14 mayo 2009

América y su montaña de deudas

Estos días que tanto se piensa en salir de la crisis es buen momento para seguir hablando de los distintos modelos de recesión que se vienen viviendo por el mundo. Concretamente vamos a hablar nuevamente de uno de esos países que más duramente ha experimentado los efectos de la especulación desinflada, nos referimos como no a Estados Unidos. El coloso mundial comparte con España el poco honroso puestos de líder mundial en deudas, y ello hace que la salida de la recesión vaya a ser más difícil y sus efectos más dolorosos.
Estados Unidos, es otro país donde el fracaso de la especulación inmobiliaria llega a tal extremo que los bancos han tenido que embargar algo tan increíble como obras a medio construir. La situación no llega al extremo del levante español, donde las obras paradas son la norma, pero las promociones inacabadas están cayendo en manos de los bancos en los focos principales de la burbuja inmobiliaria como California. Lo curioso es que los bancos acreedores ven más sentido financiero a barrenar los esqueletos y dar otro uso al terreno que terminar unas viviendas que tardarán muchos años en ser colocadas. El estallido de la burbuja americana parece estar ya próxima a tocar fondo, pero los promotores saben que deshacerse de su stock va a ser difícil, la competencia de los bancos con sus casas embargadas va a tensar aún más la cuerda.
Pero ya sea porque la vivienda o los productos están más baratos, los americanos están esforzándose en las ruinas del credit crunch y están comenzando a comprar de nuevo. Después de caer profundamente desde la segunda mitad del pasado año, el gasto del consumidor se elevó en el primer trimestre, e incluso las ventas de casas y coches han repuntado algo desde los niveles más profundos. Algunas noticias buenas han sucedido estos días en Estados Unidos, pese a que los bancos siguen estrechando los standards en los préstamos al consumo. La FED está también actuando, intentando restaurar las titulizaciones.
Pero no hay que confundir tocar fondo con la cercanía de un rebote vigoroso. El consumo puede estar creciendo de nuevo, pero hay muchas posibilidades que quede deprimido durante varios años como consecuencia del bajo crecimiento de los ingresos, agotamiento de la riqueza y estrechamiento del crédito.
El problema actual, en gran medida muy similar al que se vive en España, es que desde principios de los 80 es que el gasto familiar en mercancías, productos y vivienda ha crecido más rápidamente que el P.I.B. En 2006 este gasto llegó a alcanzar el 76 % del PIB, un dato no conocido con anterioridad. Como es evidente, el ahorro cayó en picado en este periodo, y la gente se cargó de deudas. Es ahí donde está el problemas, ya no se trata de impulsar medidas de confianza u otras acciones paliativas, el problema es que la gente se ha endeudado demasiado y ahora llegan años en los que toca pagar lo que se debe.

Bibliografía: Off their trolleys. The Economist May 9th 2009.

Publicar un comentario