14 diciembre 2008

Guía básica para defenderse de “timos” y “pufos” en las inversiones innovadoras

INDICE

  1. ANTECEDENTES DEL PROBLEMA
  2. DETECCIÓN ELEMENTAL DE TIMADORES
  3. DETECCIÓN ELEMENTAL DE TIMOS
  4. TIMOS PIRAMIDALES
  5. INTERMEDIARIOS
  6. ESPECULACIÓN
  7. SEÑUELOS DE ALTAS RENTABILIDADES
  8. CUIDADO CON LOS CRÉDITOS
  9. ACTIVIDADES PRODUCTIVAS O NO PRODUCTIVAS
  10. EL CHIRINGUITO FINANCIERO
  11. DETERMINACIÓN DE LA FORMA DE INVERSIÓN
  12. EL CONTRATO
  13. RETORNO DE LA INVERSIÓN
  14. ESTUDIO ECONÓMICO-FINANCIERO DE LA INVERSIÓN
  15. EJEMPLO PRÁCTICO DE DETECCIÓN DE TIMOS: INVERSORES VALENCIANOS

(ACTUALIZADO 23/12/08) Actualizamos el punto 15.

  • ANTECEDENTES DEL PROBLEMA

Ante la proliferación de escándalos financieros de toda índole, y ver que cada vez se arruina más gente por errores en sus inversiones de lo más básico y elemental, vamos a escribir otra breve guía (ver "Guía básica para sobrevivir en recesión"); si es necesario se irá actualizando, para exponer las pautas básicas de lo que debería hacer cualquier inversor, "que además quiera ganar dinero". Los sistemas convencionales de asesoramiento suelen estar muy sesgados y son poco fiables pues normalmente te asesora quien te vende el producto. Veamos algunos ejemplos de lo que está ocurriendo:

En estos años de dificultades saber qué hacer con el dinero es la cuestión decisiva. Y como ejemplo de lo que está ocurriendo valga "Investment Securities LLC" donde inversores españoles de alta capacidad depositaron su dinero. Ahora encuentran este mensaje cuando tratan de acceder a la web que tantas alegrías le dieron:

"The Honorable Louis L. Stanton, Federal Judge in the United States District Court for the Southern District of New York, has appointed Lee S. Richards of the law firm Richards Kibbe & Orbe LLP receiver over the assets and accounts of Bernard L. Madoff Investment Securities LLC ("BMIS") as per the attached order".

Desde luego lo que un inversor debe evitar es colocar su dinero donde el banco le dice que es una inversión "segura". El motivo es bien sencillo, normalmente los intermediarios bancarios tratan de vender los productos con comisiones más altas, que a la vez son los más peligrosos o los más expuestos, y por eso en su estrategia comercial se usa el término una inversión "segura" al paquete que nos quieren vender. Esta estrategia también la escucharon los inversores de Lehman Brothers de los bancos intermediarios. Ahora, cuando entran en la página de Lehman lo que leen es lo siguiente:

"Lehman Brothers Holdings Inc. has filed for bankruptcy protection in the U.S. SEE BELOW FOR MORE INFORMATION ON LEHMAN BROTHERS HOLDINGS INC. AND THE DISPOSITION OF BUSINESSES AND SUBSIDIARIES OF LEHMAN BROTHERS HOLDINGS INC".

Los mismos mensajes pueden leer al entrar en las páginas de Afinsa o de Forum filatélico. Son muchos los afectados tan solo en estas dos empresas. Pero la señal de alarma viene saltando en muchas más actividades, prácticamente en todas las que se observa la entrada de dinero con rapidez. Hasta actividades de lo más loables como la inversión en renovables se han visto afectadas por varios escándalos (ver "El escándalo solar y las enseñanzas para el futuro") o las agónicas lamentaciones del blog de afectados de "Arte y Naturaleza".

En todos los casos la estrategia es la misma pero la gente sigue cayendo una y otra vez, hasta el punto que todo el sistema de inversión en bienes tangibles se vio cuestionado. Cierto es que no todas las inversiones innovadoras son un fraude, por ejemplo Bosques Naturales, parece que sobrevive de momento, pero lo cierto es que ante una inversión innovadora siempre debemos tomar medidas de supervisión de nuestro dinero.

En los apartados siguientes vamos a tratar de dar unas pautas breves de lo que cualquiera debe hacer antes de invertir una cantidad significativa de dinero. Si la inversión es pequeña, una breve revisión puede ser suficiente, pero si la inversión es grande desde luego debe dedicar tiempo a estudiar todos los pros y contras.

  • DETECCIÓN ELEMENTAL DE TIMADORES

En primer lugar hay que saber diferenciar los timos, pues si bien hay casos en los que el "timo canta por bulerías", en otras ocasiones simplemente la falta de profesionalidad de las empresas que gestionan la inversión ha hecho que se les escape de las manos la situación, o el excesivo componente especulativo de la inversión son los que darán al traste con los resultados. Comencemos primero por descartar que estamos ante un timo, y para ello tan sencillo como pedir toda la documentación identificativa de la empresa que nos ofrece la inversión y luego ir verificando punto por punto que lo que allí se afirma es real. Debemos asimismo buscar información documental de otras inversiones parecidas y comparar la información entre las diferentes empresas que ofrecen el mismo producto. Esta precaución es especialmente importante si vamos a desarrollar un proyecto en común, y necesitamos asociarnos con ellos, puesto que podríamos acabar incurriendo en responsabilidades civiles de diversa magnitud.

Los timadores son buenos embaucadores con la palabra pero luego no tienen dotes organizativas y desde luego no se preocuparán de organizar una estructura estable para un timo que durará pocos meses. Debemos comprobar si la empresa es real o no (vía registro mercantil), quienes son los socios, resultados económicos de años anteriores, solvencia bancaria, titularidad de sus instalaciones, si dispone de personal asalariado, si concierta seguros, si sus permisos están en regla, si sus concesiones administrativas son correctas, si hace frente a sus deudas, si tiene deudas con hacienda o la Seguridad Social, etc. Esta información es normalmente pública y las empresas serias estarán encantadas de facilitártela. Si hay trabas para conseguirla, simplemente no sigamos adelante.

Otra cuestión que debe revisarse es que toda esta información proceda del país donde se realiza la inversión. Quien responde es la empresa y no la marca comercial. De esta forma evitaremos problemas como los surgidos con el accidente de Aznalcóllar, cuando la multinacional sueca Boliden se lavó las manos del desastre. Esto es perfectamente legal pues normalmente las empresas internacionales establecen figuras jurídicas independientes en los países donde operan. Por eso, no dejemos engañarnos por una marca extranjera reconocida, lo que realmente interesa conocer es quién es el responsable del proyecto en el lugar donde vamos a invertir.

  • DETECCIÓN ELEMENTAL DE TIMOS

Detectar un timo es algo muy sencillo, pues simplemente tenemos que pedir en relación al proyecto la misma documentación que hemos solicitado para verificar la empresa. Los timadores no disponen más que de burdos bosquejos del negocio que nos plantean, y revisando la documentación que nos den nos daremos cuenta rápidamente que estamos ante un engaño. Veremos rápidamente que la documentación es básica e imprecisa, y hace referencia a generalidades no contrastadas.

  • TIMOS PIRAMIDALES

El problema surge cuando los primeros timos han salido bien, y el timador populariza su actividad, aquí aparecen los timos piramidales, que exigen un mayor análisis para poder ser detectados. Algunos son muy sutiles. En estos timos, ya que el rendimiento de la inversión no da para pagar lo ofrecido a los inversores, el timador no tiene más remedio que ir pagando con las aportaciones de los nuevos inversores. En este tipo de inversiones el timador juega con el tiempo transcurrido desde que se realiza la inversión hasta que se obtienen beneficios. También juega con el patrimonio de los inversores que poco a poco va dilapidando y también suele crear compañías ficticias que compren el producto ofertado para aparentar que hay demanda de lo que se está produciendo. Es por tanto el "negocio piramidal" una actividad más sofisticada que los timos convencionales y por eso dan mejor resultado.

Pero los timos piramidales pueden también detectarse fácilmente, y es bien sencillo. El timador necesita que el número de nuevos inversores crezca a gran velocidad, y para ello no tiene más remedio que hacer que los propios inversores se conviertan en su red de agentes comerciales. Esta es la forma más fácil de detectar los timos piramidales, así que es imprescindible evitar cualquier tipo de inversión en la cual los inversores se conviertan en la red comercial de la actividad.

El caso más evidente de timo piramidal es el del mercado especulativo de la vivienda, una actividad que ha arruinado España y a un buen número de países más. A finales de los años noventa, los promotores empezaron a ofrecer a ciertos clientes la posibilidad de comprar pisos con los que obtendrían importantes beneficios en poco tiempo. ¿Por qué no se quedaban los propios promotores con esos pisos? Simplemente porque lo que estaban haciendo era crear una red comercial piramidal de alta eficiencia que pronto se popularizó. Surgió así el negocio de la inversión inmobiliaria que tantas alegrías dio durante muchos años y que se basaba simplemente en que los nuevos compradores, mayoritariamente inversores, eran los que estaban generando que aumentasen estratosféricamente los rendimientos de los que habían invertido un par de años antes. A partir de 2001, la bajada de los tipos de interés hizo que el "negocio piramidal del ladrillo" se convirtiese en la principal actividad económica del país.

Poca gente se atreve a reconocer esto porque saben cómo acaban todos los timos piramidales, y porque pocos permanecieron ajenos al negocio, pero lo cierto es que el precio de la vivienda se infló simplemente porque esta actividad se vio inmersa en un negocio piramidal de dimensiones colosales. La principal diferencia de este negocio piramidal con los convencionales que afectan a una sola empresa es que aquí se vieron implicados muchos más segmentos de la sociedad, bancos, promotores, empresas, políticos, inversores, etc.

La principal y elemental estrategia que debe seguir cualquier inversor que no quiera arruinarse es que nunca debe depositar sus ahorros, y menos aún endeudarse, en un negocio en el que los inversores obtengan beneficios como consecuencia del aumento de valor de los activos que originan los propios inversores, y esos beneficios se obtengan haciendo que los inversores participen en la red comercial. Simplemente no se está originando riqueza alguna y ello tarde o temprano pasa factura.

  • INTERMEDIACIÓN

Otra de las formas para evitar caer en inversiones poco rentables o ruinosas es detectar el coste que supone dentro de la inversión la intermediación de terceros de carácter comercial. Si los productos van pasando de mano en mano cada intermediario irá arañando una parte del dinero que depositó el inversor, lo que hará que el negocio desaparezca. Es decir, lo que hay que evitar por todos los medios es invertir en productos que se sostengan en una base comercial amplia.

Si el negocio es bueno, no será necesario mucho esfuerzo comercial, y por lo tanto el inversor no será penalizado con tanta intensidad.

  • SEÑUELOS DE ALTAS RENTABILIDADES

El mundo competitivo actual hace que los que trabajan en actividades productivas vean como las rentabilidades obtenidas no sean altas. La mayoría de los negocios dan para cubrir costes, superar la inflación y obtener algún beneficio adicional. Consecuentemente, debemos sospechar de todo aquel que nos ofrezca altas rentabilidades. Cierto es que en algunos nuevos nichos de mercado pueden obtenerse rentabilidades importantes durante un periodo de tiempo no muy dilatado, pero para buscar estas rentabilidades hay que

  • CUIDADO CON LOS CRÉDITOS

Los créditos, así como las responsabilidades sobre deudas, es lo que más debe preocupar a un inversor. Lo peor no es perder el dinero, sino que lo peor de todo es que pierdas el dinero y sigas pagando deudas. Consecuentemente, hay que evitar por todos los medios invertir en actividades que el inversor no controla pero que en caso de que surjan problemas tengamos que hacer frente a deudas. Esto lo explicamos por ejemplo en "El escándalo solar y las enseñanzas para el futuro".

  • ACTIVIDADES PRODUCTIVAS O NO PRODUCTIVAS

Las inversiones en activos productivos suelen dar a priori rendimientos menores pero son mucho más seguras puesto que el componente especulador es menor. Es decir, si invertimos en activos inmobiliarios y esos activos no se venden el rendimiento puede ser cero, o perder la mayor parte de la inversión. Sin embargo, sin invertimos en una actividad que produce cualquier cosa, por ejemplo energía, y hemos estudiado bien la inversión, el rendimiento será mayor o menor, pero no estamos tan expuestos a caídas de los precios de los activos.

  • El CHIRINGUITO FINANCIERO

Las fórmulas jurídicas de las inversiones vamos a tratarlas en breve con más detalle en el blog, por el momento lo que debemos saber ante cualquier inversión es la fórmula jurídica de la entidad que nos ofrece la inversión, para lo cual solicitaremos siempre una copia del contrato que vamos a firmar. En principio, deberíamos encontrar que firmamos un contrato con una institución de inversión colectiva, que son aquellas que tienen por objeto la captación de fondos, bienes o derechos del público para gestionarlos e invertirlos en bienes, derechos, valores u otros instrumentos, financieros o no, siempre que el rendimiento del inversor se establezca en función de los resultados colectivos. Es decir, si el rendimiento del inversor se establece en función de los resultados colectivos (por ejemplo, la producción de un parque solar), tendremos que firmar con una institución de inversión colectiva, lo cual nos dará garantías adicionales. En caso contrario estaremos entregando nuestro dinero bajo la modalidad popular desde hace años en España del "chiringuito financiero". Hablaremos en breve de la sistemática para distinguir chiringuitos financieros de empresas serias (que también hay muchas).

  • EL CONTRATO

Muchos se sorprenderían de la facilidad que tiene la gente para ingresar el dinero de una inversión en una cuenta corriente que le da alguien que ha conocido hace dos días, por lo que el consejo que más encarecidamente damos es que antes de hacer alguna aportación se solicite un contrato y se estudien sus cláusulas minuciosamente.

Pero esto no es suficiente, y aquí ya nos referimos en general, puesto que los que venden bajo "dudoso margen" han desarrollado una habilidad sin-igual para redactar un contrato con apariencia totalmente legal en la que las cláusulas están redactadas de forma que se favorece al vendedor de la forma más descarada. En los contratos de venta de bienes de equipo, por ejemplo, no hay control alguno. La mayoría de los vendedores no dan contrato alguno, y si se lo pides te dan dos folios tan genéricos que pocas garantías dan al comprador, por no decir ninguna. Si ya nos centramos en bienes inmuebles, la situación es más sutil, puesto que el poderoso sector del ladrillo se ha encargado de redactar contratos de lo más minuciosos, pero que en cada punto lo único que hacen es obtener beneficios. Te meten servicios que tú no has comprado para obtener comisiones en el futuro, te gestionan seguros, administradores, sistema contra incendios, etc., o lo que es peor, eluden darte pruebas fehacientes de la forma en que dan garantías en caso de incumplimiento de contrato. En una vivienda, por ejemplo, si están obligados a entregarte un aval o póliza de seguro para garantizar las garantías aportadas, muchas veces no te lo dan y se quedan tan contentos con cláusulas como estas:

"en caso de que se instase la resolución de este contrato, por las causas indicadas, las cantidades recibidas, que se ingresarán en la cuenta especial nº XXXX.XXXX.XX.XXXXXXXX le serán devueltas al adquiriente, en unión de sus intereses legales…. El cumplimiento de esta obligación se garantiza mediante aval o póliza de seguro, …"

O sea, no te dan el aval pero en el contrato te dicen que te garantizan mediante aval o póliza de seguro que tampoco existe. La situación es tan surrealista que se dan muchos casos como el de esta noticia.

  • RETORNO DE LA INVERSIÓN.

Una vez valorados todos los puntos anteriores tendremos elementos de juicio suficientes como para plantearnos seriamente embarcarnos en la inversión. En ese momento y no antes solicitaremos información sobre lo que teóricamente vamos a ganar en nuestra inversión. Ahora que estamos ante una inversión aparentemente fiable, y hemos descartado muchos timos, es el momento de saber si realmente nos interesa o no realizar la inversión. Para ello solicitaremos por escrito la tasa de retorno de inversión estimada para el proyecto. La mayoría de los embaucadores nos los habremos ido eliminando en etapas anteriores, así que lo más probable es que nos faciliten este ratio, y si no lo hacen está claro que no estaremos ante unos embaucadores, pero si estaremos ante unos aficionados. Así que debemos descartar la inversión por dudas en su rentabilidad.

No hablamos en esta ocasión de tasas de retorno, pero sí que nos deben facilitar una tasa de retorno de la inversión lo suficientemente atractiva para el riesgo que vamos asumir.

  • ESTUDIO ECONÓMICO FINANCIERO DE LA INVERSIÓN.

Si el promotor del proyecto ha pasado todas las pruebas anteriores satisfactoriamente pensará que prácticamente te tiene captado ya como cliente, y si la inversión es pequeña es probable que no sea necesario profundizar mucho más. Eso sí, en inversiones algo más elevadas y por supuesto en todas las grandes inversiones, debemos ahora empezar a trabajar seriamente con el proyecto, pues lo anterior no han sido más que pasos previos para poder estudiar el proyecto en detalle.

Aparte de una descripción del proyecto en sí, lo que debemos valorar sobre todo es el estudio económico-financiero de la inversión. Existen muchos procedimientos para realizar estos estudios pero en el fondo lo único que nos interesa es estudiar con precisión las fuentes de datos sobre las que se han calculado los ratios de rentabilidad, y aquí volveremos sin duda a encontrar problemas. Hacer un estudio económico-financiero es algo muy sencillo, diríamos inmediato con las herramientas de hoy en día. En nuestra sección "Todo para facilitar el cálculo" hemos creado una sección dedicada a este tipo de estudios e iremos incorporando herramientas gratuitas.

En esta fase, en la que no nos extenderemos mucho en esta ocasión, lo que debemos hacer es estudiar las fuentes de datos bajo según las cuales se ha realizado el estudio económico y financiero. Encontraremos aquí grandes sorpresas, al tratar de averiguar si esos datos son reales, ficticios, o si son realmente realistas. Al realizar el estudio quien nos quiere vender el producto lo que hemos encontrado incluso en inversiones de cientos de millones de euros es que las fuentes y objetividad de estos datos son de lo más dudosas.

  • EJEMPLO PRÁCTICO DE DETECCIÓN DE TIMOS: INVERSORES VALENCIANOS

A partir de ahora, vemos la necesidad de ir incluyendo apartados en los que veamos timos "reales" y analicemos por qué se han producido. Incluiremos además algunas recomendaciones esenciales para ser precavidos. El ejemplo que aportamos se ha producido recientemente en la comunidad valenciana. Como vemos en el enlace, en esta ocasión nos encontramos ante una estafa convencional, en la que quien propone el negocio busca inversores, les presenta documentación y se encarga de todo. El problema aquí es que el "todo incluido" en una inversión nunca es fiable. Nunca debemos fiarnos de alguien que nos propone una inversión en la que él se encarga de todo. Con este sistema es muy fácil que caigamos en manos de estafadores. Por todo ello, en cualquier negocio internacional aconsejamos que quien "gestiona nuestro dinero" es totalmente independiente de quien "ejecuta el negocio".

 

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