11 diciembre 2008

Producción de energía a partir del estiércol de gallina

Un nuevo artículo en el que abordamos el uso de los residuos para producir energía, y en esta ocasión profundizamos en los procesos y en ejemplos que se están ya implantando en muchas partes del mundo. Los residuos de las explotaciones de aves se han usado como combustible desde siempre, pero este aprovechamiento tiene un impacto apreciable en el medio ambiente si se hace utilizando técnicas convencionales. Sin embargo, los nuevos motores alternativos de combustión son una solución mucho más atractiva, ya que incorporan tecnologías avanzadas que solucionan el principal problema, la reducción de emisiones al exterior.

Aprovechamiento de residuos en las granjas de gallinas

Además de producir energía, con estas soluciones facilitamos enormemente la obtención de permisos para poner en funcionamiento cualquier tipo de instalación destinada a la producción de animales. Veamos un ejemplo de lo que se puede conseguir: En la capital de China, Beijing, en una explotación de pollos, se está construyendo una planta para el aprovechamiento del calor y la electricidad que puede obtenerse de los incómodos subproductos que se generan en estas explotaciones. La planta es la primera de este tipo que se construye en China y puede abrir al camino para aplicaciones similares en el futuro. La “Beijing Deqingyuan Chicken Farm Waste Utilization plant” busca una forma innovadora para cumplir los requerimientos medioambientales que son exigidos para su instalación. A la vez proporciona 14.600 MWh de electricidad al año, con lo cual se consigue luchar contra el grave problema de los residuos en el medio rural chino (ver Gestión de Residuos en la China Rural). En esta planta se pretende solucionar un grave problema medioambiental, y es nada menos que la gestión de los residuos sólidos y aguas residuales que diariamente generan 3 millones de pollos. La electricidad y calor se obtienen en la planta a partir de una producción diaria de 220 toneladas de estiércol y 170 toneladas de aguas residuales. En primer lugar, el proceso dispone de un sistema de tratamiento anaerobio de los residuos que produce biogás del que se obtienen posteriormente 14.600 Mwh de electricidad al año. El ahorro en electricidad que se consigue se estima en 1,2 millones de dólares al año.

Los pros y los contras de esta tecnología Como ya hemos dicho en varias ocasiones, quemar residuos orgánicos es siempre beneficioso para el medioambiente (ver por ejemplo “Ha llegado la hora de quemar la basura”). El motivo no es otro que la disminución de gases de efecto invernadero que conseguimos al impedir que el pesado metano suba a la atmósfera. Y la gran ventaja de los residuos es que los obtenemos directamente e incluso hacemos un favor a su propietario por librarle de tan poco deseado amigo. Pero los problemas que nos quedan aún por resolver son los siguientes:
  • Necesidad de dar a conocer esta tecnología a la población.
  • Obtener los recursos de capital necesarios.
  • Estudiar en detalle el proceso para que no nos quedemos cortos de materia prima.
El último punto, quizás pueda parecer algo ingenuo, pero es que realmente es así. Mucha gente planifica proyectos de aprovechamiento de residuos sin haber estudiado con el máximo detalle la materia prima y las capacidades del proceso. Un estudio inadecuado de estos procesos hace que el proyecto se convierta en una iniciativa ruinosa.
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