02 junio 2008

Viabilidad de los proyectos de obtención de energía a partir de residuos

Hace pocos años, la energía estaba en la mayor parte de los países en manos de unos pocos, y tal concentración no es positiva para la competitividad. Hoy en día, sigue en manos de unos pocos, pero al menos la liberalización ha dado pie a que pequeños inversores puedan también participar en el que probablemente sea uno de los mejores negocios de todos los posibles. Por otra parte, y como ya hemos comentado en otras ocasiones, la recuperación de energía a partir de los residuos (WTE) puede hacerse con un recorte en las emisiones, que hubiese sido impensable hace tan solo diez años. Por ello, y debido a que Europa es una de las áreas geográficas más castigadas por el incremento del coste de los combustibles, la UE tiene entre sus políticas preferenciales el estímulo al aprovechamiento de la energía a partir de todo tipo de residuos. Este segmento de actividad se está desarrollando con rapidez, y parece claro que esta tendencia va a continuar en el futuro. Los segmentos de la población a los que TODOPRODUCTIVIDAD está dirigido son los ingenieros y los pequeños empresarios o inversores, y a ambos colectivos les interesa aprender sobre viabilidad en este tipo de proyectos. Hay que tener bien clara una idea: “Las consecuencias financieras relacionadas con los fallos en los proyectos pueden tener consecuencias muy perniciosas para los inversores. Es muy fácil conseguir que una instalación funcione, pero otra cosa es hacer que lo haga de forma eficiente. El éxito del negocio pasa por optimizar la estrategia y eficiencia operacional, tanto desde el punto de vista técnico como bajo una perspectiva económica. Las medidas técnicas más interesantes son las orientadas a mejorar la flexibilidad del combustible en la selección de las tecnologías, así como aquellas con capacidad de prever las modificaciones futuras de las instalaciones técnicas. Estas pueden ir orientadas a la instalación de sistemas de alimentación de combustible adicionales en una planta de generación de energía de ciclo combinado (CHP).
  • Flexibilidad en los combustibles: La flexibilidad en los combustibles es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en plantas de biomasa y residuos. Una de las características más importantes de cualquier planta es que su mayor eficiencia se alcanza cuando la mezcla de combustible es homogénea y constante. Es por ello fundamental estudiar con antelación las mezclas que vamos a utilizar, así como su disponibilidad. Existen riesgos asociados a los combustibles – por ejemplo, el contenido en sal – que puede reducirse utilizando mezclas con combustibles más limpios. Residuos específicos pueden contener azufre, por ejemplo los neumáticos; y otros pueden contener aditivos, como la cal. El mecanismo de alimentación y el equipo de combustión directa será diferente para diferentes tipos de residuos biomásicos. Los alimentadores de ariete hidráulico son los de mayor eficiencia en cuando a las dimensiones del combustible, sin embargo, son los que requieren las mayores inversiones en capital.
  • Diseño de la caldera: El diseño de la caldera es una parte crítica del proceso de selección de la tecnología e incluyen la selección de los parámetros del vapor, configuración de la caldera y la temperatura de salida del gas. La mayoría de las plantas WTE opera a unos 40 bares y 400 ºC, resultando una eficiencia neta de un 20-21 %. En las plantas de biomasa o las plantas CHP, las condiciones típicas del vapor son 425-575 ºC, y la eficiencia neta resultante es de 26-30 %. Aumentar los parámetros de vapor de una caldera origina unos mayores costes de inversión y mantenimiento, parcialmente debidos a la necesidad de implementar medidas adicionales de corrosión. Ya disponemos de datos sobre diversos combustibles biomásicos que causan corrosión, entre otros: cáscara de arroz, estiércol, restos de aves, paja, etc. Posibles soluciones para el control de la corrosión incluyen medidas para reducir la temperatura del gas de los humos, antes de entrar en las secciones del recalentador, Otra solución interesante son los revestimientos anticorrosión (ej. Con alto contenido de alúmina).
  • Tratamiento del gas de los humos: La selección entre sistemas de limpieza de gases es determinado por varios parámetros: Cargas contaminantes y eficiencias de retirada de los contaminantes, temperatura de los gases de combustibles y opciones para cenizas, residuos y agua.

Como conclusión, entendemos que los proyectos WTE deben plantearse incluyendo la eficiencia de la planta, flexibilidad del combustible y supply chain management. Conseguir maximizar la flexibilidad del combustible reducirá significativamente la incertidumbre a largo plazo.

Bibliografía: Renewable energy from bioresiduals and waste. Waste Management World March-April 2008.

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