13 octubre 2008

¿Resistirá Latinoamérica el credit crunch?

La mayoría de las economías de Sudamérica han experimentado en los últimos años un crecimiento que las ha posicionado entre las más dinámicas del mundo. El incremento de los costes en las materias primas ha sido el principal motivo, aunque no el único, por el que estas economías se han desarrollado a buen ritmo. Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de este fenómeno. Pero ahora surge una nueva pregunta: ¿Resistirá Latinoamérica el credit crunch?, o se verá seriamente salpicada por el descenso de la demanda en los países del norte.
En 1929, el principal efecto que el crash de Estados Unidos tuvo en el sur es que el gobierno de 16 países cayó en manos de militares o gobiernos autoritarios. Los últimos años, sin embargo, han venido caracterizados por una mayor independencia de los estados de Latinoamérica en relación a su vecino del norte. La excepción es por el momento México.
Pese a los efectos del credit crunch en la economía mundial a partir de agosto de 2007, las economías de Latinoamérica han seguido fuertes, ya hemos hablado varias veces de ello en el blog. Sin embargo, el pasado 29 de septiembre, el día en que se rechazó por primera vez el plan Paulson, el mayor mercado de valores de la región, Bovespa de Brasil, cayó más de un 9 %. Al contrario de lo ocurrido en otras crisis financieras, por ejemplo en 1994, 1998 y 2001, la actual situación ha coincidido con excedentes comerciales en muchos países, los cuales se han generado gracias al incremento en los precios de las materias primas.
Los bancos latinoamericanos también parecen fuertes en este momento, y ello se debe a que no están muy relacionados con el sector hipotecario de Estados Unidos, y también a que no dependen del crédito extranjero. La excepción la encontramos en los bancos brasileños, donde un buen número de bancos pequeños y medianos que dependen de fondos extranjeros han visto como su valor en bolsa caía a plomo en las últimas semanas. Pero incluso en Brasil, las necesidades de capital extranjero de los bancos son tan solo de un 20%.
Los problemas internacionales con el crédito lo están sufriendo sobre todo los exportadores, quienes están encontrando que es mucho más difícil adquirir las líneas extranjeras de crédito. Este problema puede ser temporal, pero si se demora, puede hacer que las compañías tengan que volver a recurrir a los bancos domésticos.
Otra de las preocupaciones de la región, es que una recesión global acabe haciendo descender el precio de las materias primas, que en el fondo es lo que ha hecho crecer las economías de los países de la región, y ello haga que las finanzas de los gobiernos se encuentren bajo presión. Chile, que basa su economía en gran medida en el precio del cobre, es el único país en el que el gobierno no ha hecho excesivos gastos ante el boom vivido estos años pasados. Los precios de las materias primas ya han caído un poco, si la tendencia a la baja continua varios países tendrán problemas.
Los países más vulnerables ante un descenso en el precio de las materias primas son Venezuela, Argentina y Ecuador. Venezuela es uno de los países más expuestos, ya que ha estado produciendo cosas deseadas por los consumidores a base de incrementar sus importaciones.
Si el precio de las materias primas acaba originando también una caída en el precio de los alimentos, Argentina puede ver aliviada la presión de la inflación. Pero esto perjudicará las cuentas públicas, que consiguen un 10 % de sus ingresos a partir de las tasas a la exportación.
En países con presupuestos equilibrados como México, Colombia, Brasil o Perú, las cosas pueden ir mejor. Sus gobiernos tienen excedentes comerciales y reservas en dólares. En algunos lugares el crecimiento es aún fuerte, Perú, por ejemplo experimenta aún un incremento del 8,1 %, y Brasil del 6,1%. En México, por el contrario, la situación no es tan halagüeña. En primer lugar, su crecimiento se ha basado en gran medida en unos precios del petróleo que ahora descienden, y a la vez, desde Norteamérica ha disminuido notablemente la importación de productos manufacturados. Ya que las materias primas suponen aproximadamente la mitad de sus exportaciones, el país queda muy vulnerable a una posible caída de los precios.

Bibliografía: Keeping their fingers crossed. The Economist October 4th 2008

Publicar un comentario