30 diciembre 2008

Aprovechamiento hidroeléctrico a pequeña escala en economías emergentes

El aprovechamiento de los recursos hídricos para producir energía eléctrica en economías emergentes ha sido muchas veces objeto de polémicas intensas, y las causas fundamentales han sido la ejecución de proyectos a gran escala que obligaban a desalojar poblaciones locales y destruían el bosque tropical. La destrucción del bosque ha sido la norma en la mayoría de los aprovechamientos hidroeléctricos, ignorando los severos efectos económicos y ecológicos (ver por ejemplo “NFA must stand firm against encroachers”). Estas explotaciones hidroeléctricas a gran escala se han planteado siempre de forma que la energía eléctrica producida en las turbinas se transforma a altos voltajes y se transporta mediante redes de distribución a grandes distancias. Sin embargo, el actual auge en la producción de energías renovables ha abierto nuevas posibilidades, que ya tratamos hace tiempo en el blog (ver “Energía descentralizada para comunidades remotas”. Las ventajas de la generación distribuida son enormes cuando se ejecutan pequeños proyectos de distribución de energía eléctrica (5 kw – 15 Mw) en el entorno rural de las economías emergentes, puesto que permite la electrificación de pueblos o el incremento de la energía suministrada a ciudades con problemas de discontinuidad en el suministro eléctrico por problemas de exceso de demanda. Entre otras ventajas, con este tipo de sistemas de generación, se disminuyen los costes asociados al transporte y el impacto ambiental de los proyectos. En este artículo vamos a tratar con cierto detalle el aprovechamiento hidrológico a pequeña escala en economías emergentes: a) Descripción de los proyectos, b) Estrategias de inversión y c) Riesgos asociados a estas inversiones.

A) Descripción de los proyectos

Los proyectos más interesantes son los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, donde la potencia instalada entre 1 y 15 Mw. Los cursos fluviales abundantes de muchas regiones tropicales y montañosas permiten la construcción de estas instalaciones de generación sin necesidad de represar agua, lo cual hace que los costes de la inversión disminuya y sea factible distribuir la electricidad en un entorno próximo, por lo cual disminuyen los costes de distribución. Este esquema de proyectos se aprovecha en muchos países, y solo en China hay ya más de 85.000 instalaciones funcionando. En estas centrales, las turbinas raramente tienen eficiencias menores al 80 %, por lo que aun contando con las pérdidas del transporte, la eficiencia real será aproximadamente del 50 %. Las mejores áreas geográficas para explotar energía eléctrica a pequeña escala son los ríos de las grandes cordilleras donde el agua fluye todo el año, como por ejemplo el Himalaya y los Andes. También las islas con climas húmedos, como el Caribe, Filipinas e Indonesia son convenientes para estos proyectos.


B) Estrategias de inversión en aprovechamiento hidroeléctrico a pequeña escala

Ya que los gobiernos de las economías emergentes no disponen de recursos suficientes para construir infraestructuras en amplios territorios, la fórmula que se está implantando en cada vez más países es la de la participación privada. Ya hemos estudiado este fenómeno, bien conocido por las grandes compañías que se reparten el pastel (ver “Los mejores sitios para invertir en infraestructuras en Latinoamérica”), y hemos visto que la estrategia de los PPPs está dando en general buenos resultados. En cuanto al éxito de estos proyectos es destacable en los casos en los que se planifican en detalle los proyectos y se estudian en profundidad los riesgos asociados. No obstante, indicamos también, que tal y como muestra el Índice IPIA, hay enormes diferencias en lo atractivo que resultan los diferentes países. Es por tanto el análisis comparativo entre países lo primero que debe estudiarse en detalle cuando se planifican inversiones en proyectos PPPs. Por otra parte, el aprovechamiento hidrológico a pequeña escala tiene dos ventajas adicionales. Una de ellas es que pueden acogerse al mecanismo CDM (ver “El mecanismo CDM como medio para invertir en países en vías de desarrollo”, lo cual conlleva que el retorno de las inversiones sea más rápido. La segunda ventaja viene de la mano de la financiación, muy importante en un periodo de crisis financiera, y es que estos proyectos pueden obtener en muchos casos fondos procedentes de los “Mecanismos de financiación de proyectos de lucha contra el cambio climático”).

C) Riesgos asociados a estas inversiones 

Las inversiones en economías emergentes son fundamentalmente los asociados con inseguridad jurídica de muchos países, las garantías de cobro y los riesgos de depreciación de la moneda local. Los dos primeros problemas pueden minorarse analizando en detalle las garantías que cada uno de los países ofrece, y que normalmente se contemplan en los acuerdos de colaboración entre un país con los países desarrollados: Generalmente la Unión Europea, Estados Unidos y Japón. Como consecuencia de ello, y si bien también hay grandes variaciones entre países, plantear un proyecto de inversión desde la Unión Europea, Estados Unidos o Japón, dispone de garantías adicionales. En los acuerdos de liberalización del comercio mundial existen mecanismos que protegen a los inversores, y su incumplimiento puede incluso denunciarse a “mayor nivel” en los órganos previstos al efecto. Es por ello muy importante elegir países con los que haya firmados acuerdos internacionales de liberalización del comercio. Los riesgos asociados a las divisas son más difíciles de valorar, pero también pueden estudiarse las inversiones mediante análisis de “sensibilidad y riesgos”. Intentaremos preparar algún artículo sobre los análisis de “sensibilidad y riesgos”, y como consiguen disminuir el riesgo asociado a estas inversiones. Por último, la diversificación es una estrategia fundamental que debe emplearse especialmente en proyectos experimentales o no regulares.
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