29 julio 2008

La producción de gas natural puede caer a la mitad en dos años en el Mar del Norte

Volvemos a abordar el problema del precio de la energía, tratando de descubrir cómo se encuentran de saludables los yacimientos internacionales de hidrocarburos. Se habla muchas veces de especulación en el precio del petróleo, sin aportar pruebas al respecto, por lo que para tener toda la información es importante conocer cómo están evolucionando los grandes yacimientos que han abastecido al mundo durante todo el siglo XX. En esta ocasión, la noticia ha saltado en Gran Bretaña, de mano de una de las estrellas de la información económica, The Economist:
Los británicos añoran ahora el descubrimiento de importantes yacimientos de gas natural en el Mar del Norte durante los años 70 – que hicieron pasar a las islas de importadoras a exportadoras, consiguiendo asimismo la independencia energética de las islas británicas. Pero el pico de producción se alcanzó en 1999, y desde entonces ha caído rápidamente, convirtiendo nuevamente al país en un importador neto tanto de petróleo como de gas natural. Pero las cosas son peores aún, la caída en la producción de gas natural ha coincidido con un crash en la producción de petróleo que ha disparado los precios desde el último otoño.
Ya que los precios del gas natural suelen moverse en paralelo a los precios del petróleo, los hogares británicos están sufriendo una desagradable sorpresa al recibir la factura de la calefacción durante el invierno. Según una firma energética, los precios pueden subir aún un 60 % más en los próximos meses. El mercado británico es muy sensible a los precios del gas, pues cuando ha menguado la producción no han tenido más remedio que recurrir a las importaciones por vía marítima, lo cual encarece notablemente los costes. El problema es grande en un país frío en el que el 85 % del calor de los hogares procede del gas natural. Además, en el caso del gas, la liberalización del sector en Europa ha provocado que las compañías prefieran mantener sus reservas en vez de exportarlas a lugares como Gran Bretaña donde ahora se necesita.
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