28 mayo 2008

Nuevas estrategias para sobrevivir ante la subida del precio de los combustibles

La medida más inteligente que puede plantearse cuando un negocio está afectado por el incremento del precio de los combustibles es hacer lo contrario de lo que se espera y NO SUBIR LOS PRECIOS. El motivo está claro, toda nuestra competencia estará afectada por el mismo problema, aunque sufrirán más los que se vean obligados a realizar transportes a largas distancias. Es curioso, pero un problema a priori general puede convertirse en una ventaja competitiva si sabemos aprovecharlo. Si conseguimos mantener los precios, habremos logrado mejorar nuestra capacidad de vender, porque nuestros competidores seguro que han optado por la medida fácil y SÍ han subido los precios. Pero claro, muchos sonreirán irónicamente, puesto que piensan que si no suben los precios están abocados a entrar en pérdidas, pero realmente no es así. La estrategia que recomendamos es realizar una revisión profunda de nuestros sistemas logísticos, y seguro que con las mejoras obtenidas podemos evitar subir un 5-10 % nuestros precios. Trataremos de ir aportando en el blog aquellas ideas que puedan ser de interés para plantear estrategias de reducción en los costes del transporte, y en este post incluimos algunas ideas de los sufridos pequeños empresarios norteamericanos, que están soportando una escalada mucho mayor en el precio de los combustibles.
  • Graham, presidente de una compañía de suministro de alimentos ubicada en Las Vegas, ha empleado esta estrategia de evitar subir sus precios. Lo que está intentando hacer es absorber la subida del precio de los combustibles reduciendo los costes de operación. ¿Cómo lo consigue? El servicio de reparto debe estar mucho mejor planificado, y concentrado en cada ruta en la misma área. Pero la presión es intensa: Muchas compañías están aumentando el tamaño mínimo de la orden de equipamiento y productos farmacéuticos, repercutiendo en que hay que asumir stocks mayores.
  • Las industrias del sector de la construcción, dañadas por la disminución de la demanda, se están viendo obligadas a reducir los costes de los productos, y asumir el incremento en el precio de los combustibles.
  • De acuerdo con un informe de NFIB, muchas compañías pequeñas deben asumir que el coste de la energía asciende ya al 38 % del gasto total (debemos saber a cuanto asciende en nuestra empresa). Las estrategias empleadas pasan por rediseñar rutas, usar menos vehículos (más capacidad), usarlos menos (medios alternativos de reparto), y comprar modelos eficientes energéticamente.
  • Las áreas donde se llevan a cabo muchos movimientos de vehículos pesados están revisando completamente la gestión y la logística. Ha llegado el momento de optimizar los procesos. Pequeñas medidas son importantes, especialmente si el movimiento de vehículos es grande. Por ejemplo, Vancouver, B.C., consigue ahorrar costes suministrando el combustible que necesitan los vehículos solamente en el momento en que no están en servicio. La parada para repostar es una pérdida de tiempo que debemos intentar evitar cuando el vehículo está en ruta, ya que el coste horario es muy elevado.
  • El uso de sistemas computerizados en los vehículos (ej. GPS o GPRS) es otra estrategia de gran interés, que ayuda a planificar las rutas y mediante las herramientas analíticas, facilita el estudio de la optimización de los recorridos.
  • En casi todos sitios el precio del combustible es variable, por lo que otra estrategia es buscar el combustible más barato, y negociar la adquisición de cantidades importantes y suministrar directamente a los vehículos de la empresa. En Chicago, donde el combustible es más caro en Estados Unidos, Go Airport Express, con 130 furgonetas en su flota, utiliza esta estrategia y negocia contratos con periodicidad semestral, para eludir la volatilidad de los precios.
  • Si lo que movemos son vehículos con pasajeros, nuestras ideas deben buscar alternativas para hacer el menor número de recorridos y llenar siempre los vehículos. Para ello, lo mejor es incentivar a los ocupantes que utilicen los vehículos en grupos, o dar algún estímulo cuando compran los billetes más de una persona.

La fuente de los ejemplos es Reuters.

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