigidas al popular pitarra, sino que lo que buscan los inversores es vino de la máxima calidad. En primeur es el término francés que se aplica al vino antes de ser embotellado. Los especuladores compran vino a granel cuando las catas han mostrado que en dos o tres años ese vino puede subir de precio. Cada primavera, selectos inversores, mayoristas y críticos de vino descienden a las bodegas de unos pocos productores de vino de Burdeos, van a saborear el zumo de uva fermentado de lo que serán los caldos más codiciados. Este sistema, especulativo como pocos, ya que es una forma sistemática de hacer aumentar el precio de los vinos más selectos, ha sido utilizado por productores de vino durante años como una forma de complementar sus ingresos principales. De esta forma pueden obtener dinero mientras sus mejores vinos esperan en las oscuras bodegas a que llegue el momento de ser vendidos.
Pero el último año durante la ronda primaveral en busca de los mejores zumos ha ocurrido algo sin precedentes, si bien los vinos no han sido buenos, los precios se han mantenido altos. La caja de Chateau Lafite-Roth-schild en primeur, se ha vendido a la friolera de 4.900 libras. Lo sorprendente es que Chateu Lafite de tres años antes e igual calidad sólo se ha vendido a 950 libras.
El dinero ha inundado el mercado de los inversores en vino, y ha comenzado otra vez una fiesta en la que se gana dinero fácilmente. Los índices que valoran los derivados que invierten en vino han escapado del "credit crunch" y en los últimos doce meses han aumentado un 9,5 %. Las tasas a la importación de vino que se aplican en Hong Kong, han caído del 80 % al 40 %, lo que está impulsando la demanda asiática por vinos caros.
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