06 mayo 2008

The Economist analiza la situación de la banca española

¿Está seguro el dinero en nuestro banco? Esta pregunta se la viene haciendo mucha gente desde hace tiempo, ya que algo que hace un par de años resultaba más que obvio; ahora no está tan claro. Las colas de los clientes de Northern Rock cancelando sus depósitos en la vieja Europa nos hicieron despertar; y recordamos la impotencia de los ahorradores argentinos en diciembre de 2001. Se trata de una cuestión más que delicada, difícil de abordar sin entrar en la demagogia; y desde luego es también cuestionable verter comentarios infundados sobre cualquier entidad. Pero lo cierto es que hace también unos meses era inimaginable que la todopoderosa banca suiza se tambalease ante la crisis subprime (UBS), que los beneficios del mayor banco del mundo se volatilizasen (Citigroup), que dos de las principales gestoras de fondos pasasen algo más que un resfriado (Merril Lynch y J.P. Morgan) y que un banco tan conservador como el primer banco alemán sufriese también serias pérdidas intempestivas (Deutsche Bank). ¿Qué puede ocurrir con los bancos españoles, tan afectados por la parada en seco del principal sector económico del país? Parece claro que los grandes medios de comunicación españoles, en gran medida controlados por los propios bancos, no hablarán de la situación por la que atraviesan estas entidades, pero seguro que la prensa internacional nos irá dando pistas. The Economist, aborda en su último número (April 26 th 2008) la situación de los bancos ante la caída de las ventas de vivienda, en su artículo “Counting the Costa”. El boom de la propiedad en España se está relajando demasiado rápido para algunos bancos, nos dice The Economist. Pero en esta ocasión, la prensa anglosajona no es tan fatalista contra la economía española como en otras ocasiones, aunque sí que nos da unas pinceladas interesantes. En primer lugar, los británicos aplauden la forma como los bancos españoles han sorteado los derivados de crédito tóxicos que han contaminado a la banca europea. Desde nuestro punto de vista, si bien eso es cierto, creemos que lo cierto es que la banca española estaba muy ocupada financiando aventuras locales como para tener que buscar el negocio fuera; y ello les ha protegido parcialmente de la crisis subprime. Pero según el artículo, España está encontrando muchos más problemas para digerir los problemas del mercado inmobiliario. Según los analistas británicos, los números son terriblemente sombríos. Las cifras del desplome inmobiliario ya las conocemos: Caídas del 27 % en las ventas, y una disminución aún más acusada en los permisos de obra. Dos bancos españoles, Bankinter y Banco Popular, han visto cómo sus resultados caían en picado por la necesidad de aumentar las provisiones ante el incremento de la morosidad. Otra de las cuestiones valoradas por los articulistas, es que los bancos se están viendo obligados a pagar más por sus depósitos. Comparando con la situación de Estados Unidos, las conclusiones son las siguientes: En España se ha prestado dinero de una forma más conservadora, y según el artículo (aquí están equivocados), los ratios usualmente no superan el 80 %. De todas formas si que parece queen USA y Reino Unido se ha prestado el dinero con más alegría. Pero no todo está a favor de España, el punto flaco es que la construcción representa el 10 % del PIB, frente al 6,5 % en USA. Si a ello añadimos servicios asociados a la construcción, la población afectada por el cambio de ciclo es muy importante. Sólo en el sector del transporte por carretera, las cargas relacionadas con la construcción suponían aproximadamente el 30 % del global. Según el artículo, y nos tranquiliza leerlo, los préstamos son aún perfectamente manejables por los bancos, y esto se debe al aumento en las provisiones en épocas de bonanza. El mayor problema de los bancos españoles es la falta de diversificación, y según un análisis del Citigroup dos zonas quedan claramente afectadas: Andalucía y Murcia, porque su sector residencial ha crecido demasiado rápido. Por último, indicar que las cajas de ahorro están más expuestas por depender en un 20-25 % de la construcción, los bancos de tamaño medio dependen en un 15-18 %,y el BBVA y el Santander, un 8-10 %
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